domingo, 13 de abril de 2025

ESTRAGOS

Volviendo a las consecuencias de la Propuesta de Ley de Concordia, si bien se amplía el ámbito cronológico desde 1931 hasta nuestros días y se incluyen a las víctimas del terrorismo, entendemos que estos detalles podrían incluirse en un modificación de la ley actual si se debatiese o consensuase. De cualquier forma conviene recordar que una de las intenciones de las leyes actuales es impulsar las actuaciones tendentes a reconocer el camino hacia la conquista de las libertades desde 1812 hasta hoy. Y eso es lo que estamos haciendo. Posibilitando iniciativas pedagógicas tendentes a diferenciar lo que supone una Dictadura frente a una Democracia. Incluyendo la denuncia hacia todo tipo de terrorismo. Hablan en la Propuesta de exhumaciones, de censos de víctimas, de mapas de fosas... ¡Pero eso ya se contempla en la actual ley! Y además sumamente más claro y definido. Por el contrario, surgen las dudas ante la desaparición en la ley del movimiento memorialista que tanto trabajo ha venido haciendo, al menos de forma organizada, desde el año 2002 en Extremadura. Ya no están presentes en ningún Comité, Consejos… ni se les menciona siquiera. Eso significa tratar de amordazar a la sociedad civil y y silenciar el esfuerzo que vienen realizando para mantener viva la Memoria de las víctimas y a sus familiares. Ahora se “inventan” un colectivo denominado “ entidades vinculadas a la concordia”. A saber cómo se procederá a su reconocimiento, dado que en su art. 17 las definen en condicional con un “ podrían se reconocidas las entidades vinculadas a la concordia… por defender la dignidad de todas las víctimas”. En conclusión, no hay ni una sola alusión a la Memoria Histórica y Democrática ( al parecer no le dan importancia a estos conceptos). Desaparece el papel del movimiento asociativo vinculado a la recuperación de la Memoria Histórica y Democrática. No hay tampoco ninguna referencia a la simbología franquista: esto no sabemos qué repercusión puede tener: ¿ dejarían de retirar los símbolos de la Dictadura que todavía persisten? ¿ volverían a colocar los ya retirados? La respuesta a mi juicio está en la Ley Nacional de Memoria Democrática vigente y que por lo tanto es de obligado cumplimiento. Se produce asimismo un olvido deliberado al papel explícito de las mujeres y del colectivo LGTBI en relación con la represión de la Dictadura ( será que lo relacionan con el cuestionamiento de la extrema derecha, por ejemplo, de la violencia de género…). Son, por consiguiente, infinitamente más las repercusiones negativas de la Propuesta de ley de Concordia, con respecto a las numerosas cosas que suprimen, que las pocas novedades que introducen. En definitiva, lo que se pretende con esta Propuesta de ley de Concordia va a conseguir el efecto contrario. Por un lado y como acabamos de mencionar, a efectos prácticos, sigue vigente en Extremadura la Ley Nacional. Por otra parte, va a ser un estímulo para que las dos Diputaciones provinciales refuercen sus Servicios de Memoria Histórica y Democrática. Los próximos meses van a ver un caudal muy numerosos de actividades. Que no quepa la duda, lo que la Junta no haga lo haremos desde las Diputaciones. Esa alergia que tienen las derechas a la palabra Memoria ( y mucho más si le añades los conceptos “Histórica y Democrática”) provocará, sin embargo, como venimos comentando que haya Memoria para rato...

domingo, 6 de abril de 2025

CONCORDIA

Al hilo de la denominada Propuesta de Ley de Concordia presentada en la Asamblea de Extremadura por el PP y por VOX haré una serie de reflexiones por las que, una vez leída y analizada, considero innecesaria esta iniciativa. Si bien se parte de una serie de lugares comunes aceptados por la mayoría, utilizando conceptos como reconciliación, convivencia, principios democráticos… o haciendo alusiones a la Constitución de 1978 o a la Transición, se obvian muchas otras cosas ( que las iremos comentando) y fundamentalmente la principal: la ley de Memoria Histórica y Democrática de Extremadura tenía como uno de sus principales objetivos resarcir a las víctimas de la Dictadura franquista ( verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición). Amplían el marco cronológico desde 1931 hasta nuestros días, incluyendo a las víctimas del terrorismo ( por cierto, en la actual ley se impulsan los valores democráticos, con lo que se impulsan acciones que contribuyan a la lucha por la libertad, evidentemente incluidas las que combaten el terrorismo). En ningún momento se menciona en la propuesta de ley presentada quién inició el golpe de Estado contra la Democracia y sobre todo la represión subsiguiente durante los 40 años de Dictadura. Es decir, una vez terminada la guerra civil, no parece importarles a los proponentes qué sucedió en España ( y por ende en Extremadura): asesinatos, encarcelamientos, torturas, represión...ni tampoco quieren poner el acento en los responsables de esta barbarie ( en su afán de ocultar la Historia). Llama mucho la atención las alusiones a la libertad de expresión y de opinión. Aquí surgen los primeros interrogantes: ¿ quién la impide con la actual ley? Que se sepa, la única vez que estos derechos han sido cercenados han sido precisamente durante los años de la Dictadura franquista, de la que ahora, precisamente, no quieren hablar. En esa misma línea, ¿ cómo se produce la intromisión del Estado en la conciencia de los españoles? En la actual ley, a lo que se refiere, es justamente a lo contrario: la necesidad de impulsar una Memoria Democrática que posibilite el pluralismo y la diversidad. En los objetivos de la ley de Memoria Histórica y Democrática de Extremadura se señala en su artículo 1, literalmente: “ recuperar la Memoria Histórica en relación con las personas extremeñas que padecieron persecución o violencia por razones políticas, ideológicas, de creencia religiosa, de género o identidad, reconociendo la memoria de los que fueron represaliados en nuestra región”. Por eso la Ley de Concordia parte de una premisa rotundamente falsa, nunca se ha pretendido diferenciar a las víctimas ( esto queda mucho más claro, si se leyeran el artículo destinado a su definición). Todo ello, sin evitar el reconocimiento y el tratamiento que las víctimas del bando perdedor en la guerra civil tuvieron durante muchos años ( miles de ellos todavía en fosas comunes y cunetas). En definitiva, entiendo que no es necesario sustituir y derogar la ley actual ( se podría entrar en el debate de actualizarla). Es mucho más prioritario desarrollarla. Pero de eso seguiremos hablando en próximos artículos.

domingo, 30 de marzo de 2025

SOLIDARIDAD, DE NUEVO

SOLIDARIDAD, DE NUEVO Llevamos varias semanas con la polémica provocada por las derechas sobre el reparto de los menores inmigrantes que han llegado, fundamentalmente, a Canarias. Esta actitud has sido, a mi juicio, además acentuada al individualizar o multiplicar problemas aislados. Se habla mucho de solidaridad, sobre todo con la Comunidad canaria que está, a todas luces, sobresaturada y excediendo, con mucho, su capacidad de acogida. Sin embargo, entiendo que la situación se está analizando desde un prisma equivocado. No se trata solo de solidaridad entre Comunidades y países ( sean más o menos ricos) sino entre ciudadanos. Cuando hablamos de menores inmigrantes, algunos quieren ponerles el adjetivo de ilegal, otros cuestionan su edad, los más atrevidos e ignorantes ( de acuerdo con las estadísticas de delitos cometidos en España) les identifican con delincuentes o con inseguridad ciudadana allá donde se encuentren. Pero no se percatan que estos calificativos no cuadran con la auténtica realidad. Esta va más allá del color de la piel ( ¿por qué un trato diferenciado?), su religión o costumbres ( habría que ver el comportamiento poco acorde con su religión que adoptan muchos de sus críticos). En el colmo del despropósito se vienen utilizando las redes sociales para lanzar bulos (ya en muchas ocasiones para considerarlos hechos anecdóticos), sobre la presunta culpabilidad cuando los medios de comunicación sacan noticias muy delicadas para la ciudadanía: una violación, un asesinato, un robo con fuerza… Lo cierto es que en una inmensa mayoría de las ocasiones estos delitos están realizados por personas que, desde el punto de vista físico, no sólo es que tengan muchas semejanzas, sino posiblemente muchas más similitudes con los que lanzan estas insidias, que con los inmigrantes a los que culpabilizan de estos hechos. Finalmente, no es menos importante advertir, al menos a modo informativo, lo que muchos historiadores han demostrado a través de la genealogía. Pongamos el ejemplo de una ciudad extremeña como Cáceres, pues bien, hay estudios sobre familias muy conocidas en la ciudad y que gozan de tremendo respeto popular que, tirando para atrás en el tiempo, sus antepasados fueron musulmanes. Este ejemplo lo pongo para que, por mucho que les duela, la “pureza de sangre” es un invento, en nuestra sociedad, de la extrema derecha, no se si por maldad o por pura negligencia. Somos la mezcla de varias generaciones de individuos de todo tipo, lo que ha hecho que vayamos progresando en muchos de los ámbitos de la vida. A ese negro, moro, musulmán, que le atacan es previsiblemente el nieto de un abuelo que también dio lugar a arios y cristianos.

domingo, 23 de marzo de 2025

OBSOLESCENCIA

Cuando hablamos de Memoria Democrática, sobre todo desde determinadas capas del espectro social ( tanto por lo que se refiere al aspecto temporal, como al ideológico), muchos saltan disparados tachando nuestros discursos de obsolescentes. Parecen decirnos que, ya está bien, que busquemos otros temas, que hay otras prioridades… pero no son conscientes del papel de las nuevas generaciones en la memoria colectiva. Del papel, por ejemplo, de la educación y/o del arte. En ese sentido, me alegra que Comunidades como Navarra lleven implementando Proyectos como el denominado “Caminos de Memoria”.En este caso tratan de involucrar a los jóvenes con recorridos educativos sobre los lugares de Memoria Histórica. Todo un ejemplo del que aprender y del que los objetivos perseguidos ya se emulan en muchos sitios por Asociaciones e Instituciones. A lo que añado lo que se viene haciendo para el conjunto de la población ( el otro día mi vecina me hablaba entusiásticamente de una ruta literaria a la que había asistido sobre lugares por donde había pasado/ vivido Lorca o la Diputación de Cáceres con sus rutas senderistas del exilio). Hay también otros modelos fuera de nuestras fronteras, como la Escuela para la Paz en Chile. Allí abordan con un diálogo intercultural la resolución pacífica de los conflictos. Otra muestra de lo que venimos hablando la encontramos en el Programa de formación sobre Memoria Histórica para maestros ofrecida en Argentina ( en otros niveles, la Diputación de Cáceres va a poner en marcha una serie de actividades de formación en Memoria Democrática para cargos públicos). El investigador Carlos Martín Beristain, es una de las personas que más vienen insistiendo en la necesidad de profundizar en el diálogo intergeneracional. Hace unos años nos referíamos a las terceras generaciones como las que venían sacando la deuda moral que teníamos con nuestros abuelos. Tras pasar un duro silencio los hijos, eran los niegos los testamentarios, los que tenían que hacer realidad y poner encima de la mesa la importancia que tuvieron los ejemplos de vida de sus familiares. Son ahora los más jóvenes los que han cogido el testigo, pero sobre todo es realmente interesante la capacidad que tienen de dialogar, de imaginar, de ponerse en el lugar de sus abuelos y bisabuelos. Esa conversación pendiente, esa puesta al día, esa recogida de testimonios o recreación de lo que pudo haber sido, es fundamental para mantener viva la Memoria. Sí, es cierto, mientras estén en nuestras cabezas, en nuestras mentes, en nuestros ideales, no habrán perecido. Parafraseando a Manolo Chinato“ menos mal que con los rifles no se matan las palabras”.

domingo, 16 de marzo de 2025

ÓSMOSIS

Cuando hablamos de la verdad, se suele interpretar, salvo en el caso de historiadores que apuntan de manera fidedigna a las fuentes utilizadas ( e incluso, a veces, hay dudas o interpretaciones), a la verdad individual del que se pronuncia. Es el caso de los testimonios de las víctimas de violencia en la represión de un conflicto. Pero, como señala Elisabeth Lira, psicóloga chilena especialista en Derechos Humanos, no es suficiente. Hace falta un consenso sobre los valores de la Democracia que impida que los cambios de gobierno, de distintos signo político, desmantelen, las políticas de Memoria Democrática llevadas a cabo. Y eso es lo que se está planteando en la actualidad en Extremadura ( también en muchos otros lugares). Con el pretexto de las nuevas verdades ( lo que en el entorno académico se suele denominar revisionismo) se trata, al modo de cualquier fenómeno de ósmosis, de penetrar en las capas sociales menos formadas, para inculcar ( eso sí que es adoctrinamiento) la teoría de la existencia de unas supuestas víctimas o de la no consideración como tal de otras. Es importante hacer un examen crítico del pasado. En ese sentido, el término justicia restaurativa se debe entender mucho más allá de lo económico. Me parece primordial el efecto simbólico. El reconocimiento. La restauración de la importancia del legado que ha supuesto la contribución al bienestar de sus semejantes. Aquí es donde se puede trabajar a nivel global con el intercambio de experiencias y planteamientos de las leyes de Memoria Democrática de diferentes regiones y países. Pues hay muchos puntos en común en el tratamiento de estos temas y además se podría contribuir a erradicar el negacionimo. Para cumplir estos fines sería necesaria la apertura del acceso a los archivos oficiales que nos va a permitir conocer mejor nuestro pasado y promover la transparencia y la investigación en la búsqueda de la verdad. Es una deuda pendiente de la que constantemente se quejan ( y con razón) las Asociaciones de Memoria y multitud de historiadores. Para finalizar, este conjunto de ideas debe facilitar la implantación de una Cultura de Paz, Es bueno recordar que sin Memoria no hay Paz. Hoy en día lo estamos padeciendo en los principales conflictos mediáticos a los que estamos, de momento como espectadores, asistiendo: las guerras en Gaza y en Ucrania. Sin aceptar los ejemplos de resilencia y fortalecimiento democrático a los que están sometidas estas poblaciones, no podremos entender la amenaza que supone para la convivencia la penetración de todas aquellas propuestas que pugnan por derribarla. Y no es cuestión de modas, la violencia sin sentido,la agresión sin límite o la razón de la fuerza es todo menos democrático.

domingo, 9 de marzo de 2025

ANOXIA

Cuando se produce una falta casi total de oxígeno en la sangre o en los tejidos corporales se dice que se tiene anoxia. Algo similar le sucede al PP en Extremadura. En momentos de extrema debilidad parlamentaria, tiran de su hermano menor, la extrema derecha para tratar de salvar situaciones delicadas. En el caso del anuncio ( otra vez) de derogación de la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Extremadura, puede tratarse de una venta de humo. De un nuevo engaño entre las derechas. Al socaire de la agenda económica quieren ganar la batalla cultural o ideológica. El PP tendrá que vera quién quiere tener más cerca: ¿a los representantes, herederos y defensores de la Dictadura? o, por el contrario ¿a esa inmensa masa de españoles centrados en respetar los valores democráticos?. Y, si dudan, que busquen pruebas. Algunas muy recientes. Se quieren situar meramente en la parte que les motiva a cuestionar la Ley: las referencias a la Memoria Histórica. Sin embargo, la ciudadanía tendría que percatarse que no se hace especial hincapié en otra, si cabe mucho más importante: la defensa de los valores democráticos. Es decir, la Memoria Democrática. No olvidemos que las democracias firmes, únicamente se sostienen cuando están respaldadas por la Memoria. De ahí nuestra insistencia en el tránsito entre Memoria Histórica a Memoria Democrática. Tampoco podemos creernos a pie juntillas cuando señalan que el pacto sólo incluye la denominada ley de concordia ( sí, esa que equipara víctimas con verdugos y elimina la inserción en el currículum del estudio de nuestra historia más próxima). Por cierto, no es permisible el uso torticero que pretenden hacer del concepto de víctimas. Para su definición o precisión no hace falta cambiar la actual ley. Solamente necesitan leerla. ¿Cuál será el próximo paso en el momento en que se vea, nuevamente amenazada la estabilidad del Gobierno? ¿ el ataque a los derechos LGTBI, a la coorperación, a las políticas de igualdad…? Estamos como hace prácticamente un año. Como señalábamos, a nadie le puede extrañar ese acercamiento a una rama del árbol del PP. Sólo que, en esta ocasión, da la casualidad que la presidenta Guardiola actúa, precisamente, al contrario que sus homólogos europeos. Mientras que las derechas democráticas se unen contra las decisiones de Donald Trump, ella se arrima a los que las amparan. Mientras que en Alemania se establece por parte de los conservadores una alianza frente a la extrema derecha, ella los acoge en su seno. Ese es el dilema. El PP debería decidir de qué lado está: del que los que apoyan los totalitarismos o de los que defienden la libertad, encarnada en nuestra vigente Democracia. Vox es para el PP ese hermano pequeño que les sale respondón. Con el que a veces discuten. Se pelean o gritan. Al final, como en buena parte de las familias, acaban en abrazos y besos.

domingo, 2 de marzo de 2025

RETRASAR ELRELOJ

El concepto reaccionario nos retrotrae a la imagen extremadamente conservadora. La de aquellos que no quieren que nada cambie. La de los que desconfían del progreso. A todo esto se le puede denominar también, la política de retrasar el reloj. Estamos viviendo múltiples ejemplos a nuestro alrededor, ya sean próximos como distantes, desde el punto de vista geográfico. Por un lado, están las oleadas de pensamiento ultra, representadas, en el caso que nos ocupa, por estas alianzas, que confunden a la población bajo el término “patriota”, pero que en realidad esconden bajo la pátina de la defensa del interés “ de los de aquí”, un peligroso escenario de odio hacia el diferente. Nada nuevo dentro de la extrema derecha. Envalentonados con el auge de dirigentes cuyo máximo lustre es la escenografía: desde la motosierra de Milei hasta los bailes o gestos ofensivos de Trump. Sin embargo, nos encontramos con otras realidades en las que la razón se impone hacia la visceralidad del momento. De momento parece que este auge va a quedar parado en Alemania, con un entendimiento entre las principales fuerzas de este gran país. Europa se siente amenazada, no por la emigración sino precisamente por las políticas que combaten la diversidad y que no comprenden que nuestra cultura se ha formado a partir de siglos de convivencia. Unas veces complicada y muchas otras muy enriquecedora. Somos la suma de muchos tipos de razas, religiones, formas de ver la vida...No podemos pretender echar la vista atrás y encasillarnos en los comienzos del Pleistoceno. De ahí la necesidad de no retrasar el reloj. En España llevamos décadas de intercambio en el poder de los dos grandes núcleos forjadores de tendencias que conducen, con sus más y sus menos, a la Democracia: los socialistas y los populares. Lo que convencionalmente entendemos como la izquierda y la derecha. Ha habido momentos de dificultad cuando, precisamente desde la derecha, se han asomado demasiado a su zona más peligrosa: la extrema derecha. Nostálgicos de otras formas de entender la política se ha asumido un entendimiento que ha hecho caer en saco roto ese cordón sanitario que se les tiene puesto en la mayor parte de las naciones de nuestro entorno. Y, precisamente por eso, se han echado encima numerosos ejemplos de retroceso en el bienestar general: con una disminución de las políticas públicas en un intento desmesurado de adelgazar el Estado. Al margen, por consiguiente, de ideologías, sería conveniente seguir el ejemplo de lo que ha venido funcionando tras la Transición: la profundización de los valores democráticos. Alejémonos de modas pasajeras, dejemos atrás el desconocimiento o la falta de formación. No retrasemos el reloj,