miércoles, 28 de septiembre de 2016

INSANIA


Cada cosa tiene su tiempo. El problema se torna grave o principal cuando entran en colisión varios discursos simultáneos y en muchas ocasiones extemporáneos. Viene todo esto a cuento de la convulsa situación política española en la que nos desenvolvemos.
Así, si se quisiera simplificar, todo se reduciría a la oposición a un Gobierno de la derecha o a la búsqueda de uno de izquierdas. Pero en el medio hay un montón de matices que convendría discutir y, sobre todo fijar una postura. Y sobre ella hacer pedagogía. No quedarnos en la mera enunciación, sin profundizar en su argumentación. De lo contrario, seguiremos viviendo esta especie de insania, de locura, que cada día se agrava más con nuevos ingredientes.
Llegados a este punto, se tienen que poner claras las alternativas y, sobre éstas, tomar decisiones: Gobierno de derechas, ¿con cualquier candidato?, ¿a cualquier precio?, ¿sin nada a cambio?, ¿con o sin participación?, ¿con apoyo tácito o simplemente permitiéndolo con una abstención “técnica” en un debate de investidura?... Gobierno de izquierdas: ¿en solitario, capitaneado por el principal partido de la oposición?, ¿apoyado por el segundo?, ¿ integrando a los dos grandes partidos de la oposición?
 Gobierno de izquierdas apoyado por la tercera fuerza política.
 Gobierno de izquierdas apoyado por las fuerzas nacionalistas.
Ninguna de estas opciones, con lo cual manifestar claramente que se prefiere repetir las elecciones.
Mientras podemos enturbiar el ambiente, pues aclararlo, se está demostrando que no es posible. Así pues, conviene tener paciencia, esperar el momento adecuado. Como diría uno de los protagonistas, el reloj está en marcha “ tic, tac, tic, tac…” y cuanto antes asumir la responsabilidad de señalar a la ciudadanía cuál es nuestra postura oficial. La del Partido. Eso sí, cada uno tendrá su preferencia, que incluso podría no coincidir con la mayoritaria. Y como decimos siempre, eso no tiene por qué ser necesariamente negativo. Lo ideal sería que se tendiera a realizar un ejercicio de convicción. De expresar las razones por las que consideramos que nos sobran los motivos para optar por una u otra vía. Convencer en lugar de vencer y, una vez llegada la victoria, respetar al que piensa diferente.

¿Es tan complicado?

martes, 20 de septiembre de 2016

OFUSCACIÓN


 Resulta poco probable que en cualquier debate, discusión o charla entre políticos, escapemos a involucrarnos a dar nuestra opinión sobre la dramática situación en la que nos desenvolvemos. No es menos cierto  que tenemos que ser conscientes de que esta obcecación tiene una razón de ser que nos lleva hacia lo más profundo de nuestra amada tierra, Extremadura, y de nuestros queridos paisanos.
Valga como prueba un ejemplo. Esta semana que acaba de comenzar se han iniciado los contactos para que se puedan llevar a cabo, con fecha 1 de enero de 2017, los Presupuestos regionales de la Comunidad. Es, como se ha dicho tantas veces, la política  hecha números. Podremos elaborar bellos discursos pero sin la prosa de las cifras en el Diario Oficial de Extremadura, de nada sirven.
Cuando te preguntan sobre si piensas que se va a repetir una situación semejante a la del año anterior, mi respuesta es que el entorno es totalmente diferente. Por un lado,  se cometieron algunos errores en el proceso que se están intentando subsanar desde el primer momento. Por otra parte, el elemento primordial es la ofuscación que nos rodea al estar contaminados por la falta de gobierno nacional y el envenenamiento que rodea su negociación.
De esta forma la venalidad con la que la derecha intenta hacerse notar ante la opinión pública, presionando a las fuerzas que podrían estar cerca de la solución, hace que las posturas se enroquen cada vez más.  A lo que suma que afecten a cualquier tema en el que tengan que intervenir los actores políticos.
En síntesis, la postura del PP, Podemos y Ciudadanos en Extremadura sobre los Presupuestos regionales puede que tenga poco que ver con los intereses de la gente y  mucho con las posturas de sus líderes en Madrid. Así, se explicará la contundencia de la derecha con sus exigencias, el recurso al presunto pacto entre los “grandes” de los podemitas o ese ponerse de perfil constante de Ciudadanos. Eso sí, pese a las dificultades, que nadie dude, hablaremos, porque, sencillamente, se trata de Extremadura.





martes, 13 de septiembre de 2016

AQUIESCENCIA


Soy de los que piensan que si no vas a aportar nada nuevo, lo mejor es el silencio. Viene esto a colación de la situación que algunos tratan de etiquetar bajo el concepto de “bloqueo institucional”. No somos capaces de formar Gobierno en España. Sin embargo, nos hemos dotado de unas normas para llevar a cabo todo el proceso. Si éstas, al igual que cualquier Ley, se constataran que son mejorables, cabría pensar que para evitar situaciones como  las actuales, la primera tarea consistiría en modificarlas, actualizarlas, convertirlas en herramientas útiles para la ciudadanía. En caso contrario, nos seguirá pareciendo bien que, ante nuevas situaciones en el espectro político, como las que estamos viviendo, se siga funcionando bajo el mismo paraguas legislativo.
Por otra parte, por mucho que nos esforcemos, no podemos sustraernos al hecho de que se ha querido, posiblemente, como una estrategia política de sus adversarios, convertir al PSOE en el centro de la cuestión. En el elemento determinante de la solución e incluso, en el colmo de la desfachatez, cuando te descuidas te insultan diciendo que “los socialistas son el problema”.
Llegados a este punto, convendría recordar que el PSOE es un Partido que se rige por una serie de normas de funcionamiento a la hora de tomar decisiones. En este caso la responsabilidad recae en el Secretario General, en la Ejecutiva y en el Comité Federal. El resto, únicamente podemos opinar, con el fin de generar un ambiente que ayude, si cabe, a nuestros órganos a tomar las decisiones más correctas. Por eso, no parece procedente, ni que se vete al que piense de manera diferente, ni que se le trate de silenciar o incluso se le acuse de deslealtad.
Si algo caracteriza a los socialistas a lo largo de nuestra Historia es que nunca hemos tenido una opinión unánime. Somos, como la sociedad que nos rodea, diversos. Eso sí, tenemos que ser respetuosos con las decisiones que tome la mayoría o los responsables ejecutivos de la Dirección del Partido.
 A algunos nos puede parecer la opción más correcta explorar posibles gobiernos de izquierdas, a otros irnos a la oposición, bien a través de una abstención o porque la derecha consiga unirse. También quedaría el intento de buscar la aquiescencia de Ciudadanos a un apoyo de Podemos…

En fin, posibilidades hay. No parece de recibo que se extienda el comentario de que tenemos (todos) que reflexionar, pensar, que esto es insostenible, etc. para luego pararnos a esperar y que pase el tiempo. Esa, sí que no es la opción.

martes, 6 de septiembre de 2016

ETIOLOGÍA


Siendo recurrentes comenzaremos el nuevo curso desde el punto de vista de las impresiones. Hace escasamente unos días, paseábamos por las calles de nuestras ciudades  y por muchos de nuestros pueblos y nos percatábamos de la escasez de actividad. De vida pública, se diría. Fundamentalmente, durante las largas mañanas y  hasta avanzada la tarde.
Era agosto y parece que todo se paraba. Una vez más. Sin embargo, y tras un rápido desperezo, nos topamos con septiembre. En esta ocasión porque el calendario físico y laboral nos lo indicaba, pues el meteorológico se empeñaba en tratar de confundirnos con el profundo verano.
Empezamos, eso sí, un nuevo ciclo. En el entorno educativo, la prueba evidente son los grupos de jóvenes que se dirigen a sus Centros Escolares. Los reencuentros. Los comentarios divertidos de los que tantas cosas tienen que contarse. La aventura de lo que vendrá.
Ahora llega el momento de ver horarios, adquirir libros y material escolar, comprobar el listado de los nuevos profesores, dar un vistazo a las asignaturas con las que se enfrentarán en breve, actualizar su calendario extraescolar…
Desde las instituciones el trabajo está preparado para recibirles: aulas, personal, transporte, documentación administrativa… todo un sin vivir. Vendrán momentos de prisas, de ruidos, de presiones, de silencios y de contrastes. Y la vida volverá a echar a andar.
El símil educativo vale, en gran medida, para el político. De nuevo las ganas irán acompasadas de la fuerza y la voluntad. Desde las diferencias hasta los entendimientos, avanzaremos.
Esa es la etiología  a la que nos referíamos con el título del artículo: el estudio de la causa de las cosas. Se empieza algo o se continúa. Analizaremos lo sucedido en los últimos meses para renacer con lo próximo. Es parte de la Historia, la cual, evidentemente, no hay sólo que aprenderla, sino también entenderla.




martes, 2 de agosto de 2016

DISYUNTIVAS


Cuando escribo estas líneas todavía no existe la seguridad de si vamos a tener Gobierno en el mes de agosto. Sin esquivar la ironía, en esta ocasión, sí que es cierto que la gente te para por la calle, te llama, te mensajea… para preguntarte qué va a pasar. Por ello quisiera comenzar diferenciando  un primer postulado: no tiene por qué coincidir la opinión de un votante, en mi caso del PSOE, con la de un militante.
Partiendo de la premisa, ya extendida, de que no podemos cargar con la responsabilidad que le corresponde al que vaya a tomar la iniciativa de asumir el protagonismo en el debate de investidura, la actitud tendría que ir encaminada en un triples sentido: considerar la defensa de los intereses de España, valorar lo que mejor le viene al Partido y por último salvaguardar los principios que nos caracterizan, en definitiva, la ideología. Estas tres opciones no son excluyentes.
Por lo tanto, y como bien nos apunta Guillermo Fernández Vara, estamos llenos de matices. Es una época donde no hay sólo blanco y negro. Donde las verdades absolutas admiten interpretaciones. Donde podemos estar confusos, pero no confundidos.
Hace unos días recordaba la reciente Historia del PSOE. A finales del franquismo un grupo de jóvenes del interior, con un discurso mucho más radicalizado  que los veteranos dirigentes del exilio, se hacen con el control del Partido. Pero, hete aquí, que cuando se inician los primeros procesos electorales, cuando se adivina que se puede tocar de lleno el Gobierno, tanto de la Nación, como el de Ayuntamientos y Comunidades, se da un golpe de efecto. Se renuncia en 1979 al marxismo, frente a la oposición mayoritaria de las bases ( seguro que motivados por el hiperliderazgo de Felipe González). A continuación, se moderó el discurso, bajo el argumento de sacrificar ideología por prosperidad. Trajo consigo la conquista del voto urbano y de las clases medias junto con unas amplias y largas mayorías absolutas en todos los niveles de la Administración.
Hoy, podríamos encontrarnos en una disyuntiva similar: ¿actuará el PSOE en defensa de la patria?, ¿ se refugiará en su ideología, pase lo que pase? Y digo yo, ¿ es que ambas vías no pueden estar interconectadas?
Difícil decisión.