domingo, 4 de octubre de 2026

CONFLICTO

 

CONFLICTOS

La semana pasada tuve el honor de volver al lugar donde me formé: la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura. Lo hice por partida doble: por un lado, asistí a la celebración del Día de la Paz donde me parecieron muy reveladoras las palabras del profesor Francisco García Fitz al recordarnos que en la actualidad hay en el mundo 159 conflictos de los cuales la mayoría apenas conocemos entre 5/10 de ellos. Incidió en que los historiadores se han centrado en narrar la historia de las guerras, pero la paz también tiene historia. En ese sentido, apeló a la juventud para que se rebele contra la violencia. El Rector, por su parte, señaló que el valor de la paz solo lo apreciamos cuando se carece de ella (como la salud).

La otra ocasión, en esta semana que tuve ocasión de volver a mi Facultad, fue como ponente en uno de los Cursos de Verano/Otoño que organiza el profesor Julián Chaves. Se me ofreció la oportunidad de compartir con un nutrido grupo de jóvenes estudiantes mi visión sobre los procesos electorales de la Segunda República, las vicisitudes para configurar las candidaturas, la campaña electoral con su proliferación de mítines, el análisis de los resultados y las controversias que se generaban…

Siguiendo con los conflictos, me voy a permitir recomendar el libro de Carlos Hernández de Miguel sobre los campos de concentración de Franco. En sus páginas podemos comprobar cómo los que hemos crecido en Democracia también somos víctimas de la guerra civil. Educados en la ignorancia, el silencio y en la supuesta equidistancia.

Con respecto a la vida en los campos de concentración nos descubre algunas pequeñas rebeliones, como decir en bajo “ una, grande…” y gritar en alto “libre”  Si bien primero el Berlín de Hitler cambió de estrategia  con su pacto de no agresión a Moscú y por parte de España, Franco no había mencionado su anticomunismo y se centraba en resaltar que su objetivo era derrotar a las democracias capitalistas, todo se iba frustrando  para la esperanza de los presos políticos en nuestro país,

Sin embargo, tras la derrota de los nazis el esfuerzo de la Dictadura franquista se fue paulatinamente encaminado en hacer valer su lucha contra lo que representaba la Unión Soviética y en mostrarse como paladín de los que habían derrotado a sus valedores y podían suponer un freno a la expansión de sus ideas en occidente.

Mientras se continuaba sembrando el terror con los “asesinatos legales” por medio de paripés de juicios al igual que los extrajudiciales los denominados “paseos” con desparecidos en cunetas, minas, pozos o fosas comunes. Ahora los estamos encontrando. En breve se abrirá la macrofosa común del cementerio de Cáceres.

domingo, 27 de septiembre de 2026

EMIGRACIÓN/INMIGRACIÓN

 

EMIGRACIÓN/INMIGRACIÓN

Continuando en la línea argumental de mi columna anterior y dado que algunos de los lectores han manifestado dudas sobre las diferencias entre los emigrantes y los inmigrantes, las vamos a despejar rápidamente: el que emigra sale de su propio país y el inmigrante es el que llega a uno nuevo.

Sin embargo, esta realidad es mucho más compleja, ya que no se puede indicar que un extremeño que sale de su pueblo y se busca la vida dentro de España no sea un emigrante (eso sí, en su lugar de destino, a diferencia de los no nacionales, no se le consideraría un inmigrante).

Dicho esto, hay muchas similitudes entre realidades pasadas y actuales: recientemente se han hecho virales imágenes (y se aseguraba que no era inteligencia artificial) de cómo vivían en la década de los años 50 muchos emigrantes del sur de España en chabolas construidas en playas de Barcelona, como tampoco podemos ignorar los numerosos testimonios sobre el trabajo infantil de nuestros abuelos emigrantes, o de cómo vivían hacinados…

En eso tenemos situaciones parecidas a las que lamentablemente estamos viviendo estos días: con miles de inmigrantes que soñarían con vivir hacinados, aceptando trabajos que nadie quiere, con salarios de miseria… sólo con la ilusión de progresar y de huir de la desesperación de la que proceden.

Las crisis en nuestro caso deberían resolverse desde la perspectiva humanitaria de un pueblo tradicionalmente acogedor: como ya hemos señalado, incidiendo en ayudar a que tengan una vida mejor en sus lugares de origen, pero con los recién llegados adoptar medidas que, al menos, les permitan no morirse de hambre.

Al mismo tiempo hay que insistir en hacerles ver la realidad del “nuevo mundo” al que llegan. Quizás la respuesta está en la educación para el desarrollo en sus lugares de nacimiento:  como están haciendo muchos de los proyectos de cooperación de los que el Gobierno de la Junta de Extremadura, jaleado por la extrema derecha, abomina.

¿Cuál sería la situación ideal? Una inmigración regulada, con permisos de trabajo, sin tener que huir de sus países abandonando a sus familias por persecuciones políticas o sociales o sencillamente porque no ven ningún futuro dentro de una existencia completamente desdichada. Creen que en España o en Europa tendrán alguna oportunidad.

Pero esa sería una situación ideal. Lo real es lo que estamos viviendo con enormes desigualdades a ambos lados de la frontera. Con excesos y delitos, tanto por parte de la población inmigrante como por la autóctona, que deberían ser castigados de acuerdo a las leyes españolas.

Una realidad terrible y un problema, de momento, de muy difícil solución. Tratemos de no agrandarlo.

sábado, 19 de septiembre de 2026

COOPERACIÓN Y MEMORIA

 


El pasado mes de junio tuve el privilegio de asistir en Cartagena de Indias a un Encuentro de la Red de Memoria y Resolución de Conflictos., organizado por AECID Allí me permitieron hablar, representando a la Diputación de Cáceres,  de la importancia del diálogo intergeneracional para potenciar la Democracia. También sobre la necesidad de que las generaciones más jóvenes sean transmisores de la Memoria.

Pero me gustaría más dejar reflejado en este espacio algunos mensajes de los intervinientes que me parecieron de un profundo calado.

Así, Sara María Vergara (viceministra de los Patrimonios, Memorias y Gobernanza de Colombia) nos trasladó la relevancia de abrir espacios para facilitar la resolución de los conflictos y cómo recordar significa volver a pasar por el corazón de las personas.

Carmen Morais ( vocal asesora de Aecid) hizo hincapié en que debemos dirigir nuestros mensajes a los no convencidos y el propio Director de Aecid quiso dejar claro que debíamos buscar la forma de transformar el conocimiento adquirido en acciones concretas. De la comprensión a la acción.

6 fueron los grupos de trabajo formados por miembros de numerosos países latinoamericanos y de España donde el debate fue intenso.

No hace falta volver a comentar, como nos decía Zoraida Hijosa (Directora General de Atención a las Víctimas del Gobierno de España), que en nuestro país todavía queda siempre una fosa común a menos de 50 kilómetros de distancia.

Coincidimos en que no son tiempos tan excepcionales. Ya hemos vivido cambios traumáticos en la Historia donde se primaba el individualismo frente a sociedades más plurales, como incidía otro de los asistentes.

Por eso es fundamental trabajar para que la Memoria sirva para la construcción de la paz dentro de una cultura de prevención y evitación de la violencia.

La guerra trae siempre daños colaterales. El primer paso es el rescate de la Memoria ya que conocer la verdad y sus secuelas libera y se pueden comenzar a sanar las heridas. Se usa la experiencia como herramienta sanadora para generaciones futuras.

La búsqueda de los ¿ por qué? y la respuesta a la pregunta ¿ a quién perdonar y de qué perdonar? se hace frente a la vulnerabilidad de las víctimas, al silencio, a la convivencia o al olvido. Perdonar sin conocer la verdad es complicado. Es una tarea pendiente.

Proyectos de investigación, participación en Diplomaturas o grados universitarios, colaboración con documentación de Archivos, impulso de Congresos de Memoria y Educación son algunas de las experiencias en las que nos podemos involucrar con Guatemala, Chile, Colombia, España….

domingo, 21 de junio de 2026

PROSPECTIVAS

 

PROSPECTIVAS

Hace algo más de una semana se presentó el último número de la Revista Alcántara. En esta ocasión contaba con un monográfico dedicado a las relaciones (más bien la visión desde Extremadura) que tenían los historiadores de la relación con América.

En el debate posterior, surgió, como era de esperar, el tema de Extremestiza. Hemos querido titular esta columna con el concepto “prospectiva” porque es una disciplina que analiza tendencias actuales y pasadas para explorar, imaginar y anticipar futuros posibles.

Y aquí de nuevo entran las derechas regionales, personalizadas en la Presidenta de la Junta. María Guardiola, cuando hizo el anuncio de creación del Instituto Internacional Extremestiza, declaró que Extremadura era una tierra de encuentro, de luz, de concordia y sangre compartida.

Pero no lo parece a tenor de las decisiones que está tomando. Si ya somos conscientes del olvido deliberado de que nuestra propia Comunidad Autónoma se beneficia de ayudas procedentes de otros territorios europeos,  aumentamos esta sensación, aún más, al renunciar a la reciprocidad y a la solidaridad entre pueblos como valores fundamentales.

Es de sentido común pensar, analizando el conjunto de datos ( y no sólo los que interesa a la extrema derecha), que con la cooperación internacional ganamos todos y no pierde nadie. Anulándola, perdemos todos.

Ya lo repetíamos en mensajes anteriores y ha quedado demostrado, fundamentalmente tras la visita del Papa a Canarias: hay una incompatibilidad entre el credo católico y el mensaje xenófobo de estas derechas. Si no es suficiente, valga también el ejemplo práctico de lo que se encontró en el encuentro que tuvo con trabajadores y beneficiarios de la labor de Caritas con los inmigrantes. Ahora con sus políticas les van a dejar abandonados.

Los  dirigentes extremeños del PP y VOX ( y por ende sus votantes) sabrán… será curioso ver la cara de la Presidenta de la Junta el 8 de septiembre en el monasterio de Guadalupe.

Soy conscientes de que un porcentaje elevado de los extremeños han validado el actual Gobierno. Y lo respeto. Del mismo modo tengo claro que la acción política está organizada por los programas electorales y los acuerdos firmados en los pactos entre partidos para llevar a buen puerto un Gobierno. Esa es la ideología y el compromiso que se adquiere con la ciudadanía. Pero eso no obsta para que insista que me parece que son medidas y decisiones injustas y perjudiciales para la imagen que hasta la fecha se tenía de Extremadura. El tiempo pasará y la Historia juzgará.

domingo, 14 de junio de 2026

AJENIDAD

 

AJENIDAD

Como no se cansa de repetir la extrema derecha en la región (y obviamente aquí incluimos al PP), Extremadura es una de las regiones más pobres de Europa. Por eso hemos estado recibiendo durante muchos años sustanciosos fondos europeos que han contribuido a ir mejorando la situación de la Comunidad Autónoma (que, supongo a nadie le cabrá la menor duda, está mejor que a comienzos de los años 80).

Por eso llama la atención ese rechazo de estas derechas nuestras a todo lo que huela a cooperación internacional. La prueba, repito, la tenemos en nuestra casa: compartir, aprender, enseñar, en definitiva enriquecer nuestras vidas es lo que ha supuesto la cooperación de Europa con nosotros.

Si de verdad hubiera que prescindir de gastos vitales, habría que poner la vista en festivales, eventos taurinos, deportivos, culturales… que llevarían consigo la eliminación de miles de puestos de trabajo (añadimos aquí los que se van a suprimir por parte de los profesionales de la cooperación).

El eslogan “ primero los extremeños” es sinónimo de egoísmo contagiado de vergüenza y poca memoria sobre nuestro pasado más reciente. Es el olvido de la deuda que tenemos con nuestras generaciones anteriores.

La propaganda de que se necesitan los recursos porque así en los próximos presupuestos habrá más sanidad, más educación o más dependencia (el tiempo nos dirá si es cierto), obvia el hecho de que contemplan menos cooperación ( ninguna) y por lo tanto, menos derechos humanos, menos solidaridad… así como el menosprecio evidente al papel desempeñado por la iglesia católica en nuestra región.

Y no lo digo yo. Lo cuentan en un comunicado las propias diócesis extremeñas cuando hablan del derecho de los migrantes y solicitan reconsiderar el recorte de los fondos en cooperación internacional.

Para que no se me malinterprete, literalmente dicen lo siguiente: “las entidades eclesiales destacan que Extremadura ha mantenido históricamente una vocación de apertura y solidaridad, tanto por la emigración de muchos de sus ciudadanos como por la acogida a quienes llegan a la región. En este sentido, consideran que la reducción de los recursos destinados a cooperación no responde al sentir mayoritario de la ciudadanía extremeña”.

Mientras, Guardiola acude en Madrid a la visita del Papa. No sabremos que le ha dicho al respecto…

 

domingo, 7 de junio de 2026

DIBUJOS PARA UNA GUERRA

 

DIBUJOS PARA UNA GUERRA

Acabo de leer la preciosa edición del libro “Dibujos para una guerra. 1936-1939” que ha publicado el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática dentro del programa “España en libertad. 50 años”.

A lo largo de sus páginas y sobre todo de sus cuidadas ilustraciones, podemos ver cómo era la imaginación de los niños y niñas de la época y, en palabras del historiador Álvarez Junco, cómo el dibujar les sirvió como método terapéutico y forma de expresar sus miedos. Además de ser un reflejo de lo que veían: sus pueblos y ciudades, antes durante y después de la guerra, los aviones, a modo de pájaros que escupían bombas, la sangre, los cuerpos mutilados, los niños y ancianos que huyen (como hoy en día en Gaza, por ejemplo).

Muchos de ellos fueron evacuados a las denominadas colonias escolares en la zona del Levante español. Algunos acogidos por familias en sus propias casas y otros en edificios centrales donde todos convivían. Bastantes más fueron trasladados fuera de España, de éstos, los más mayores les cogería la 2ª guerra mundial a la que acudieron (muchos murieron) a diversos frentes. Lo que queda claro en este libro es el robo de la infancia de una generación.

En este contexto no se puede obviar la implicación en la guerra de España de las potencias extranjeras. Y aquí podemos incidir en la comparación evidente entre el numeroso y decisivo apoyo de la Alemania nazi y de la fascista Italia hacia Franco con respecto al apoyo de Rusia hacia la España republicana.

Fue claramente un ensayo de la inminente segunda guerra mundial y donde se demostró el miedo (y la traición)  de las potencias democráticas, como Inglaterra y Francia ( y también de Estados Unidos, con la excepción de la llegada de numerosas personas procedentes de la sociedad civil, algo así como las actuales ONgs), como nos comenta el profesor José Luis Ledesma.

La falacia de la equidistancia en la represión y las barbaridades cometidas por todos no se sostiene: no es lo mismo el exterminio organizado por el bando franquista (tanto durante como después de la guerra) que los desmanes y el descontrol producido ( sobre todo durante los primeros meses de la contienda) por parte de algunos radicales republicanos.

De esta forma y adelantándonos a los que sin pudor escriben comentarios en redes o en las webs de los medios de comunicación, he de señalar que, en efecto: hubo muchas víctimas en la zona franquista provocadas por los que defendían al Gobierno republicano. No tengo ningún problema en reconocerlo, pero sí matizar que a diferencia de las miles de víctimas de la represión franquista, sí han sido reconocidas y encontradas y en caso contrario, me parecería muy adecuado recuperar los restos de los que se encuentren en alguna fosa común, cuneta o en el fondo de una mina. Sólo hace falta que nos digan si las hay en la provincia de Cáceres para que las busquemos. Yo, al menos, hasta el momento, no he tenido conocimiento de la existencia en la actualidad de personas víctimas de la represión republicana en la provincia de Cáceres que se encuentren desaparecidas, insisto, en una fosa común, una cuneta o en el fondo de una mina.

De las víctimas del franquismo, evidentemente se han documentado miles. Muchas de ellas todavía sin localizar.

domingo, 31 de mayo de 2026

CÍRCULOS VIRTUOSOS

 

CÍRCULOS VIRTUOSOS

Un círculo virtuoso es una cadena de acontecimientos en la que una acción positiva genera consecuencias favorables que, a su vez, refuerzan la acción inicial. Esto es lo que podría conseguirse si, cuando hablamos de mestizaje, impulsamos las acciones que provocan nuestra mezcla en lugar de potenciar aquellas que nos singularizan.

Pongamos, por ejemplo, la intención de la Junta de Extremadura en el análisis de las relaciones entre España y Latinoamérica con la introducción en el sistema educativo de una nueva asignatura denominada “Extremestiza”.

Mi sugerencia, en este sentido, es que incluyan como un elemento muy destacado al exilio. Se proceda, por consiguiente, al estudio de los miles de españoles, muchos de ellos extremeños, que se vieron obligados a emigrar a Europa, al norte de África, algunos a Estados Unidos, pero sobre todo, a América Latina.

Muchos no volvieron. Tan solo alguna visita en los albores de la Democracia, aunque ya ni reconocían la España que habían dejado atrás en 1939, como tan bien cantaba Juanito Valderrama en su canción “El emigrante”.

Queda el testimonio de las terceras y cuartas generaciones de nuestros compatriotas quienes nos hablan de las aportaciones que recibieron ( y otorgaron) en sus países de destino: desde el punto de vista cultural, económico, mano de obra cualificada, mujeres, niños… en un proceso de fusión y mestizaje.

Como señalaba el profesor Leandro Álvarez recientemente en una de las conferencias de “Tiempo Negro” en Cáceres, España tiene una larga tradición de intolerancia y de racismo.

Resaltemos tan solo alguno de los episodios más relevantes o conocidos: la expulsión de los judíos en 1492, la de los moriscos en 1609, la gran redada contra los gitanos en 1749, las expulsiones de liberales, absolutistas y carlistas durante todo el siglo XIX, para acabar ( de momento) con el ingente exilio de españoles tras el fin de la guerra civil en 1939.

Por eso resultó muy oportuno ver el maravilloso trabajo que realizaron el sábado pasado un grupo de alumnos de la Universidad de Extremadura dirigidos por el profesor Sául Salomón. Representaron la obra “Que en España empieza a amanecer”. Sin embargo, el día anterior, en la presentación del libro de Manuel Aznar en el que se inspira esta obra, se insinuó otro título que, sin duda, describe mucho más acertadamente la situación que se vivió entonces: “Que en España empieza a anochecer”.