CONFLICTOS
La semana pasada tuve el honor de volver al lugar donde me formé: la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Extremadura. Lo hice por partida doble: por un lado, asistí a la celebración del Día de la Paz donde me parecieron muy reveladoras las palabras del profesor Francisco García Fitz al recordarnos que en la actualidad hay en el mundo 159 conflictos de los cuales la mayoría apenas conocemos entre 5/10 de ellos. Incidió en que los historiadores se han centrado en narrar la historia de las guerras, pero la paz también tiene historia. En ese sentido, apeló a la juventud para que se rebele contra la violencia. El Rector, por su parte, señaló que el valor de la paz solo lo apreciamos cuando se carece de ella (como la salud).
La otra ocasión, en esta semana que tuve ocasión de volver a mi Facultad, fue como ponente en uno de los Cursos de Verano/Otoño que organiza el profesor Julián Chaves. Se me ofreció la oportunidad de compartir con un nutrido grupo de jóvenes estudiantes mi visión sobre los procesos electorales de la Segunda República, las vicisitudes para configurar las candidaturas, la campaña electoral con su proliferación de mítines, el análisis de los resultados y las controversias que se generaban…
Siguiendo con los conflictos, me voy a permitir recomendar el libro de Carlos Hernández de Miguel sobre los campos de concentración de Franco. En sus páginas podemos comprobar cómo los que hemos crecido en Democracia también somos víctimas de la guerra civil. Educados en la ignorancia, el silencio y en la supuesta equidistancia.
Con respecto a la vida en los campos de concentración nos descubre algunas pequeñas rebeliones, como decir en bajo “ una, grande…” y gritar en alto “libre” Si bien primero el Berlín de Hitler cambió de estrategia con su pacto de no agresión a Moscú y por parte de España, Franco no había mencionado su anticomunismo y se centraba en resaltar que su objetivo era derrotar a las democracias capitalistas, todo se iba frustrando para la esperanza de los presos políticos en nuestro país,
Sin embargo, tras la derrota de los nazis el esfuerzo de la Dictadura franquista se fue paulatinamente encaminado en hacer valer su lucha contra lo que representaba la Unión Soviética y en mostrarse como paladín de los que habían derrotado a sus valedores y podían suponer un freno a la expansión de sus ideas en occidente.
Mientras se continuaba sembrando el terror con los “asesinatos legales” por medio de paripés de juicios al igual que los extrajudiciales los denominados “paseos” con desparecidos en cunetas, minas, pozos o fosas comunes. Ahora los estamos encontrando. En breve se abrirá la macrofosa común del cementerio de Cáceres.