PÁTINA
Ahora que pronto entramos en plena campaña electoral ( en realidad nunca hemos dejado de estar en ella…) todos los candidatos tratan de dar lustre o brillo a sus mensajes, evitando cualquier sombra de dudas sobre sus intenciones.
Sin embargo, yo siempre he sido partidario, no solo en política, también en cualquier ámbito de la vida, de la rendición de cuentas.
La mayoría de los partidos políticos que se presentan han tenido (o tienen) responsabilidades en la gestión.
Por esa razón habría que hacer hincapié, más que en las promesas, en la remisión de mensajes donde se muestre al electorado, lo que se hace cuando se gobierna ( ya sea a nivel nacional, autonómico y local).
Del mismo modo, los votantes agradecen el reconocimiento de errores, la asunción de limitaciones para llevar a cabo un programa y, por qué no, el compromiso de rehacer lo mal hecho o lo que no se pudo a llevar a cabo.
Además se debería acompañar de un listado, cronograma, plan o como queramos denominarlo, donde se cuantifique y se evalúe la forma o el modo de cumplir con lo que se pretende.
Hay miles de nuevos votantes, de gente que dejó de votar, de muchos que posiblemente cambien su intención de voto que están a la espera de recibir información fiable para decantarse.
No nos confiemos en la descalificación de que las nuevas formas de comunicación intoxican, sobre todo a la gente menos formadas, haciéndoles creer todo lo que les llega a sus dispositivos móviles.
Seguro que los hay así, pero también tenemos muchos más que si se les traslada con honestidad todo lo que somos capaces de construir, agradecerán que les ayudemos a tomar una decisión ( dejamos al margen a los convencidos para los cuales no es necesario nada de lo que hemos descrito).
Lo que está más que claro es que nadie es mejor que nadie si no hace más que otros.
En la situación actual, tenemos trayectorias que oscilan pero que, en líneas generales, son reconocibles: hay que ver quién defiende mejor los servicios públicos, la necesidad de pagar impuestos, el apoyo a los vulnerables, la lucha contra las desigualdades… y luego procederemos a elegir.