martes, 17 de julio de 2018

PARALELISMOS


Un  buen amigo mío se ha acordado de un familiar que estuvo en el campo de concentración nazi de Dachau. Al mismo tiempo yo visualizaba un documental sobre las peripecias de miles de españoles que, al final de la guerra civil, tuvieron que salir precipitadamente al exilio.
Son las otras “Memorias” menos reivindicadas cuando hacemos alusión a la Memoria Histórica o a la Memoria Democrática. Miles de compatriotas que tuvieron, literalmente que huir, muchos sin destino conocido  a la búsqueda de una nueva vida, cuyos comienzos eran totalmente desalentadores.
Y aquí es donde entran en juego los paralelismos con la situación actual. Si uno lee  o ve, como ha sido mi caso, imágenes de barcos repletos de gente, inmigrantes sin permisos oficiales para desembarcar, hacinados en las bodegas, apiñados en las cubiertas, sin apenas equipaje…. no puede dejar de pensar en barcos como el Aquarius, o en las innumerables barcazas que, desde hace tiempo, surcan el Mediterráneo queriendo llegar a la, para ellos, añorada Europa.
Y sin embargo, se trata de documentos gráficos de hace casi 80 años. Reproducen las mismas escenas que hoy vemos. Nos retrotraen a situaciones de extrema solidaridad, junto a otras, mucho menos indulgentes. Vemos, también, como en muchas ocasiones, los españoles que detestaban la Dictadura, que se marcharon exclusivamente para poder salvar sus vidas, reciben como respuesta una acogida en determinados escenarios, totalmente desoladora.
Asistimos, entonces, atónitos a discursos en los parlamentos de diputados de la derecha que tratan de expulsarles de su territorio, que les tratan como alimañas, que les arrebatan todos sus derechos y que entienden que, ni pueden, ni deben acogerles. Casi como hace unos días.
¡Cuántas veces hemos señalado que la Historia es la maestra de la vida!. Ahora volvemos a recordarlo. Así,  cuando aparezcan ante nuestros ojos miles de inmigrantes que quieren buscar un futuro mejor, acordémonos de que muy bien podrían haber sido nuestros abuelos. Aquellos entrañables paisanos que durante sus vidas lucharon por hacer de sus pueblos un lugar bonito para vivir y que recibieron como recompensa una expulsión no deseada y,  a veces, una acogida poco grata en sus nuevos destinos.
Paralelismos.


martes, 10 de julio de 2018

ESTABILIDAD


En el pasado Debate sobre el Estado de la Región una de las palabras más escuchadas, en boca del Presidente de la Junta de Extremadura, ha sido “estabilidad”.
En efecto, se trata de un concepto que en tiempos de mudanzas, de enfrentamientos, de animosidad constante…, genera atracción desde el polo que podríamos denominar positivo de las personas.
El crecimiento, la paz social, van unidos al deseo constante de no retroceder. De mirar atrás para reconocernos. De confiar en las enseñanzas de la Historia de Extremadura sin necesidad de ruptura. No seremos nacionalistas, pero amamos nuestra tierra, nuestras gentes, nuestras raíces, lo que hemos conseguidos tras siglos de luchas y lo que no queremos que se vuelva a repetir.
Ahora estamos en el momento de repensar. Sí, otro concepto muy manido, pero muy útil, para definir que, en ocasiones, es necesario reflexionar, para coger impulso y planificar qué queremos que sean nuestros nuevos modelos de desarrollo.
En ese sentido, muy ilustrativo fueron las aportaciones realizadas en torno a la llamada a una participación colectiva, activa e inteligente. A una huida de los hiperliderazgos, sustituidas por la colaboración y el máximo consenso. A la formación de equipos. Al rescate de la imagen de la Universidad de Extremadura. Una institución que debe ser una máquina generadora de ideas y de cualificación de nuestros mejores elementos productivos, de riqueza y bienestar. La tenemos, entre todos, que reforzar. Repensemos.
Y todo ello se debe necesariamente moldear desde la Asamblea, con un ambicioso paquete legislativo que tomará forma en los próximos meses. Gracias, entre otras muchas más cosas, al empeño de la sociedad civil que ha contribuido en los últimos meses a aportar sus inquietudes, sus conocimientos, sus propuestas,  a los borradores de cada uno de los proyectos.
Sin embargo, nos cuesta tener paciencia. No somos capaces de ser conscientes de que nadie nos ha regalado nada. Que si avanzamos tiene mucho más mérito aquí que en otros sitios que parten de situaciones enormemente más privilegiadas.

Así pues, sigamos, con el ruido que haga falta, pero sin distraernos ni perder energías en batallas fraternales. Tenemos ante nosotros grandes retos. Seguimos dando pasos. Empujemos.

martes, 3 de julio de 2018

PRISAS


No lleva ni un mes el nuevo Gobierno asumiendo tareas de responsabilidad, y ni siquiera, ha tenido una tregua, como diría la vicepresidenta, “no de 100 días, si no de 100 horas”.
Es cierto que, al margen de la corrupción, causa principal y/o detonante del cambio, la derecha ha dejado como herencia un país totalmente descosido. Ante este reto, numerosas iniciativas se han puesto en marcha y en la calle se  respira y se camina de otra manera.
Se han generado muchas y variadas expectativas que tan solo el paso del tiempo nos va a decir si son posibles llevarlas a cabo. Las dificultades no son menores, pero, no cabe la menor duda, que la formación académica y profesional de los actuales ministerios lleva consigo una gran diferencia con otras épocas.
En muchas ocasiones, el etnocentrismo domina las actuaciones. Se sienten el centro del Universo, y no es baladí el pronunciamiento de la gente cuando, una y otra vez, repiten que una característica dominante de “los que mandan”, es permitir que nadie les haga sombra.
Por eso, con el nombramiento de estos altos cargos cabe preguntarse, ¿ por qué no se ha hecho antes con más asiduidad?
Una vez definido el organigrama, detectada una primera hoja de ruta, planificadas las primeras actuaciones, nos chocamos, como por otra parte era previsible, con la oposición de aquellos que fueron desalojados del Poder. Quizás, intervenga en este sentido un factor de patrimonialización que suele tener la derecha, cuestionando incluso los valores democráticos, al verse en  la necesidad de pasar a la oposición.
Quizás lo que suceda es que no son conscientes del enorme agujero que han creado en la credibilidad de las instituciones, y prefieran seguir horadándolas o permitir que la ciudadanía siga alejada de sus servidores públicos.
Pero de momento contamos con nuevos aires y  por eso, y tal como cantaba Melendi, tendremos que convenir, ante los llantos del PP, “¿No crees que ya es muy tarde para tener prisa?


martes, 26 de junio de 2018

DAMNATIO MEMORIAE


Según el diccionario, damnatio memoriae es una locución latina que significa literalmente “ condena de la memoria”. Era una práctica propia de la antigua Roma consistente en, como su nombre indica, condenar el recuerdo de un enemigo del Estado tras su muerte. Cuando el Senado romano decretaba oficialmente la damnatio memoriae, se procedía a eliminar todo cuanto recordara al condenado: imágenes, monumentos, inscripciones, e incluso se llegaba a la prohibición de usar su nombre.
Nosotros, hoy traemos a colación este concepto para utilizarlo a la inversa. Recientemente, hemos conocido las intenciones del Gobierno de la Nación de sacar los restos del dictador Francisco Franco del monumento que se erigió en el Valle de los Caídos, para, entre otras barbaridades, exaltar su nombre y su obra. Del mismo modo, se pretende convertir este lugar en un Museo de la Memoria.
Y aquí es donde reside el acierto. Tras la polémica suscitada en torno a la simbología, que recuerda el franquismo, por otra parte, en cumplimiento de una Ley en vigor (no nos cansaremos de repetirlo), nos parece adecuado que las generaciones más jóvenes conozcan su pasado más reciente.
Para ello no es  procedente, a mi juicio, eliminar los vestigios. Hay que conservarlos en el lugar adecuado, pero siempre acompañados de una acción pedagógica que muestre lo que representan. Que enseñen a los que no lo vivieron el dolor de la tortura, de la pérdida de la libertad, de la represión, muerte y silencio que llevó consigo todo lo que se asoció al funesto régimen al que se vio sometida la población española entre 1939 y 1975.
Se trata de una lección de Historia, pero sobre todo, de una lección de Democracia y de Ciudadanía. Las Administraciones públicas, con lentitud pero sin pausa, parece que se están poniendo manos a la obra. La última que lo acaba de hacer es la Diputación de Cáceres con la creación de un Comité de Memoria Histórica formado por expertos, que asesorarán a los municipios de la provincia y cuya principal función será elaborar un catálogo de vestigios franquistas.

De eso estamos hablando, no de condenar la memoria, como citábamos al principio de nuestro artículo, si no todo lo contrario, mantenerla, preservarla, darla a conocer para que el pensamiento crítico cale en todos aquellos que no soportamos ningún tipo de totalitarimo.

martes, 19 de junio de 2018

GRADUACIONES


Con la llegada del verano y el fin del curso académico, se producen una serie de actos, tan entrañables como significativos, de un cambio de etapa. Nos referimos, fundamentalmente, a las graduaciones de los alumnos que terminan la Enseñanza Secundaria y a los que, unas semanas antes, les tocó el turno, los de Bachillerato.
Estamos ante un nuevo tiempo. Un ciclo vital termina y otro está presto a comenzar. Pero, no solamente queremos resaltar lo que representan estos momentos para sus protagonistas; esta eclosión de miles de adolescentes que irradian, con su contagios, alegría en nuestras calles y parques, si no también para sus familias y profesores.
A estos últimos quisiera dedicarles unas palabras. Han sido sus acompañantes durante varios años. Han escuchado sus problemas. Han intercedido por ellos. Han transmitido algo más que sabiduría y pedagogía. Por eso, da gusto ver la dedicación y el caudal de emociones que supone ver ahora partir a estos adolescentes. Sin olvidarnos de aquellos profesores ya jubilados  que aprovechan estos días para volver a ver a sus discípulos. Para reencontrarse. ¡Bonita palabra!
Padres y abuelos, tanto unos como otros, que han pasado días y noches de angustias y alegrías. De concentración y dispersión. De búsqueda en común.
En definitiva, una comunidad educativa formada por varias piezas que cuando actúan unidas son imparables.
Detened, chicas y chicos estas impactantes horas, pues estoy completamente seguro que vais a volver, repetidas veces en vuestras vidas, a ellas. Serán retazos de una película que pasará por vuestras mentes en instantes de debilidad y que os reconfortará, en otros muchos, de fortaleza.
Sensaciones, que multiplicadas con muchas otras que viviréis, servirán para convertiros en personas y que serán un punto y seguido a vuestra independencia con el nexo de unión de todos y cada uno de los que la han hecho posible.
Volad!