domingo, 29 de diciembre de 2024

ESPACIOS DE DIÁLOGO

En momentos turbulentos, fundamentalmente cuando se ha salido de una crisis donde la sociedad está muy polarizada, surgen iniciativas, ( hubo una época en las que se las denominó “ terceras vías”) donde buscaban espacios de diálogo en los que sentar, ya sea físicamente, ya sea lo que se conoce como las bases, para que el avance hacia un mundo alejado de las violencias de todo tipo sea posible. Una sistematización de los objetivos, acompañada de una evaluación de las acciones a realizar por los agentes puente nos llevarán a esos sitios donde nos gustaría estar. Lo que muchos conocen como causas legítimas, como puede ser el reconocimiento de las víctimas, nos dará confianza en los procesos y aumentará la seguridad de que vamos por buen camino. Uno de esos lugares, es el que, a los que nos apasiona la Memoria Democrática, nos referimos como Espacios para la Memoria. Quitarles nombre y significado no es suficiente, hay que mostrar para aprender. Hay que contar para enseñar, más en la actualidad cuando se puede buscar la colaboración de herramientas como la inteligencia artificial, si bien hay que reconocer que su utilización con la manipulación de imágenes que conlleva podría tener elementos para nuestros fines, tanto positivos como negativos. Del mismo modo y de manera más humilde, (por la pretenciosidad), se buscaría la independencia de los medios de comunicación y de la intelectualidad. El fortalecimiento de las instituciones se consigue también con la puesta en marcha de Memoriales que dejen constancia de las violaciones de los Derechos Humanos. Debemos tender a su permanencia no a que sean actuaciones puntuales para conmemorar o rememorar determinados acontecimientos. Si al comienzo del artículo hablábamos de espacios de diálogo, también podemos complementar estas intenciones con lo que he escuchado recientemente en una reunión de trabajo: los diálogos improbables. Son espacios de convivencia donde la intención es llegar a personas que no comparten nuestras opiniones. Esto es válido, asimismo, para el devenir político habitual en nuestros días. En definitiva, se trataría de juntar a gente, que sin que se organizara previamente nunca lo harían. Estos laboratorios de experiencias que permitan la capacitación de las personas implicadas en los espacios públicos, junto con redes educativas y la implantación de una Memoria crítica, podrían ser muy útiles para continuar profundizando, no en la importancia, sino en la necesidad, de la Democracia como el sitio donde convivir.

domingo, 22 de diciembre de 2024

SABER

Me ha parecido una excelente idea que se haya creado una Red de Memoria, Paz y Resolución de Conflictos, auspiciada por el Programa Democracia de AECID y de la que forma parte la Diputación de Cáceres. Es una extraordinaria oportunidad a invitar a compartir experiencias y para aprender de lo que se hace en otras latitudes, fundamentalmente en temas objetos de nuestro interés, como es la educación en valores democráticos para la generaciones más jóvenes y la formación en el mismo sentido para los cargos públicos. Por lo que respecta al conocimiento del pasado más doloroso de estos países, Carlos Beristain, que fue miembro de la Comisión de la verdad en Colombia, lo define muy adecuadamente al ponerse en el lugar de las víctimas: “nosotros sabemos qué pasó, los responsables también, queremos que la sociedad sepa lo que sucedió”. La violencia se retroalimenta en numerosos lugares y hace cuestionar el fin de los procesos traumáticos, entre otras causas, al criminalizar a los defensores de los Derechos Humanos. Algo que sucedió con intensidad en la década de los 80 del pasado siglo y que se está comprobando que ha vuelto a suceder en la actualidad. Es decir, se trataría de explicar los “ por qué” además de narrar lo sucedido. Hay que conocer los hechos del pasado político más conflictivo para evitar su reproducción. En este camino, por parte de los que se identifican con los opresores, o aquellos que todavía defienden la Dictadura, no hace falta, ni siquiera demoler las legislaciones que soportan el apoyo a este tipo de actuaciones. Tan solo es necesario dejar sin presupuesto a las políticas públicas de Memoria. Por esa razón es imprescindible sintonizar y convocar a la participación como una de las claves imprescindibles a la hora de combatir el intento de que se deje de hablar de Memoria Democrática. Así pues, necesitamos que se desarrollen las legislaciones en marcha, que hemos comprobado que falta mucho por ejecutar ( y no solamente en España) y no estar al socaire de los vaivenes políticos ( es, por ejemplo, el temor que se tiene ahora por ejemplo en la Argentina de Milei). La parálisis que provoca el cansancio detectado en determinados sectores de la sociedad al hablar de profundizar en la Democracia solo puede salvarse haciendo hincapié en la concienciación y en la formación como retos y oportunidades trabajando especialmente con la juventud. De esta forma, el estudio de la Constitución, la implantación definitiva en el currículum educativo de los temas de la Historia más reciente, la educación para la ciudadanía con todos los temas éticos que conlleva, deben ser cuestiones transversales a las que no deberíamos poner la mínima objeción.

domingo, 8 de diciembre de 2024

TRAMPANTOJO

En nuestro último artículo dejamos en el aire profundizar en algunas reflexiones sobre las alusiones a los presuntos “chiringuitos” a los que se refiere la extrema derecha cuando quiere denigrar las actuaciones de servicio público, fundamentalmente protagonizadas por la sociedad civil, ya sea organizada o no. Del mismo modo que un trampantojo, en el que se intenta engañar a la vista utilizando técnicas como el uso de la perspectiva o determinados efectos ópticos, así funcionan, por ejemplo en nuestra tierra, los representantes de VOX en el tema que nos ocupa. De esta forma se manifiestan cuando valoran la posibilidad de derogar la ley de Memoria Histórica y Democrática de Extremadura ( ejemplos similares pueden ser válidos para las personas que trabajan y colaboran en otros sectores como la Igualdad o la Cooperación). Al hablar de subvenciones, parecen querer mostrar a la ciudadanía que se hacen sin criterio o que son el modo de vida de mucha gente. No quieren ver que la mayoría de las acciones desarrolladas se ponen en marcha gracias al voluntariado, al tiempo libre, a muchos fines de semana fuera de casa o de tu trabajo habitual ( el último ejemplo hace unos días, un domingo, donde representantes de muchas Asociaciones de Memoria Histórica estuvieron reunidos en Badajoz en un Encuentro desde las 9 de la mañana hasta pasadas las 19 h). Obvian del mismo modo que tanto las solicitudes de ayudas como sus justificaciones están sumamente auditadas. Tienen que pasar numerosos filtros, rellenar un montón de papeles ( que por cierto, en muchas ocasiones tienen dificultades al no contar con personal especializado en completar todo lo que se les pide). En definitiva, que todo lo que reciben tiene detrás, como no podría ser de otra manera, al tratarse de recursos públicos, un elevado índice de responsabilidad en que lo que se va a realizar está plenamente acreditado. Por eso, insistimos, más les valía a estos representantes públicos demandar la ayuda de todos estos colectivos para que, como se ha requerido con insistencia en los últimos meses se desarrolle la ley vigente. Hay muchos temas pendientes: desde la catalogación y preservación de archivos, la realización de censos de víctimas, la digitalización de expedientes judiciales y policiales, la investigación del exilio, el trabajo en educación ( no solamente con el currículum sino con actividades como visitas de escolares a fosas o a campos de concentración, auténticas lecciones de historia viva). Finalmente, es recomendable que los vaivenes políticos no afecten a temas tan sentidos como los derechos humanos y que en lugar de cambios de orientación, profundicemos en la colaboración entre instituciones, en la formación de los cargos públicos en memoria democrática, sin olvidar la dimensión europea, dado que encima nos encontramos en un región transfronteriza.

domingo, 1 de diciembre de 2024

ORDALÍA

Las ordalías eran pruebas rituales usadas en la Europa medieval y en ciertas sociedades para averiguar la culpabilidad o inocencia de una persona acusada. En esa línea parece conducirse la derecha de Extremadura cuando quieren afrontar los temas de la Memoria Histórica y Democrática. Hace unos días, hemos podido comprobar como VOX registraba en la Asamblea de Extremadura su amago de derogar la Ley Autonómica de Memoria Histórica y Democrática. A poco que uno lea detenidamente el texto se percata de que, al margen de algunos postulados compartidos por cualquier persona decente ( como es el caso de las exhumaciones de los asesinados por la Dictadura franquista), se desprende una literatura que conjuga muy mal la defensa de conceptos repetidos, una y otra vez: el hecho de vivir en una sociedad democrática y pluralista. Es aquí, cuando, a mi juicio, comienzan las contradicciones de esta denominada propuesta de Ley de Concordia. Y surgen los interrogantes. ¿ A qué se refieren con la injerencia del Estado o la defensa de la libertad de opinión? ¿ a velar porque no se exalte la Dictadura y sus valores?. ¿ Qué es eso del revisionismo histórico o de reescribir la Historia? No creo que estén hablando de que la verdad está en lo que nos enseñaban en los libros de texto durante los 40 años de Dictadura franquista. Se hacen apreciaciones que chocan directamente con los objetivos de la ley actual: es inaudito cuando señalan que se persigue la libertad, el respeto y la tolerancia. Supongo que no será porque se combate y se sancione todo lo que atente contra los valores democráticos. Con respecto al movimiento Memorialista, en este caso hacen alusión a lo que denominan “ entidades vinculadas a la Concordia? ¿Cuáles son estas entidades? En definitiva, me da la sensación que es un proyecto no adaptado a nuestra realidad. Muy limitado y breve. No aborda cuestiones de concepto, a mi entender fundamentales, como son la educación en valores democráticos, las definiciones de víctimas, el papel del asociacionismo y de los familiares, el trabajo desempeñado por el largo recorrido histórico desde 1812 y la Constitución de Cádiz hasta la actualidad, los censos de víctimas… Todas estas cuestiones están incluidas en la normativa vigente que ahora se pretende derogar. Creo que es mucho más importante exigir o demandar a la administración regional que desarrolle punto por punto la Ley. En el último Encuentro de Asociaciones que se ha celebrado en Badajoz se ha insistido en estos temas: continuar con las exhumaciones, profundizar en la investigación y en la divulgación, estar cerca de Asociaciones y familiares de las víctimas, ampliar la política de subvenciones para apoyar las iniciativas presentadas… Sobre la calificación de “chiringuitos” que hace la extrema derecha hablaremos con más detalle en otro momento. De entrada, el pasado domingo, en su tiempo libre, estuvieron de manera voluntaria desde las 9 de la mañana hasta las 19 horas en Badajoz un buen número de representantes de cerca de 30 Asociaciones de Memoria Histórica y Democrática de Extremadura.