domingo, 1 de noviembre de 2026

IRIDISCENTE

 

IRIDISCENTE

Iridiscente es un adjetivo que describe aquello que muestra o refleja los colores del arcoíris, cambiando de tonalidad según el ángulo desde el que se observa la luz.

Esa es la percepción que podemos tener cuando observamos los símbolos que identifican, por ejemplo, a las víctimas del franquismo cuyos nombres quedan reflejados en algunos monumentos y también a las sensaciones que se llevan sus familiares y/o allegados.

De todo esto estuvimos hablando hace unos días en un salón de actos, completamente repleto de gente: el espacio UEX de Cáceres, durante una Mesa redonda bajo el sugerente título  “Memoria bajo tierra” que organizó, con enorme entusiasmo, la profesora Toñi Paín.

Allí, por nuestra parte, tratamos de explicar el trabajo de la Diputación de Cáceres en la búsqueda y devolución de los restos de los asesinados por el franquismo en diferentes fosas comunes: cementerio de Cáceres, mina La Paloma en Zarza la Mayor, Almoharín, Villamesías o Conquista de la Sierra.

Respondimos del mismo modo al interrogante que algunos se plantean de por qué no se buscan desaparecidos de ideología derechista en la provincia de Cáceres. La respuesta es muy sencilla: buscamos a los que todavía no hemos encontrado y hasta la fecha no tenemos conocimiento de la existencia en nuestra provincia de ninguna fosa común con desaparecidos de esa ideología.

Es, como acertadamente, he escuchado al Presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales, si hiciéramos un símil con las víctimas de ETA. Nadie comprendería que estas personas (militantes del PSOE, del PP, policías, guardias civiles, militares, gente sin  militancia política…) estuvieran enterrados en lugares desconocidos. Todos son víctimas: tanto en el caso que estamos describiendo,  las asesinadas por el franquismo en la provincia de Cáceres, como las asesinadas por ETA y a las que se debe considerar el máximo respeto y apoyar en el sentimiento de reconfortar a las familias.

Junto a ello, desde la Diputación somos conscientes de la imperiosa necesidad de hacer pedagogía de los valores democráticos que representan las víctimas entre los sectores más jóvenes de nuestra sociedad.

Para ello necesitamos continuar realizando actuaciones donde puedan tener el mayor de los protagonismos: debates con sus intervenciones, divulgación en redes sociales y podcasts, presentaciones de libros, Jornadas ( como el Encuentro Estatal de Memoria y Educación que celebraremos el 6 y el 7 de noviembre)…

Así la luz irá adquiriendo distintas tonalidades y brillos a medida que nos acerquemos a la difusión y al conocimiento de la Verdad.