domingo, 21 de junio de 2026

PROSPECTIVAS

 

PROSPECTIVAS

Hace algo más de una semana se presentó el último número de la Revista Alcántara. En esta ocasión contaba con un monográfico dedicado a las relaciones (más bien la visión desde Extremadura) que tenían los historiadores de la relación con América.

En el debate posterior, surgió, como era de esperar, el tema de Extremestiza. Hemos querido titular esta columna con el concepto “prospectiva porque es una disciplina que analiza tendencias actuales y pasadas para explorar, imaginar y anticipar futuros posibles.

Y aquí de nuevo entran las derechas regionales, personalizadas en la Presidenta de la Junta. María Guardiola, cuando hizo el anuncio de creación del Instituto Internacional Extremestiza, declaró que Extremadura era una tierra de encuentro, de luz, de concordia y sangre compartida.

Pero no lo parece a tenor de las decisiones que está tomando. Si ya somos conscientes del olvido deliberado de que nuestra propia Comunidad Autónoma se beneficia de ayudas procedentes de otros territorios europeos,  aumentamos esta sensación, aún más, al renunciar a la reciprocidad y a la solidaridad entre pueblos como valores fundamentales.

Es de sentido común pensar, analizando el conjunto de datos ( y no sólo los que interesa a la extrema derecha), que con la cooperación internacional ganamos todos y no pierde nadie. Anulándola, perdemos todos.

Ya lo repetíamos en mensajes anteriores y ha quedado demostrado, fundamentalmente tras la visita del Papa a Canarias: hay una incompatibilidad entre el credo católico y el mensaje xenófobo de estas derechas. Si no es suficiente, valga también el ejemplo práctico de lo que se encontró en el encuentro que tuvo con trabajadores y beneficiarios de la labor de Caritas con los inmigrantes. Ahora con sus políticas les van a dejar abandonados.

Los  dirigentes extremeños del PP y VOX ( y por ende sus votantes) sabrán… será curioso ver la cara de la Presidenta de la Junta el 8 de septiembre en el monasterio de Guadalupe.

Soy conscientes de que un porcentaje elevado de los extremeños han validado el actual Gobierno. Y lo respeto. Del mismo modo tengo claro que la acción política está organizada por los programas electorales y los acuerdos firmados en los pactos entre partidos para llevar a buen puerto un Gobierno. Esa es la ideología y el compromiso que se adquiere con la ciudadanía. Pero eso no obsta para que insista que me parece que son medidas y decisiones injustas y perjudiciales para la imagen que hasta la fecha se tenía de Extremadura. El tiempo pasará y la Historia juzgará.

domingo, 14 de junio de 2026

AJENIDAD

 

AJENIDAD

Como no se cansa de repetir la extrema derecha en la región (y obviamente aquí incluimos al PP), Extremadura es una de las regiones más pobres de Europa. Por eso hemos estado recibiendo durante muchos años sustanciosos fondos europeos que han contribuido a ir mejorando la situación de la Comunidad Autónoma (que, supongo a nadie le cabrá la menor duda, está mejor que a comienzos de los años 80).

Por eso llama la atención ese rechazo de estas derechas nuestras a todo lo que huela a cooperación internacional. La prueba, repito, la tenemos en nuestra casa: compartir, aprender, enseñar, en definitiva enriquecer nuestras vidas es lo que ha supuesto la cooperación de Europa con nosotros.

Si de verdad hubiera que prescindir de gastos vitales, habría que poner la vista en festivales, eventos taurinos, deportivos, culturales… que llevarían consigo la eliminación de miles de puestos de trabajo (añadimos aquí los que se van a suprimir por parte de los profesionales de la cooperación).

El eslogan “ primero los extremeños” es sinónimo de egoísmo contagiado de vergüenza y poca memoria sobre nuestro pasado más reciente. Es el olvido de la deuda que tenemos con nuestras generaciones anteriores.

La propaganda de que se necesitan los recursos porque así en los próximos presupuestos habrá más sanidad, más educación o más dependencia (el tiempo nos dirá si es cierto), obvia el hecho de que contemplan menos cooperación ( ninguna) y por lo tanto, menos derechos humanos, menos solidaridad… así como el menosprecio evidente al papel desempeñado por la iglesia católica en nuestra región.

Y no lo digo yo. Lo cuentan en un comunicado las propias diócesis extremeñas cuando hablan del derecho de los migrantes y solicitan reconsiderar el recorte de los fondos en cooperación internacional.

Para que no se me malinterprete, literalmente dicen lo siguiente: “las entidades eclesiales destacan que Extremadura ha mantenido históricamente una vocación de apertura y solidaridad, tanto por la emigración de muchos de sus ciudadanos como por la acogida a quienes llegan a la región. En este sentido, consideran que la reducción de los recursos destinados a cooperación no responde al sentir mayoritario de la ciudadanía extremeña”.

Mientras, Guardiola acude en Madrid a la visita del Papa. No sabremos que le ha dicho al respecto…

 

domingo, 7 de junio de 2026

DIBUJOS PARA UNA GUERRA

 

DIBUJOS PARA UNA GUERRA

Acabo de leer la preciosa edición del libro “Dibujos para una guerra. 1936-1939” que ha publicado el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática dentro del programa “España en libertad. 50 años”.

A lo largo de sus páginas y sobre todo de sus cuidadas ilustraciones, podemos ver cómo era la imaginación de los niños y niñas de la época y, en palabras del historiador Álvarez Junco, cómo el dibujar les sirvió como método terapéutico y forma de expresar sus miedos. Además de ser un reflejo de lo que veían: sus pueblos y ciudades, antes durante y después de la guerra, los aviones, a modo de pájaros que escupían bombas, la sangre, los cuerpos mutilados, los niños y ancianos que huyen (como hoy en día en Gaza, por ejemplo).

Muchos de ellos fueron evacuados a las denominadas colonias escolares en la zona del Levante español. Algunos acogidos por familias en sus propias casas y otros en edificios centrales donde todos convivían. Bastantes más fueron trasladados fuera de España, de éstos, los más mayores les cogería la 2ª guerra mundial a la que acudieron (muchos murieron) a diversos frentes. Lo que queda claro en este libro es el robo de la infancia de una generación.

En este contexto no se puede obviar la implicación en la guerra de España de las potencias extranjeras. Y aquí podemos incidir en la comparación evidente entre el numeroso y decisivo apoyo de la Alemania nazi y de la fascista Italia hacia Franco con respecto al apoyo de Rusia hacia la España republicana.

Fue claramente un ensayo de la inminente segunda guerra mundial y donde se demostró el miedo (y la traición)  de las potencias democráticas, como Inglaterra y Francia ( y también de Estados Unidos, con la excepción de la llegada de numerosas personas procedentes de la sociedad civil, algo así como las actuales ONgs), como nos comenta el profesor José Luis Ledesma.

La falacia de la equidistancia en la represión y las barbaridades cometidas por todos no se sostiene: no es lo mismo el exterminio organizado por el bando franquista (tanto durante como después de la guerra) que los desmanes y el descontrol producido ( sobre todo durante los primeros meses de la contienda) por parte de algunos radicales republicanos.

De esta forma y adelantándonos a los que sin pudor escriben comentarios en redes o en las webs de los medios de comunicación, he de señalar que, en efecto: hubo muchas víctimas en la zona franquista provocadas por los que defendían al Gobierno republicano. No tengo ningún problema en reconocerlo, pero sí matizar que a diferencia de las miles de víctimas de la represión franquista, sí han sido reconocidas y encontradas y en caso contrario, me parecería muy adecuado recuperar los restos de los que se encuentren en alguna fosa común, cuneta o en el fondo de una mina. Sólo hace falta que nos digan si las hay en la provincia de Cáceres para que las busquemos. Yo, al menos, hasta el momento, no he tenido conocimiento de la existencia en la actualidad de personas víctimas de la represión republicana en la provincia de Cáceres que se encuentren desaparecidas, insisto, en una fosa común, una cuneta o en el fondo de una mina.

De las víctimas del franquismo, evidentemente se han documentado miles. Muchas de ellas todavía sin localizar.