martes, 8 de noviembre de 2016

ENJUAGAR EL DOLOR


Han sido unos días tristes para todos los votantes y militantes socialistas. Se han derramado lágrimas de impotencia ante la constatación de que la derecha vuelve a gobernar España. Sin embargo, una vez pasado el amargo cáliz, sin ni siquiera ser  investido el nuevo Presidente, ya se auguran nuevos y mejores tiempos.
Queda claro, por lo visto en el Parlamento, que no va a ser una legislatura fácil. La marca de Rajoy no podrá hacer lo que se le antoje. La huella de sus desmanes no será aplaudida y amparada por la mayoría.
Y eso, sin lugar a dudas,  es un buen escenario para la izquierda. La razón principal es que la ciudadanía va a tener la ocasión de comparar la gestión del día a día, tanto en Comunidades donde los socialistas gobernamos, por ejemplo, Extremadura, como en el recién inaugurado periodo de sesiones en el Congreso de los Diputados.
Ahora, con el apoyo que da la normalidad en las relaciones institucionales, Extremadura, de la mano de Guillermo Fernández Vara, podrá seguir profundizando en las numerosas medidas que lleva emprendidas. Muchas de ellas corrían el riesgo de quedar paralizadas por el bloqueo nacional al que estábamos sometidos durante casi el último año.
Presupuestos, actuaciones aprobadas en el último Debate del Estado de la Región, compromisos de las Consejerías, promesas del programa electoral, necesidades sobrevenidas, respuestas a las iniciativas parlamentarias… son algunas de las muestras que van a marcar la acción del gobierno socialista en Extremadura durante las próximas semanas.
No lo olvidemos, somos el PSOE, Partido centenario que ha pasado por múltiples vicisitudes. Contamos con un enorme capital humano de grandísima calidad. Tenemos a nuestra gente. A veces damos disgustos. Pero como los buenos padres, sabemos que más adelante, nuestros ciudadanos nos lo van a agradecer. Enjuaguemos, cuanto antes, el dolor.







martes, 1 de noviembre de 2016

PUDIMOS


Previsiblemente en unos días se habrá conformado un nuevo Gobierno en España. Cada uno tendrá su propia opinión sobre el proceso que ha llevado hasta culminarlo. Tras insultos, enfrentamientos, multitud de pareceres, pensamientos simples y también profundos, e incluso tensos e intensos debates, llega el momento de demostrar si de verdad queremos ser útiles a la gente.
El PSOE ha elegido estar en la oposición. Eso significa que tenemos un enorme trabajo por delante. Pero no nosotros solos. Debemos estar acompañados del resto de las fuerzas políticas del espectro parlamentario. Especialmente, por proximidad, de las izquierdas.
Ya se ha analizado que hubo antes ocasiones para poder actuar unidas. No es el momento de recordar los motivos que lo imposibilitaron. Pero sí es preciso insistir en que, a modo de ejemplo, juntos podemos hacer rectificar buena parte del dolor que la derecha, que el Partido Popular, ha ocasionado a nuestros compatriotas.
Mientras las organizaciones de la izquierda sangran por la división, la derecha inane sigue frotándose las manos. Cierto es, que nos vanagloriamos de tener pluralidad, de huir de la monotonía, de ser escrupulosos o puristas en la permisividad de la diversidad. Sin embargo, eso no tiene por qué desviarnos del auténtico objetivo: lograr mayorías para conseguir lo que se han venido en denominar, gobiernos de cambio.
La derogación o paralización de la LOMCE, la reforma laboral, las inversiones en infraestructuras básicas, el mantenimiento del estado del bienestar con la educación, sanidad y dependencia como referentes, deben ser nuestras banderas.
Si avanzado el siglo XXI la lucha está en las redes sociales, no lo es menos que la calle sigue siendo determinante para mostrar la presión social ante todas las injusticias.
Allí queremos encontrarnos. No me gustaría que dentro de unos meses resuene en nuestros oídos el clamor de las voces que en lugar de conjugar los verbos en presente, aludan a un pretérito: Pudimos.









martes, 25 de octubre de 2016

JUSTICIA UNIVERSAL


Esta semana en la Asamblea hemos debatido sobre los Derechos Humanos. Sobre la Justicia Universal. Sobre la no prescripción del dolor. Sobre el acompañamiento a las víctimas.
Queríamos que se reconociera el sentimiento de pérdida de aquellos que sufrieron torturas, ejecuciones, violaciones… de los que aún se encuentran desaparecidos.
Queríamos que el Gobierno de España atendiera a la reclamación del grupo de trabajo de la ONU sobre desapariciones forzosas e involuntarias. Tan simple como que cumpla con las obligaciones de un Estado que es proteger a las víctimas de cualquier tipo de abuso.
Vivimos en un sistema democrático y tenemos que demostrar, una vez más, que no somos iguales que los verdugos de la Dictadura franquista. Que respetamos las leyes. Que tenemos, cuanto menos, superioridad moral sobre ellos. Aunque solo fuera por motivos emocionales y de respeto, se lo debemos a los familiares de las víctimas.
Tenemos todavía numerosos temas pendientes por resolver: como son las inhumaciones en contra de su voluntad en el Valle de los Caídos, los obstáculos continuos al cumplimiento de la Ley de la Memoria Histórica, la impunidad en las miles de desapariciones, en el robo de bebés, en las dificultades para la retirada de los símbolos franquistas, en el acceso a determinados archivos o en el vaciado de la Ley por parte del Partido Popular al despojarla de Presupuesto para llevarla a cabo.
Así pues, haremos todo lo posible para poner en valor los ejemplos de tolerancia y respeto que proporciona la vida en democracia. Eso comienza por reconocer y asumir que en la Historia reciente de España se cometieron muchos errores que es necesario reparar para conseguir avanzar juntos y no perpetuar los enfrentamientos.
Cuando se apela a la Ley de Amnistía de 1977 o a la prescripción de los delitos, se pretende poner obstáculos a una decisión que podríamos dejar, al menos, en manos de los jueces. Porque los Derechos Humanos, no son de izquierdas ni de derechas. Tampoco las fosas.







martes, 18 de octubre de 2016

DEBERES ESCOLARES


Esta semana hemos debatido en la Asamblea de Extremadura sobre los deberes escolares en las primeras etapas de formación, es decir, en Primaria. La postura del grupo parlamentario PSOE-SIEX ha sido la de involucrar a toda la Comunidad Educativa en su pronunciamiento a través de los representantes que tienen en el Consejo Escolar de Extremadura: padres y madres, alumnado, administración, grupos políticos, sindicatos…
Hemos querido constatar la disparidad de opiniones, el listado de elementos presuntamente positivos y negativos, la necesidad de buscar equilibrios entre el esfuerzo y la felicidad de los que están comenzando a aprender.
Hemos recordado a aquellos padres que se quejan porque sus hijos nunca traen tarea a casa. También a aquellos que no son capaces de comprender ( incluso asumiendo parte de la responsabilidad) el hecho de que unos niños salgan de su casa a las 8 de la mañana y hasta bien avanzada la noche no paren ( entre clases, actividades extraescolares y deberes).
Hemos analizado el problema que se ocasiona cuando los progenitores en lugar de supervisar se tienen que dedicar a realizar los trabajos encomendados: bien por el pánico a que sus hijos los lleven al día siguiente mal hechos, bien por el temor a que ni siquiera los hagan.
En definitiva, hemos estado hablando durante una jornada de lo importante: del futuro, de las generaciones jóvenes, de la Enseñanza, de la madurez y de la inocencia. De la  vida.
Sin gritos, sin acusaciones, con sosiego y claridad. Evitando tirar balones fuera, salvo cuando la derecha volvía a incidir, para cambiar de tema, que les preocupaban más otras cosas.
Creo que siempre necesitaremos un tiempo para hablar de educación. No queremos ser como aquellos malos estudiantes, que de manera inmediata eligen otros caminos más fáciles para, con el paso del tiempo, arrepentirse del error que cometieron.



martes, 11 de octubre de 2016

CORRER


La semana pasada, con ocasión de asistir al éxito de la presentación de un libro sobre iniciación al “running”, de un excelente amigo, me surgieron una serie de reflexiones que quisiera compartir.
No podemos caer en el absurdo de plantear este asunto como una moda, como una superación social al encontrarnos nuestras calles inundadas por gente que corre, que hace deporte, que camina, que se esfuerza a diario… Tampoco valen las disputas de los puristas por la terminología: runner, atleta, corredor popular…
Todo ello hace que, casi siempre nos evadamos de lo principal: no se trata de iniciarnos en la actividad física regular. Se trata de consolidar el hábito. No se trata de principiantes. Se trata de buscar la fidelización.
Se huye de mantenerse en la carrera, en la mayoría de las ocasiones, al asociar la frustración que se origina cuando se plantean objetivos a cumplir excesivamente pronto. Cuando no se prioriza la salud o la convivencia con los compañeros. Cuando no se comparte y se hipertrofia lo que presuntamente se realiza.
Por eso considero que una actividad que cada vez mueve a un mayor número de gente. Que cada día se reinventa. Que cada vez nos pone delante de los ojos nuevos retos, necesita hablar claro y tenerle el respeto que se merece.
De esto han aprendido algunas empresas que están facilitando la realización de ejercicio en horario de trabajo al comprobar, desde el punto de vista económico, que le salen mucho más rentables tener empleados sanos. De esto tienen que aprender aquellos que se calzan por primera vez ( o tras mucho tiempo de inactividad) unas zapatillas: hay que controlar nuestro estado físico: y qué mejor que una prueba de esfuerzo o un reconocimiento médico.
Si se quiere abundar más, se buscará ayuda de profesionales o amigos que te asesoren. Se perseguirá dormir, comer de forma adecuada a lo que queremos conseguir. Pero sobre todo, se buscará estar mejor contigo mismo ( correr es un método fenomenal para pensar y poner claras tus ideas) y con la gente que te rodea. Compartir puede convertirse en una palabra talismán.