jueves, 12 de octubre de 2023
INMANENCIA
La inmanencia es lo esencial, lo inherente, lo sustancial que define a los seres humanos. Sus acciones brotan del sujeto y terminan en él. Es decir, la podemos oponer a la trascendencia, donde lo importante es traspasar, sobrepasar, en definitiva, asociar a las consecuencias de las cosas o de los hechos.
Valgan estas definiciones para poner de relieve, bajando al terreno cotidiano, cómo las actividades que realizamos, los hechos que pergeñamos, los pensamientos con objetivos que idealizamos, se trazan de una u otra manera, de acuerdo a si pretendemos que se queden como una cualidad, únicamente para nosotros o, por el contrario, buscamos compartirlas.
Es el dilema de siempre entre individualismo y colectivismo. Entre lo privado y lo público. En ambos, también podemos encontrar puntos intermedios y posibilidades de acuerdos. No tienen por qué ser excluyentes.
Si nos enrocamos en cualquiera de estos parámetros buscando su independencia o su trato aislado, nos daremos cuenta que hay personas, ya sean anónimas, ya sean supuestos líderes de opinión, que practican lo que coloquialmente se ha dado en denominar el “yoismo”.
Así, ante cualquier demanda, su respuesta no es un complemento o una reacción contraria a lo que se plantea, sino que te sueltan que ellos hacen sus cosas aún mejor o en mayor cantidad.
El conjugar la primera persona del singular para postular nuestras acciones supone eliminar la posibilidad de trabajar en equipo. Por eso siempre me ha gustado el lenguaje académico, donde, incluso para citar parte de tu trabajo, empleas el “nosotros” en lugar del “yo”.
Quizás sea más interesante buscar el perdurar en las acciones, en las realizaciones que propongamos, que quedarnos meramente con la satisfacción personal, pero sin la complicidad de los que nos acompañan en nuestros retos.
En la política se suele camuflar con frecuencia el refugiarse en los demás para tratar de salvaguardar intereses o apetencias de uno mismo. Así, todos podemos tener en mente argumentarios donde se explica que lo hacen por el bien de los demás, que los sacrificios son por la comunidad… pero a la hora de la verdad, si las cosas salen bien, veremos la preponderancia del que lo impulsa y si sale mal la culpabilidad será colectiva.
Hace unos días la noticia en nuestra tierra fue la bajada de impuestos sin pararse a pensar las consecuencias que podría tener para la salvaguarda de los servicios públicos. Si las hubiera, ahora no les toca dar explicaciones. Si las tuvieran negativas seguro que no van a ser culpabilidades propias.
domingo, 1 de octubre de 2023
EXPLICAR LA HISTORIA
Precisaba el historiador José Álvarez Junco que la Historia no debe ser venerada, sino explicada. Viene esto a colación con las posibles vendettas que comienzan a surgir en algunas Comunidades Autónomas ( el último ejemplo lo hemos conocido en Cantabria esta última semana) al hilo de la posible derogación de las leyes de Memoria Democrática.
Desde la ignorancia se quiere argumentar, por parte de los corifeos de la extrema derecha, que este tipo de legislación no es necesaria, dado que, presuntamente olvida a una de las partes del conflicto.
Supuestamente se entiende que se reinterpreta la Historia, sin percatarse ( posiblemente porque no se hayan molestado en leer de manera detallada la norma) que no se trata, ni de vencedores ni vencidos, sino de una cuestión exclusivamente de Derechos Humanos.
Dignificar es un verbo muy recurrente y que se utiliza, en este caso, para devolver a la vida pública los hechos que significaron muerte, tortura y prisión para aquellos que optaron por defender la libertad.
Recuperar los restos de los desaparecidos, es otra parte significativa de la literatura de la Ley. Se refiere, de manera expresa, sin distinción de ideologías ( no lo olvidemos) a devolver a sus familiares los cuerpos de los seres humanos hallados en cunetas, minas, campos de concentración….
Reparación, viene a decirnos que, tras largas décadas de Democracia es necesario reconocer el sufrimiento de miles de víctimas.
Deseo de no repetición nos obliga a promulgar una defensa explícita de los valores democráticos.
Por eso, es necesario que, como decíamos al comienzo del artículo, en lugar de venerar la Historia, la expliquemos. Sepamos comparar los hechos dentro de su contexto. No pretendamos colocar las premisas individuales y actuales a comportamientos del pasado.
De la misma manera, insisto, es necesario contar con las Leyes de Memoria Democrática, tanto en las autonomías como en el Gobierno de España.
Las generaciones más jóvenes no pueden quedar desprovistas del bagaje que supone el pensamiento crítico, pero, a la vez, conocedor y me atrevo a resaltar, defensor, de los valores que permiten una convivencia dentro de la pluralidad.
domingo, 24 de septiembre de 2023
EPATANTE
Causa admiración, sorpresa, en definitiva, resulta epatante escuchar a la Presidenta de la Junta de Extremadura ( y a continuación repetirlo, una y otra vez, a los dirigentes de la derecha), que los socialistas hemos dejado en herencia una Extremadura inventada.
En las entrevistas paralelas que ha mantenido con los medios de comunicación, en lugar de hacer balance de las intenciones o de lo que ha llevado a cabo en estos dos meses de gobierno, insiste en su pérdida de credibilidad ( una más, por si no la tuviera ya tocada).
No puede señalarse con rotundidad hechos que define como mentiras, pues en ese camino de ser agorera, se encuentra con que la realidad le pone en su sitio. Lo último, la concesión del PERTE para hacer una gigafactoría en Navalmoral de la Mata.
Podemos estar en desacuerdo con determinadas actuaciones de nuestros oponentes políticos, pero negarlo todo lleva al descrédito, fundamentalmente cuando se apoya en contradicciones.
Se muestra muy orgullosa de su Gobierno, pero a la vez contundentemente crítica con las opiniones y valores fundamentales de su socio de la extrema derecha: censura a la Agenda 2030, la forma de abordar la violencia de género, el cuestionamiento del cambio climático…
¿Está de adorno VOX en el gobierno de la Junta de Extremadura? Dado que incidir en la nula o escasa relación con su socio no es la mejor muestra de sintonía. ¿De qué se habla, entonces, en los Consejos de Gobierno o en las actividades conjuntas?
No se ha producido un análisis, Consejería por Consejería de cómo estaba la situación ( lo que algunos llaman “ herencia”). A ver si va a ser que todo lo hecho estaba mal. Pues lo negativo es lo único que se cita.
Después se pide comprensión a la oposición y se teme una legislatura bronca. No olvidemos que nos encontramos ante modelos ideológicos muy diferentes. Para la izquierda la prioridad son el mantenimiento en el mejor estado posible de los servicios públicos. De eso va la gratuidad y la universalización de determinadas prestaciones.
Para la derecha, la prioridad en sus primeras medidas está en la retirada de impuestos para los más pudientes y en no poner recursos para todos bajo la excusa de la limitación de las rentas ( “el que pueda que lo pague…”).
En esas estamos.
domingo, 17 de septiembre de 2023
SIMULTANEIDAD
Al hilo de los Diarios que elaboran algunos escritores, donde reflejan sus vivencias más inmediatas y las resguardan del paso del tiempo ( al modo, por ejemplo de “Porque olvido”, del poeta placentino Álvaro Valverde), se me ocurren algunas cuestiones que me gustaría contribuir a desentrañar.
Se trata, en un primer momento de buscar evitar la confrontación entre la sencillez y la humildad, por un lado, y la profundidad y el desarrollo, por otro. El ser lo que uno es sin mayores florituras. Sin disfraces. Sin adornos que, en muchas ocasiones, exceden el carácter de la auténtica personalidad y donde, también a veces, no es tan importante la reflexión profunda y sí la crítica directa.
Las emociones. El conocimiento. El saber historiar, como se decía en otras épocas, es otra forma menos académica y encorsetada de conocer la realidad.
Frente a ello, a mi juicio, podemos buscar el equilibrio entre la profundidad y la superficialidad. Entre lo denso y lo liviano. Entre lo intelectual y lo rudimentario.
La vida te enseña a aprender tanto de las cosas más simples que nos rodean, como de la aventura que te produce sumergirte en una ardua tarea de investigación. Sea la disciplina que sea.
Por eso, la escena pública debe llevar aparejado el complejo o delicado sistema de saber adaptarse a las circunstancias. No se trata de lanzar mensajes contradictorios, de acuerdo a la situación o el lugar donde te ubiques. Si no más bien, el ser tan certero en aprovechar las posibilidades que te ofrece tu auditorio, para transmitir, de manera más completa, comprensible y directa, las ideas o proyectos que pretendes explicar o desarrollar.
Ese es el sentido de la humildad al que me refería cuando intentaba conjugar la sencillez con la complejidad.
Por esa misma razón, tienen mucho más avanzado ese mecanismo divulgativo, las redes sociales y algunos programas de televisión muy mediáticos.
Creo que cada cosa en su sitio. Lo principal es discernir cuándo, cómo y dónde utilizar cada una de las herramientas o instrumentos dialécticos que hemos mencionado.
De esta forma, simultaneidad en la manera de poder expresar nuestros objetivos. En ocasiones de una forma, digamos más coloquial, directa o sencilla. En otras con un abanico de recursos que permiten extendernos en el razonamiento. O bien, sumando ambas maneras de percibir la realidad.
domingo, 10 de septiembre de 2023
COMPRENDER
La libertad de expresión, la diversidad de opiniones, el pluralismo…, son conquistas en las que hemos ido avanzando a lo largo de la consolidación de nuestros sistemas democráticos.
Sin embargo, estos valores que, en principio, no deberían ser ni indiscutibles ni cuestionados, se fragmentan, una y otra vez, con acontecimientos cotidianos que pueblan los medios de comunicación e intoxican los debates en las redes sociales e incluso en las tertulias supuestamente más profundas.
Hasta los que consideramos más formados, es más los profesionales del estudio y análisis del pasado, los historiadores, incurren, en ocasiones, en el error de no colocarse en el lugar y en el contexto temporal del otro para comprender sus comportamientos y así poder reaccionar ante sus actos.
Es más, parece claro que no podemos juzgar los hechos que no hemos vivido con la visión del mundo contemporáneo. Sin embargo, sí que podemos establecer una serie de pautas comunes que no deberían invalidar nuestras apreciaciones.
Por ejemplo, justificar las afirmaciones con argumentos y si es posible con documentación. No establecer guiones preparados de respuesta inmediata ante cualquier crítica que no nos gusta. En lenguaje coloquial, vendría a ser aquella expresión de “ pues anda que tú…”.
Si esto pasa con la validación de la Historia, independientemente del tiempo transcurrido, no menos cierto es que en el entorno de la vida pública, de la política, la comprensión de los fenómenos actuales recibe también el poso de la nula aceptación de las debilidades.
De esta forma es frecuente escuchar o leer comentarios ante cualquier noticia en la que el receptor, o el que se siente aludido, en lugar de pedir disculpas, en unos casos, o contraargumentar con datos o información diferente en otros, se limita a tirar de un guión establecido para acusar y acosar al emisor con cuestiones, que al margen de que puedan o no estar mal, no son el objeto del debate establecido.
Es decir, podemos llegar perfectamente a entender los hechos, pero no somos capaces de comprender, de asimilar, que en un intercambio de ideas no se gana porque se grite más, se tenga más fuerza o se desvíe la atención hacia otros temas.
Parafraseando a Unamuno, y es válido hoy en día: “ ganaréis pero no convenceréis”
domingo, 30 de julio de 2023
EL CAMBIO
El otro día escuchaba que la mayoría de los partidos y algunos de sus principales líderes cambiaban de opinión con frecuencia. Si esto fuese verdad, ¿en qué se va a basar la ciudadanía para creer lo que nos digan o nos propongan sus dirigentes? Al final va a ser cierta aquella fábula de “ que viene el lobo…”.
De momento, lo que podemos comprobar en Extremadura con respecto a los cambios políticos es el ninguneo a la extrema derecha. Sus políticas más polémicas, dañinas y conflictivas están siendo silenciadas: las primeras votaciones en torno a cuestiones como la igualdad o la cultura consiguen el apoyo de todos los grupos, excepto de VOX.
Al menos un mínimo de esperanza. Sigamos expectantes.
Otro tipo de cambios, mucho más importantes, son los estructurales. Sin embargo, esperemos, ya no estamos en aquellos incipientes años de la transición a la democracia donde, por ejemplo, tuvo mucho éxito el eslogan electoral del PSOE “ Por el cambio”. Se trataba, entonces, como se demostró en la siguiente década, de dejar atrás el abandono, con respecto a la situación de los países de nuestro entorno, al que estaba sometido España. Se modernizó el país, entramos en Europa, se desarrollaron las autonomías regionales, se acometieron trascendentales reformas que beneficiaron en distintos niveles a cada uno de los territorios….
Eso sí, todavía hoy continúan desde los ámbitos más reaccionarios con las quejas sobre lo mal que estamos: que si no se ha hecho nada, que si estamos en los últimos puestos de todos los rankings… no les gusta reconocer los enormes avances de los últimos años. La revolución que ha supuesto para nuestra tierra, la transformación completa de Extremadura: desde la universalización de la educación o la sanidad (con la construcción de numerosos colegios, institutos, hospitales y centros de salud) hasta la generalización de infraestructuras básicas deportivas y culturales de las que carecíamos, la atención pública a la dependencia, la extensión y mejora carreteras y autovías…
Evidentemente queda mucho por hacer. Pero ya no estamos tan lejos de los que nos preceden. Salvo que lo que pretendan los nuevos gobernantes extremeños es que el cambio sea el retroceso.
Por todas estas razones y parafraseando a aquellos que dicen que Extremadura ha hablado, les decimos: en efecto, Extremadura ha hablado el 23 de julio, y una vez más ha dicho que no quiere ni a la derecha ni a la extrema derecha. Y mucho menos juntos.
lunes, 24 de julio de 2023
CONSTRUIR O DERRIBAR
Esta semana se ha iniciado una nueva etapa política en la Junta de Extremadura. Si conseguimos hacer realidad las intenciones manifestadas por la nueva Presidenta, se trata de construir y no derribar.
Esto, en principio, muy plausible, no cuadra con muchos de los elementos recogidos en el acuerdo que han firmado con la extrema derecha ( salvo que sea solo una manera más de ir saliendo del paso).
No se puede obviar que dentro de los puntos que lo han hecho posible hay lo que coloquialmente conocemos como “ letra pequeña”. Viene además, aderezada, sin lugar a dudas, con mucha ideología desde la cual la oposición tiene el derecho y la obligación de poder trabajar para tratar de contrarrestar sus mensajes.
Hay muchos ejemplos que nos pueden hacer dudar. Por poner sólo un caso, llama mucho la atención la apelación de María Guardiola a que en la Cultura debe prevalecer la libertad. Debe incomodar. Y lo dice, justo en la semana en la que lo que han prevalecido han sido las censuras de sus nuevos gobiernos. Esperemos que, esta vez sí sea cierto lo que dice.
No quisiera que en Extremadura se le tuviera miedo a la Cultura. Que en un patético escenario podamos ver también en nuestra tierra cancelaciones de obras de teatro, suspensiones de exposiciones, prohibiciones de conciertos…
Ese diálogo, consenso y esperanza que tantas veces ha reiterado solo se puede llevar a cabo con certezas. No se trata de dar lecciones ( en ese aspecto se suelen arrogar prioridades morales o presuntos principios de autenticidad). Para eso, cierto es, que hay que dar tiempo. Como se dice ahora, esto va de hechos: el mantenimiento de los derechos se ve principalmente en los Presupuestos. El resto son sólo palabras, con lo que este concepto para algunos viene a representar en las últimas semanas.
Hay que esperar acontecimientos Dejar que las promesas se conviertan en actuaciones. Juzgar sobre lo realizado.
Por último, quiero dejar claro que en España, como en Extremadura, tenemos un modelo parlamentario por el que no se elige al Presidente/a sino a los diputados de los partidos que votarán a quien pueda formar gobierno. Ya sean solos o en alianzas entre varios grupos políticos. Lo digo, porque una crítica a los pactos solo puede hacerse desde el cuestionamiento hacia lo que van a representar las políticas que se lleven a cabo o desde el alejamiento a los principios ideológicos de algunas de las partes. Nunca dudaremos de su legitimidad.
Por parte de la oposición, como señalaba el escritor Alejandro Dumas: “ en política cuando se tiene el viento de cara, se bordea”.
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