martes, 9 de abril de 2019

EDUCACIÓN Y MEMORIA


El fin de semana pasado se celebraron en Navas del Madroño, organizadas por la Consejería de Educación y Empleo, unas Jornadas que trataban de ver la importancia de la denominada Memoria Histórica en la Educación.
A mi me invitaron para que les hablara de la presencia de estos temas en la nueva Ley de Memoria Histórica y Democrática de Extremadura.
Comenzamos por precisar todo el proceso participativo que nos había llevado a ver plasmada en el DOE una nueva norma, ajena a los partidismos, dado que su punto de partida fue el compromiso en la redacción del borrador de Asociaciones, Universidad de Extremadura y técnicos de la Consejería de Cultura e Igualdad.
Pero lo más importante, a mi juicio, en esta ocasión, era trasladar al profesorado la intención, lejana de estereotipos adoctrinadores, de que la Ley, en su capítulo III y en su artículo 49, lo que pretendía en realidad, era que nuestro alumnado sea capaz de diferenciar una Dictadura de una Democracia, valorar el pluripartidismo, la presencia de la mujer en la vida pública… y, en definitiva, los ideales de libertad y tolerancia. Vamos, algo así como una educación en valores, tan necesitada en épocas en las que la intransigencia o el recorte de Derechos Humanos se nos antoja un peligro inminente.
Para evitar, por  lo tanto, la ignorancia de muchos jóvenes, es preciso no solamente incluir estos temas en el currículum académico, sino dotar a sus profesores de materiales y herramientas didácticas para poderlo llevar a cabo.
Así, contenidos junto a herramientas de evaluación y sistemas que puedan conectar las distintas etapas con la necesaria implicación de la Universidad, nos parecían idóneas para cumplir estos objetivos.
Del mismo modo, tenemos que implementar, como sucede en otros países de Europa, la realización de actividades extraescolares, donde toda la comunidad educativa pueda ver in situ los denominados lugares de la Memoria. Así, podrían juzgar con sus propios ojos parte de nuestra Historia reciente. En Extremadura tenemos un elevado número de ejemplos para poner en práctica esta metodología.
Es cierto que los conceptos de Historia y Memoria pueden entrar en colisión para algunos expertos, pero no lo es menos que en la Educación representa un pilar importante el conocimiento de nuestro pasado: tanto el más lejano como el más próximo.

No dejemos que nos atemorice la culpabilidad del presunto sesgo ideológico del que se pretende acusar, desde la mala fe de aquellos que no confían en la profesionalidad de los profesores. Enseñemos a vivir en Democracia y a valorar lo conseguido.

martes, 2 de abril de 2019

FUTILIDAD


Se termina esta legislatura en la Asamblea y en más de una ocasión se nos ha interpelado sobre la futilidad de nuestro trabajo. Sobre si tenían sentido las propuestas que elevábamos al Gobierno. Sobre si merecían la pena las leyes que debatíamos. Sobre si llevaban a algún puerto las reuniones y actos que celebrábamos con colectivos o con personas con inquietudes de todo tipo.
Y, ahora, en un momento de balances, es determinante dejar bien claro la efectividad de nuestros esfuerzos. El ver cómo, entre todos, hemos contribuido a mejorar la vida de la gente.
El mero hecho de aprobar durante estos 4 años 40 leyes de muy variada condición  con el apoyo de todos los grupos políticos presentes en el hemiciclo, es un buen indicador de que vamos por el camino correcto.
Muchas veces, fundamentalmente cuando trato con escolares, se sorprenden si les decimos que las votaciones, tanto en Pleno como en Comisión, no son blanco o negro. Es decir, que muchas propuestas han salido adelante con el  apoyo de PSOE y Podemos, otras con el de Podemos y PP, otras con el de PSOE y PP, Ciudadanos ha votado también con todos y, más de las veces que algunos creen, han sido aprobadas por unanimidad.
Y, como nos recordaban esta semana en un acto, Ramón Rubial dijo en una ocasión que la política se hace con el BOE. Es decir, las leyes una vez publicadas, cambian la vida de la ciudadanía. Están para cumplirse y sus preceptos modifican muchas pautas de conducta que si ellas no se verían alteradas.
Por otra parte, en la Asamblea hemos tenido la ocasión de acoger numerosas actividades culturales y sociales. Ha sido la casa de los representados. Allí, hemos escuchado música, disfrutado de la pintura y de las artes, aprendido con extraordinarios oradores, ampliado los curriculum con cursos….
Por último, hemos escuchado a los que nos tienen como referentes. En este periodo de tiempo han pasado por nuestros despachos un sinfín de personas con preocupaciones, con ideas, con sugerencias, con quejas, con protestas o con alegrías de ver cómo sus planteamientos tenían resonancia entre aquellos a quienes los votantes habían decidido colocar en un privilegiado y responsable a su vez, puesto de representación.
Por tanto, de fútil nada. Ha sido muy importante, a mi juicio, nuestra labor.


martes, 26 de marzo de 2019

ACERBA


Resultan muy dolorosas las acerbas críticas que se realizan en muchas ocasiones a la acción pública por parte de determinados sectores de la ciudadanía. Por eso, en esta ocasión, quisiera centrarme, en todo lo contrario.
Voy a mostrar mi agradable percepción de cómo hay otros mundos más allá de interesados cuestionamientos.
Y, como de costumbre, me gusta poner ejemplos vividos. La semana pasada tuve la magnífica oportunidad de asistir a la entrega de unos Premios a la Innovación Educativa y a las Buenas Prácticas ( ¡bonita expresión!) en los centros escolares. Los denominados Joaquín Sama y Tomás García Verdejo, respectivamente.
Previamente estaba teniendo lugar, en el Palacio de Congresos de Badajoz un Congreso donde profesores y expertos ponían en común las nuevas metodologías que se utilizan en el aula.
Y aquí está la cuestión. Más de 1000 profesionales de la educación reunidos desprendiendo una ilusión por aprender, por innovar, por compartir que no se corresponde con la imagen que desde fuera muchos quieren mostrar de este entorno: padres agresivos, alumnos sobreprotegidos, maestros y profesores que se limitan exclusivamente a pasar el rato con ellos o en su defecto que manifiestan su hartazgo por la tensión continua a la que se ven sometidos….
Nada más lejos de la realidad lo que yo veía. Gente que pululaba de un lado a otro del recinto, que hablaban entre ellos, que preguntaban, que no dejaban ni un momento de interesarse por mejorar en su trabajo.
De eso trata esta columna. De revertir situaciones donde nos encajonamos en la desilusión. Donde aceptamos el estado de las cosas que algunos pretenden imbuirnos como el único posible. Donde nos planteamos para qué esforzarnos.
La respuesta está en la ilusión de levantarte cada día convencido de que haces lo que más te gusta. La ilusión de demostrar a los que te rodean que puedes ser útil con tu implicación. La ilusión de estar siempre aprendiendo ( que es lo mismo que decir que estás permanentemente vivo).

Así es, frente a las acerbas críticas de los cenizos, posicionemos nuestros retos. Estamos donde queremos estar e iremos donde nos gustaría ir si entre todos nos volcamos. Optimistas por naturaleza.

martes, 12 de marzo de 2019

ALTERNATIVAS


Acabo de leer el interesante nuevo libro de Guillermo León sobre la construcción de la alternativa socialista en los primeros años de la Transición en la provincia de Badajoz. La Historia, tanto la reciente como la más distanciada, es una buena muestra de cómo, aparte de aprender de ella, nos ilumina con anécdotas que hacen que sepamos apreciar lo que tenemos. También lo que hemos avanzado. También lo que se repite y no nos hace únicos. Ni en lo bueno, ni en lo malo.
Así, entre 1974 y 1978, convivían 3 opciones, tanto a nivel nacional, como regional del ideario socialista: el PSOE Histórico ( fundamentado sobre todo en la fuerza del exilio), el Renovado ( con el empuje de los jóvenes del interior) y el PSP ( que gravitaba en torno a la personalidad del profesor Tierno Galván).
Todos ellos tuvieron una singladura especial y terminaron en la unión en la fuerza que se llegó a denominar “del cambio”: el PSOE.
Resulta curioso ver las circunstancias en las que se desenvolvieron. Las discusiones entre sus primeros dirigentes. La celebración de sus primeros Congresos y elección de cargos de responsabilidad en una Democracia recién estrenada. 
La creación de las nuevas Agrupaciones locales ( muchas de ellas herederas de la Segunda República). Las dificultades, por el miedo, para lograr implantarse. Y su reverso, la ilusión.
Los primeros mítines. Las primeras elecciones. Las relaciones con los viejos veteranos y con los sindicatos, en especial con la UGT.
El poder de la memoria y de la represión. Y sobre todo, los símbolos.  Era curioso escuchar la Internacional en muchos de nuestros pueblos donde durante 40 años sólo se había oído “El cara al sol”.
También el riesgo de significarse. En ese sentido son muy atractivas algunas anécdotas, como la de Paco Fuentes, histórico dirigente de estos primeros años quien dio un mitin en la plaza de Táliga, completamente sólo, mientras el público le escuchaba desde dentro de los bares sin atreverse a salir.

Costaba trabajo ir acostumbrándose a la convivencia con los partidos políticos y sus rutinas. En Hervás, la Guardia civil irrumpe en un mitin donde los asistentes levantaban el puño entonando la Internacional. Los guardias al verlos, se animaron y lo levantaron también ellos. Otros tiempos.

martes, 5 de marzo de 2019

CAMINAR


Tengo buenos amigos que todos los días dedican una parte de su tiempo a andar. Han comprobado los beneficios de realizar esta actividad y les llena de satisfacción. Pero hoy, al hilo del camino, quisiera referirme al poeta que simboliza, por un lado la España democrática que fue vencida, por la fuerza de las armas y no de las urnas, hace 80 años y, por otro, a la deuda que tenemos todos los españoles con nuestros compatriotas exiliados.
En efecto, se trata de personalizar en Antonio Machado a todos aquellos que tuvieron que huir en contra de su voluntad de su tierra. Él lo tenía claro “ se hace camino al andar”. Pero, al igual que los amigos de los que hablaba al comienzo de mi artículo, y parafraseando al Presidente de Portugal, Antonio Costa, es mucho más importante si sabemos a dónde queremos ir.
De eso se trata, de realizar una travesía teniendo presente un horizonte. Eso fue lo que llevaron consigo los españoles exiliados: la imagen de su Patria. La idea de una España en convivencia que dejaban atrás, sepultada bajo la losa de una terrible Dictadura, que, pese al final de la contienda, seguía matando.
Otra gesta que vamos a conmemorar próximamente es el 500 aniversario de la llegada de Hernán Cortés a México. Qué duda cabe que fue un episodio histórico de enorme magnitud y que, lejos de las luces del presentismo, los historiadores tenemos la obligación de poner en valor. Pero no lo es menos, varios siglos después, recordar a nuestros hermanos mexicanos que tuvieron la gloria de acogernos en 1939. Sí, ese fue otro encuentro entre dos mundos: la oferta de un lugar para vivir a los españoles humillados por Franco ( al que la Historia también está poniendo en su sitio).
Caminos hacia Francia y  hacia América Latina fundamentalmente, pero también hacia otros lugares de Europa o el Norte de África. Caminantes que andaban, pero que sin echar la vista atrás, sabían dónde querían ir y sobre todo a lo que no querían volver.