martes, 19 de septiembre de 2017

VALORES DEMOCRÁTICOS


Cuando hablamos de valores, parece que nos referimos a cuestiones intangibles. Están ahí, pero no podemos tocarlos ni materializarlos. Si encima le añadimos el concepto democrático, introducimos un elemento más de complejidad.
Sin embargo, no es menos cierto, que los valores democráticos no surgen de la nada. Hay que educarlos. En estos últimos días hemos asistido en España a la recurrente apelación sobre la supuesta perversión de la Democracia.
Se ha llegado al extremo de acusar, de manera totalmente infantil, como si de un enfado púber se tratara, de incumplimiento de sus normas por parte del Gobierno de la Nación.
Esto, que alguien podría pensar que se trata de mentes poco cultivadas, lamentablemente no es así. Disfrazados de la pátina de la superioridad intelectual, de la llamada a la desobediencia ante lo que no nos gusta, se impulsa la rebelión.
Estamos hablando, una vez más del nacionalismo. Desde el respeto a los sentimientos individuales ( no olvidemos algo de lo que nadie duda: España es una Nación), es evidente que no podemos cerrar los ojos ante miles de gritos que claman por su independencia. Tampoco podemos dejar “tirados” a otros tantos que se muestran inclinados por mantener su sentido de  la identidad histórica y compartida entre todos los españoles.
A  eso se le añade el mensaje de que cualquier mentalidad progresista estaría de acuerdo en que la frontera divide. Traza líneas de separación. Induce a la desigualdad, a la intolerancia y a la insolidaridad. Se olvida de aquellos que contribuyeron a hacer de su tierra un espacio de convivencia y de progreso y elimina, a través de un Boletín Oficial, todo ese legado.
Pero, sobre todo es injusto. Ahora, que se ha crecido más que en otras partes del Estado se apela a no contribuir al desarrollo de los demás. A la insurgencia contra la pobreza. A incrementar los elementos que subrayan las tragedias humanas del paro y de los desequilibrios en todos los sentidos: infraestructuras, financiación y modelo de desarrollo común.

Por muchas razones y en un mundo cada vez más globalizado, me siento, desde la asunción de las diferencias, si cabe más internacionalista. Me alegro del bienestar de unos, como me apeno de la decadencia de otros. Me gustaría sentirme partícipe de ambos.

martes, 12 de septiembre de 2017

CAMBIOS EDUCATIVOS


Llega septiembre y, como si de un renacer se tratara, surge de nuevo, desperezándose en un primer momento, la vida en nuestros pueblos y ciudades.
Hoy, quisiera referirme a una de las situaciones con la que nos encontramos  y que siempre nos llama la atención: la vuelta a las aulas.
Desde el punto de vista histórico, tendremos que resaltar que el sistema educativo ha ido teniendo numerosos cambios, de acuerdo a las épocas, y en los últimos años, relacionado con las leyes que lo contextualizan.
Pero, sin duda, por partir de un origen determinante para la realidad actual, hemos de reseñar las modificaciones sustanciales que tuvieron lugar a partir de la Revolución Industrial.
Fue en ese momento, cuando se ideó un sistema pretendidamente universal. En el que los obreros pudieran capacitarse para desempeñar su trabajo. En el que las clases pudieran acoger a un elevado número de alumnos y se tuviera un continuo intercalado entre las distintas materias que contarían con diferentes profesores. Allí, también, se estableció una jerarquía para determinadas asignaturas.
A partir de entonces, la situación ha devenido en adaptaciones al medio, cambios estructurales: edificios más modernos y funcionales, materiales que permitían el aprendizaje con más facilidad, profesorado cada vez más y mejor formado….
En paralelo se sucedían las teorías pedagógicas y su aplicación iba directamente influida por el medio político en el que se desenvolvían. Así, democracias y dictaduras beligeraban en pro de llevar a buen término sus propósitos adoctrinadores.
Hoy, la dinámica viene determinada por la pugna partidista. De esta forma, y a falta de un Pacto Nacional por la Educación, convivimos con el permanente descalabro de la utilización endogámica de las supuestas virtudes o perniciosos efectos ( según quien lo describa), del modelo educativo imperante.

En realidad, lo cierto es que esta semana se ha vuelto a escuchar el bullir de miles de chicas y chicos, la mayoría deseosos de reencontrar sus amistades, de contar su bullangero verano, de fabular increíbles nuevos mundos, de continuar viviendo….

martes, 1 de agosto de 2017

PARLARE


Parlamento viene de “parlare” que significa hablar. Ha pasado un nuevo periodo de sesiones en la Asamblea. Un año más durante el que hemos hecho propuestas, votado, discutido, debatido, confrontado…
Se ha tratado de poner en público las iniciativas, no  simplemente de aplaudirlas. Exponerlas, analizarlas, modificarlas si llega el caso.
Hemos comprobado las dotes oratorias de algunas de sus señorías. El aguante o la falta de sensibilidad de otras. Las provocaciones. Los abrazos.
Hemos convivido en un espacio diseñado para que se escuche la palabra. Y para que perduren las sentencias. Para ello se han contado con la inestimable ayuda de las tecnologías de la información y de la comunicación que permiten, a cualquier ciudadano, seguir Plenos, Comisiones, actos, a través de la página web de la Asamblea en el momento en el que lo estimen oportuno. O recuperar sus documentos.
El anecdotario posiblemente se escribirá en las publicaciones que suelen conmemorar los aniversarios que regularmente se suceden. Pero me quiero quedar con la presunta contradicción que llega a suponer el combate dialéctico y, a veces, casi llegando a algo más que el simple intercambio de adjetivos, y el buen ambiente que se acostumbra a percibir en los espacios comunes entre diputados de cualquier ideología y/o partido.
Eso es también la democracia. El respeto al diferente. No resulta fácil en determinadas situaciones, pero hay que aclamar que en Extremadura, salvo muy puntuales excepciones, lo estamos consiguiendo.
Evidentemente, eso redunda en el progreso y en la facilidad del trabajo parlamentario. En la mayoría de las ocasiones, no se perciben  excesivas trabas burocráticas para llevar adelante las propuestas. Se suele ceder en los tiempos, en el ordenamiento de los temas, en la secuencia de los asuntos…. con la obvia asunción de que cada grupo defiende los intereses y el programa de los votantes a los que se debe y  por encima de todo, el interés general de Extremadura.

Tras unas semanas de cambio de actividad, seguro que en septiembre volveremos con la fuerza y las ganas del que comienza de nuevo.

martes, 25 de julio de 2017

BANDERAS


Decía Iñigo Errejón en una entrevista, algo así como, que la izquierda debería quitarse ese estigma del patriotismo desacomplejado. A mi juicio, tiene mucho que ver con la simbología. Con las banderas. Con nuestra reciente Historia. Con los sentimientos  que han querido arrebatarnos.
Un buen ejemplo, es el deporte. Hablaré del mío, el atletismo. No tiene por qué ser incompatible gozar con los triunfos de la selección española en las competiciones internacionales (Juegos Olímpicos, Campeonatos de Europa). Disfrutar viendo el número de medallas o de finalistas. En el mismo sentido, algo parecido nos pasa cuando participamos como selección autonómica en los torneos federativos nacionales: vemos la situación en conjunto de Extremadura con respecto al resto.
Pero este tipo de reacciones no nos sustrae de emocionarnos con el regalo que nos da la elegancia de las espectaculares rectas del jamaicano Usain Bolt. Impresionarnos con la perseverancia de la sudafricana Caster Semenya. Levantarnos de nuestros asientos ante las galopadas agónicas de las hermanas etíopes Dibaba o del británico Mo Farah. O, en fin, suspirar con la belleza visual de un salto del francés Lavillenie.
Una muestra de universalidad que nos viene a decir que las banderas reales, son las de la igualdad, que somos, al menos desde la percepción progresista de la vida, internacionalistas, o como ha insistido en sus intervenciones, Guillermo Fernández Vara, que nos tenemos que preocupar más en abrir las cabezas, en dignificar la figura de los maestros, en priorizar la educación, que en la mayoría de nuestras obsesiones cotidianas.
En muchas ocasiones los conflictos se han resuelto con violencia, la mayoría de ellos física, en buena medida verbal y psicólogica.  Ahora la pluralidad de las diferencias nos deja ver que es muy posible convivir con el equilibrio entre el respeto a la desigualdad, la admiración hacia el otro y el orgullo de cada uno.
Aquí, como en tantas otras muchas cosas, la Historia, la Memoria, el concepto de ciudadanía, los valores…. tienen mucho que enseñarnos. Abracémoslas.








martes, 18 de julio de 2017

EXTREMADURA Y LA LEY DE MEMORIA


Tras varios meses de trabajo, esta semana, los miembros de la Comisión encargada de elaborar el Borrador, de lo que puede convertirse en la futura Ley de Memoria Histórica  y Democrática de Extremadura, han concluido su cometido. Profesores de la Universidad de Extremadura, representantes de las Asociaciones junto con técnicos de la Junta han logrado consensuar un texto, que como lo definía uno de sus autores, es muy asumible para la sociedad regional.
Mi más profunda enhorabuena por su compromiso, esfuerzo y tenaz dedicación. Ya hemos transitado parte del camino. Ahora, juntos, debemos continuar haciendo que el trámite parlamentario sea lo más fructífero posible. En eso estaremos pendiente.
El gobierno socialista de Guillermo Fernández Vara sigue adelante con sus compromisos. Al día siguiente de recibir el documento, pasó  por el Consejo de Gobierno quien dio el visto bueno a su continuidad.
Esperemos que en breve haga el recorrido burocrático pertinente, para que los grupos políticos, en comunión con todas las partes implicadas e interesadas, podamos ponernos de acuerdo en un proyecto limpio y que ponga, de una vez por todas, voz a los que tantos años han estado silenciados.
Pero no sólo esa debe ser la pretensión. Se necesita implicar al entorno educativo en la asimilación de unas profundas convicciones democráticas. Se necesita reconocer la diversidad de nuestra Comunidad. Se necesita respetar la pluralidad en el pensamiento y/o en las ideas políticas. Se necesita saber escuchar.
La Historia reciente de Extremadura ha estado jalonada de episodios, unas veces brillantes y otros muy sombríos. Es imperativo no olvidar ninguno. Tenemos que aprender a convivir con nuestras victorias y con nuestras derrotas. Con nuestros éxitos y con nuestras miserias.
Hace unos días concluía la lectura de un libro sobre los 30 años de la Asamblea de Extremadura. En sus líneas, en sus imágenes, se reflejaban lo que somos, más que lo que hemos sido. Eso es la Memoria. Eso es la Historia. Esa es nuestra Democracia.

Ojalá podamos construir una Ley que expulse de nuestros pensamientos cualquier veleidad en la defensa de la tiranía, la Dictadura y en definitiva la violencia hacia el otro.