martes, 1 de agosto de 2017

PARLARE


Parlamento viene de “parlare” que significa hablar. Ha pasado un nuevo periodo de sesiones en la Asamblea. Un año más durante el que hemos hecho propuestas, votado, discutido, debatido, confrontado…
Se ha tratado de poner en público las iniciativas, no  simplemente de aplaudirlas. Exponerlas, analizarlas, modificarlas si llega el caso.
Hemos comprobado las dotes oratorias de algunas de sus señorías. El aguante o la falta de sensibilidad de otras. Las provocaciones. Los abrazos.
Hemos convivido en un espacio diseñado para que se escuche la palabra. Y para que perduren las sentencias. Para ello se han contado con la inestimable ayuda de las tecnologías de la información y de la comunicación que permiten, a cualquier ciudadano, seguir Plenos, Comisiones, actos, a través de la página web de la Asamblea en el momento en el que lo estimen oportuno. O recuperar sus documentos.
El anecdotario posiblemente se escribirá en las publicaciones que suelen conmemorar los aniversarios que regularmente se suceden. Pero me quiero quedar con la presunta contradicción que llega a suponer el combate dialéctico y, a veces, casi llegando a algo más que el simple intercambio de adjetivos, y el buen ambiente que se acostumbra a percibir en los espacios comunes entre diputados de cualquier ideología y/o partido.
Eso es también la democracia. El respeto al diferente. No resulta fácil en determinadas situaciones, pero hay que aclamar que en Extremadura, salvo muy puntuales excepciones, lo estamos consiguiendo.
Evidentemente, eso redunda en el progreso y en la facilidad del trabajo parlamentario. En la mayoría de las ocasiones, no se perciben  excesivas trabas burocráticas para llevar adelante las propuestas. Se suele ceder en los tiempos, en el ordenamiento de los temas, en la secuencia de los asuntos…. con la obvia asunción de que cada grupo defiende los intereses y el programa de los votantes a los que se debe y  por encima de todo, el interés general de Extremadura.

Tras unas semanas de cambio de actividad, seguro que en septiembre volveremos con la fuerza y las ganas del que comienza de nuevo.

martes, 25 de julio de 2017

BANDERAS


Decía Iñigo Errejón en una entrevista, algo así como, que la izquierda debería quitarse ese estigma del patriotismo desacomplejado. A mi juicio, tiene mucho que ver con la simbología. Con las banderas. Con nuestra reciente Historia. Con los sentimientos  que han querido arrebatarnos.
Un buen ejemplo, es el deporte. Hablaré del mío, el atletismo. No tiene por qué ser incompatible gozar con los triunfos de la selección española en las competiciones internacionales (Juegos Olímpicos, Campeonatos de Europa). Disfrutar viendo el número de medallas o de finalistas. En el mismo sentido, algo parecido nos pasa cuando participamos como selección autonómica en los torneos federativos nacionales: vemos la situación en conjunto de Extremadura con respecto al resto.
Pero este tipo de reacciones no nos sustrae de emocionarnos con el regalo que nos da la elegancia de las espectaculares rectas del jamaicano Usain Bolt. Impresionarnos con la perseverancia de la sudafricana Caster Semenya. Levantarnos de nuestros asientos ante las galopadas agónicas de las hermanas etíopes Dibaba o del británico Mo Farah. O, en fin, suspirar con la belleza visual de un salto del francés Lavillenie.
Una muestra de universalidad que nos viene a decir que las banderas reales, son las de la igualdad, que somos, al menos desde la percepción progresista de la vida, internacionalistas, o como ha insistido en sus intervenciones, Guillermo Fernández Vara, que nos tenemos que preocupar más en abrir las cabezas, en dignificar la figura de los maestros, en priorizar la educación, que en la mayoría de nuestras obsesiones cotidianas.
En muchas ocasiones los conflictos se han resuelto con violencia, la mayoría de ellos física, en buena medida verbal y psicólogica.  Ahora la pluralidad de las diferencias nos deja ver que es muy posible convivir con el equilibrio entre el respeto a la desigualdad, la admiración hacia el otro y el orgullo de cada uno.
Aquí, como en tantas otras muchas cosas, la Historia, la Memoria, el concepto de ciudadanía, los valores…. tienen mucho que enseñarnos. Abracémoslas.








martes, 18 de julio de 2017

EXTREMADURA Y LA LEY DE MEMORIA


Tras varios meses de trabajo, esta semana, los miembros de la Comisión encargada de elaborar el Borrador, de lo que puede convertirse en la futura Ley de Memoria Histórica  y Democrática de Extremadura, han concluido su cometido. Profesores de la Universidad de Extremadura, representantes de las Asociaciones junto con técnicos de la Junta han logrado consensuar un texto, que como lo definía uno de sus autores, es muy asumible para la sociedad regional.
Mi más profunda enhorabuena por su compromiso, esfuerzo y tenaz dedicación. Ya hemos transitado parte del camino. Ahora, juntos, debemos continuar haciendo que el trámite parlamentario sea lo más fructífero posible. En eso estaremos pendiente.
El gobierno socialista de Guillermo Fernández Vara sigue adelante con sus compromisos. Al día siguiente de recibir el documento, pasó  por el Consejo de Gobierno quien dio el visto bueno a su continuidad.
Esperemos que en breve haga el recorrido burocrático pertinente, para que los grupos políticos, en comunión con todas las partes implicadas e interesadas, podamos ponernos de acuerdo en un proyecto limpio y que ponga, de una vez por todas, voz a los que tantos años han estado silenciados.
Pero no sólo esa debe ser la pretensión. Se necesita implicar al entorno educativo en la asimilación de unas profundas convicciones democráticas. Se necesita reconocer la diversidad de nuestra Comunidad. Se necesita respetar la pluralidad en el pensamiento y/o en las ideas políticas. Se necesita saber escuchar.
La Historia reciente de Extremadura ha estado jalonada de episodios, unas veces brillantes y otros muy sombríos. Es imperativo no olvidar ninguno. Tenemos que aprender a convivir con nuestras victorias y con nuestras derrotas. Con nuestros éxitos y con nuestras miserias.
Hace unos días concluía la lectura de un libro sobre los 30 años de la Asamblea de Extremadura. En sus líneas, en sus imágenes, se reflejaban lo que somos, más que lo que hemos sido. Eso es la Memoria. Eso es la Historia. Esa es nuestra Democracia.

Ojalá podamos construir una Ley que expulse de nuestros pensamientos cualquier veleidad en la defensa de la tiranía, la Dictadura y en definitiva la violencia hacia el otro.

martes, 11 de julio de 2017

AULAS VACÍAS


Llega julio, un periodo plenamente diferente a lo inmediatamente anterior. La vida procura discurrir sin interrupciones drásticas, pero con continuos cambios. Hace tan sólo unos días veíamos el bullir incesante de cientos de adolescentes preocupados, unos por su devenir futuro enfrentándose a las pruebas de acceso a la Universidad. Sin duda, les marcará para siempre ( aunque, como dirían Los Héroes del silencio: “para siempre es mucho tiempo….”) la decisión que tomen.
Otros de menor edad, han terminado el curso y las aulas, los patios, las entradas a los Centros escolares ya no destilan la alegría que su algarabía producía.
Estamos, pues, ante un tiempo necesario para el ocio y descanso de nuestros jóvenes, pero también imprescindible para profesores y responsables educativos.
De su buen hacer se va a desprender no sólo un desarrollo normalizado del comienzo del curso siguiente, sino también el consolidar las buenas prácticas, el corregir errores cometidos, el atender a demandas del sector…. en definitiva, es el momento de ejecutar una planificación que sea prudente ya en los instantes precisos no se puede improvisar.
Somos conscientes de que pueden surgir muchos imponderables, pero para eso está precisamente el sentirse bien rodeado, aconsejado, asesorado y preparado.
El gobierno socialista de la Junta de Extremadura ha dado muestras sobradas de que los veranos es el momento para trabajar. La administración educativa se basa fundamentalmente en utilizar adecuadamente los recursos disponibles buscando el bienestar constante de sus administrados.
Cierto es que, se hace necesario innovar, que se aplauden medidas que hagan posible mejoras  que nos alejen de la temida rutina. Atrás quedaron los apuntes, casi amarillos de algunos profesores que repetían una y otra vez los mensajes. Delante queda el esfuerzo de la mayoría de los docentes que luchan por ponerse al frente de los desafíos que, continuamente, les ofrece la sociedad tan revolucionariamente dinámica en la que tienen que desenvolverse.

Aulas vacías, mentes inquietas. Proyectos en marcha. En septiembre, más y seguramente, mejor.e nos alejen de la temida rutinaen marcha. En septiembre, mriamente dinagan posible mejoras y que nos alejen de la temida rutina

martes, 4 de julio de 2017

DOS AÑOS


En el ecuador de la legislatura es preciso hacer balance. En el caso que nos ocupa, al margen del Debate del Estado de la Región, lo fundamental está en situar el centro de nuestra atención en una mirada reflexiva hacia atrás. La memoria, siempre se ha dicho que es muy selectiva. Pero, nadie en su sano juicio, desearía volver a la situación en la que se encontraba Extremadura entre el 2011 y el 2015. ¡Qué horror!
Daba igual donde te dirigieras para comprobar el caos, el desorden, el atraso, la improvisación, las políticas del marketing, el humo o la veneración a la imagen fatua.
Picos de desempleo, aumento de horas de trabajo en los funcionarios y su correspondientes pérdidas de salario, la educación y la sanidad en otros momentos, santos y señas de nuestra Comunidad cayendo en picado. Ni siquiera había proyectos “estrellas” más allá del cambio de denominación de la Junta por Gobex o de la ridícula apuesta por otra coloración en las rotulaciones.
Han pasado dos años del gobierno, de infausto recuerdo, de Monago, y es cierto que las cosas no marchan como a todos nos gustaría. Pero no lo es menos que hemos tenido que perder mucho tiempo en deshacer entuertos.
Es cierto, no obstante, que ha vuelto la alegría a nuestras calles y  aunque de ilusión no se vive, se ha podido, al menos, enderezar el rumbo.
Puede resultar cansino recordar algunas cuestiones pero, pregunten a los afectados, ellos les dirán si están mejor o peor. La recuperación del transporte escolar y de los libros de texto gratuitos, cercenados durante el gobierno de la derecha extremeña, la apertura de las urgencias rurales que tanto daño hizo a la gente de los pueblos la ominosa decisión de cerrarlas, la lucha contra los desahucios, que no tienen nada que ver con la situación heredada del cuatrienio negro, la transparencia en la gestión sanitaria, luchando ferozmente contra las dificultades causadas por la oscurantista etapa anterior…
En definitiva, dos años dándole la vuelta a Extremadura, saneando para coger las fuerzas y el impulso necesario con el que coger fuerza para lograr que las políticas socialistas, de izquierda, vuelvan de nuevo a consolidarse en la región. Contigo, Guillermo.