domingo, 7 de junio de 2026

DIBUJOS PARA UNA GUERRA

 

DIBUJOS PARA UNA GUERRA

Acabo de leer la preciosa edición del libro “Dibujos para una guerra. 1936-1939” que ha publicado el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática dentro del programa “España en libertad. 50 años”.

A lo largo de sus páginas y sobre todo de sus cuidadas ilustraciones, podemos ver cómo era la imaginación de los niños y niñas de la época y, en palabras del historiador Álvarez Junco, cómo el dibujar les sirvió como método terapéutico y forma de expresar sus miedos. Además de ser un reflejo de lo que veían: sus pueblos y ciudades, antes durante y después de la guerra, los aviones, a modo de pájaros que escupían bombas, la sangre, los cuerpos mutilados, los niños y ancianos que huyen (como hoy en día en Gaza, por ejemplo).

Muchos de ellos fueron evacuados a las denominadas colonias escolares en la zona del Levante español. Algunos acogidos por familias en sus propias casas y otros en edificios centrales donde todos convivían. Bastantes más fueron trasladados fuera de España, de éstos, los más mayores les cogería la 2ª guerra mundial a la que acudieron (muchos murieron) a diversos frentes. Lo que queda claro en este libro es el robo de la infancia de una generación.

En este contexto no se puede obviar la implicación en la guerra de España de las potencias extranjeras. Y aquí podemos incidir en la comparación evidente entre el numeroso y decisivo apoyo de la Alemania nazi y de la fascista Italia hacia Franco con respecto al apoyo de Rusia hacia la España republicana.

Fue claramente un ensayo de la inminente segunda guerra mundial y donde se demostró el miedo (y la traición)  de las potencias democráticas, como Inglaterra y Francia ( y también de Estados Unidos, con la excepción de la llegada de numerosas personas procedentes de la sociedad civil, algo así como las actuales ONgs), como nos comenta el profesor José Luis Ledesma.

La falacia de la equidistancia en la represión y las barbaridades cometidas por todos no se sostiene: no es lo mismo el exterminio organizado por el bando franquista (tanto durante como después de la guerra) que los desmanes y el descontrol producido ( sobre todo durante los primeros meses de la contienda) por parte de algunos radicales republicanos.

De esta forma y adelantándonos a los que sin pudor escriben comentarios en redes o en las webs de los medios de comunicación, he de señalar que, en efecto: hubo muchas víctimas en la zona franquista provocadas por los que defendían al Gobierno republicano. No tengo ningún problema en reconocerlo, pero sí matizar que a diferencia de las miles de víctimas de la represión franquista, sí han sido reconocidas y encontradas y en caso contrario, me parecería muy adecuado recuperar los restos de los que se encuentren en alguna fosa común, cuneta o en el fondo de una mina. Sólo hace falta que nos digan si las hay en la provincia de Cáceres para que las busquemos. Yo, al menos, hasta el momento, no he tenido conocimiento de la existencia en la actualidad de personas víctimas de la represión republicana en la provincia de Cáceres que se encuentren desaparecidas, insisto, en una fosa común, una cuneta o en el fondo de una mina.

De las víctimas del franquismo, evidentemente se han documentado miles. Muchas de ellas todavía sin localizar.

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