domingo, 20 de febrero de 2022

POLÍTICAS EDUCATIVAS

Publica el doctor Javier González Moreno un interesante libro que recorre las políticas educativas socialistas en las décadas de los 80 y 90 del pasado siglo. Al análisis de algunos de los elementos que me han parecido más destacables, les dedicaremos las siguientes reflexiones. En primer lugar, debemos enmarcarlos en el contexto de los primeros gobiernos de Felipe González marcados por un empeño decidido en constitucionalizar y modernizar, no sólo la educación, sino toda la sociedad en su conjunto. El cambio para González consistía en que España funcionara. Por esa razón, es fundamental hacer un recorrido histórico por las grandes transformaciones de esas décadas para entender lo que somos hoy. En Educación, estuvieron marcados por los ministerios de Maravall, Solana y Rubalcaba. El objetivo principal era solucionar el atraso de España, definir el papel del Estado y corregir las deficiencias en la escolarización del alumnado. Fueron numerosas las reformas que tuvieron eco en un amplio espectro social más allá de los iniciados. Y en este sentido fueron el signo de la propia evolución del PSOE hacia posiciones cada vez más moderadas. Se trataba de conseguir lograr un nuevo sistema educativo para un régimen democrático. Las becas, los principios de igualdad y no discriminación, la educación compensatoria, la comprensividad, la adaptación del curriculum a la diversidad, la innovación pedagógica o la participación a través de los Consejos Escolares, son tan solo algunos de los indicadores que nos muestran el alto empeño en modificar el estado del que se partía. Fue significativo, a modo de ejemplo, el hecho de perseguir con ahínco la igualdad de oportunidades al margen de la procedencia social. Y se llevó todo esto al Diario Oficial. Leyes como la LODE o la LOGSE solucionaron, en palabras de Maravall, los males históricos del sistema educativo español, tales como “ la escasez, la inhibición del Estado, la politización y el ardor ideológico”. Finalmente resulta revelador el dar la palabra a muchos de los protagonistas de estos apasionantes años. Por medio de un abanico de entrevistas personales se conocen al detalle algunos de los interrogantes que dieron paso al cambio en el modelo educativo a través de sus instigadores intelectuales.

domingo, 13 de febrero de 2022

JÓVENES COMPROMETIDOS

Una vez más, vine muy gratamente sorprendido del debate que, todos los años, organiza la profesora de Filosofía Carmen Pérez en el IES Castillo de Luna de Alburquerque. Allí, en un salón de actos siempre abarrotado, nos congregamos, junto al alumnado de Bachillerato, representantes de los grupos parlamentarios de la Asamblea de Extremadura. Ajenos al estereotipo de jóvenes preocupados por banalidades u obsesionados por vivir demasiado deprisa, nos encontramos con un sector de chicas y chicos, que como muchos de los de su generación, no solamente estaban formados sino que no dejaron de ponernos en situaciones un tanto apuradas, dado el dominio de la información y, por lo tanto, formación en cuestiones de actualidad que les inquietaban. Durante un par de horas estuvimos sometidos a un quinto grado y fuimos interpelados por temas tan variados, que dejaron en nosotros la impresión de que en la educación extremeña se va por buen camino. Con profesores como Carmen, con Centros como el de Alburquerque, con una Comunidad educativa tan implicada en lo que sucede a su alrededor, podemos estar tranquilos, pues el relevo en el perfil de personas preocupadas por la cosa pública, está garantizado. Y ¿qué fue lo que principalmente dejaron caer esa mañana? En primer lugar, querían conocer las diferencias ideológicas, la Historia, el sentido de la existencia de cada uno de lo partidos políticos. A continuación, fue requerida nuestra opinión ( unas veces diferenciada, otras coincidente) sobre asuntos no solamente políticos, sino también económicos, sociales o culturales. Así, se pudo hablar de la inmigración como acontecimiento que puede servir para hacer frente al reto demográfico. La dependencia junto a las pensiones más bajas fue del mismo modo objeto de debate. La cotización de los autónomos, la creación de empresas, el anuncio de proyectos industriales o generadores de empleo nuevo guiaron el bloque más económico. No pudo faltar una reflexión sobre lo que están padeciendo en su entorno más cercano: el Ayuntamiento de Alburquerque, donde todos estábamos de acuerdo en su insostenibilidad. La situación de la sanidad, haciendo especial hincapié en la salud mental ( que está dejando su terrible huella en muchos Institutos), la vivienda o el papel de la mujer y el feminismo fueron también tratados. En definitiva, sonó el timbre y tuvimos que marcharnos. Podríamos seguir mucho más: era inagotable el caudal de ganas de compartir ideas y opiniones que tenían estos jóvenes. ¡Enhorabuena!

domingo, 6 de febrero de 2022

PROBLEMAS

Dado que vivimos inmersos en la inmediatez, no podemos sustraernos a exigir, reivindicar, solicitar, que aquellas cuestiones que consideramos importantes tengan una respuesta, una solución urgente. Ya no se mide el paso del tiempo como hace tan sólo unas décadas. Rodeados de tecnología por todas partes, buscamos información, comparamos estados de la cuestión o incluso, en ocasiones, queremos presumir desde las Administraciones o desde las empresas, de lo pioneros que somos en según que tema. Y esto que comentamos es válido también para la comunicación de los datos. Hasta escasamente unos años, nos fiábamos de los únicos canales que teníamos para recibirlos: los medios de comunicación tradicionales, especialmente la prensa y la televisión. Sin embargo, hoy desde el móvil tenemos acceso a cualquier prisma que se quiera dar sobre lo que buscamos. Cierto es, que vivimos rodeados de bulos. Cierto es, también que cada vez vamos aprendiendo más sobre la corrección de errores en ese sentido y poniendo en duda determinados mensajes de escasa credibilidad. Por todo ello y tratando de poner algún caso concreto reciente, me parece imprescindible no fiar todo al medio plazo. Hay momentos en los que la solución a la que apelábamos al principio, no sólo tiene que ser urgente, sino a su vez, inmediata, ya que si dejamos pasar el tiempo, posiblemente ya no sirva para nada. Por ejemplo, hemos escuchado todos estos días la inmensa dejadez que tienen las entidades bancarias con nuestros mayores. Escasos en su mayoría de una profunda alfabetización tecnológica, quedan al albur de lo que las sucursales de estas empresas deciden hacer con ellos. En definitiva, dejan de prestarles los servicios a los que estaban habituados, sabedores de que no están, ahora, preparados para afrontar las medidas que les ofrecen ( y no sólo los mayores, he vivido en primera persona las inmensas dificultades de gente de mediana edad para hacer alguna gestión telemática ante un cajero automático). Otro caso que podríamos citar es el de las bajas médicas para madres y padres con niños con Covid. Hace unas décadas tan sólo se concedían unos días de permiso por maternidad, hoy padres y madres disfrutan de varios meses para dedicarse al cuidado de un recién nacido. ¿Por qué, sin embargo, no podemos dar solución inmediata al hecho de que un niño enfermo no pueda quedarse en casa sólo enfermo? Quizás, responsables públicos y empresas busquen respuesta para estos temas más adelante. Sin embargo es ahora cuando su sensibilización debería hacerse notar. Es lo que hemos convenido en denominar siempre empatía. En ese sentido, la labor de medios y redes sociales es fundamental. A problemas urgentes, soluciones inmediatas.

martes, 1 de febrero de 2022

COLABORACIÓN Y COMPLEMENTARIEDAD EN LA CULTURA

Hace unos días debatíamos en la Asamblea de Extremadura sobre la necesidad o no de implementar determinadas Fundaciones en el trabajo, objetivos y contenidos relacionados con la actividad de las propias Consejerías. En concreto, nos referíamos a la Fundación Extremeña de la Cultura. que sirve como ejemplo, para hablar sobre la colaboración y complementariedad entre instituciones. Si hay algo tenemos que tener claro es que la cultura en general y especialmente el cine, el sector audiovisual y la literatura se ven muy beneficiados del trabajo conjunto. Además, es conveniente resaltar la iniciativa que están tomando desde la Fundación Extremeña de la Cultura a la hora de realizar o de poner en marcha distintas acciones culturales. Becas, Convenios, Jornadas…sin olvidarnos de los creadores literarios son buena muestra de ello. Cuestión aparte es el impulso a proyectos innovadores y otro elemento a añadir más es la creación de empleo en el sector cultural. Ya sea en la propia Fundación, ya sea a través de los proyectos puesto en funcionamiento ( tanto propios como en colaboración con otras instituciones). Por último, nadie discutirá la importancia que está teniendo Extremadura en el entorno del cine. Cómo nos hemos venido convirtiendo en un plató para rodajes de enorme relevancia. Y cómo hay que aprovechar estas oportunidades. Ahí está también la Fundación, lo cual es de agradecer. Se está poniendo el nombre de Extremadura en España y en ciertos momentos incluso tiene un alcance internacional. Contamos con localizaciones espectaculares, rodajes impresionantes, participación de actores, actrices y directores o directoras de una tremenda significación, del mismo modo que acuden los profesionales más cualificados del sector a la región. En definitiva, se está promocionando nuestra tierra. Otra cosa más que hay que agradecer a la Fundación Extremeña de la Cultura por su implicación en que esto se produzca. En conclusión, sigo pensando, que coordinación y complementariedad en casos como el que hemos analizado son necesarios.

domingo, 23 de enero de 2022

PASAR PÁGINA

A muchos de los que nos gusta la Historia reciente nos espetan, casi siempre los revisionistas, que hay que dejar de mirar hacia atrás. Que debemos proyectar nuestras intenciones, nuestros objetivos, nuestras lecturas… hacia el futuro, en definitiva que hay que pasar página. Sin embargo, como nos recordaba Marcos Ana “ antes de pasar página hay que leérsela”. Eso es lo que, entiendo, les sucede a mucha gente. ¡ Y qué casualidad que la mayoría de derechas! Desde las teorías de la equidistancia, hasta la de mejor no remover, quieren hacernos creer que no podemos aprender nada de nuestro pasado. El conocimiento tanto de acontecimientos como de personas que tuvieron una especial significación es relevante, no solamente para que sepamos de dónde venimos, sino para consolidar nuestra identidad y para que con ello, ahora sí, podamos trabajar mucho mejor por nuestro futuro. Corrigiendo errores cometidos, asimilando enseñanzas de los que nos precedieron, previendo situaciones con el modelo de otras experiencias. Da lástima ver cómo nuestros escolares apenas conocen, a modo de ejemplo, la Historia de Extremadura, la Historia de España, la Historia Universal, de los últimos 30 años. Pero no es únicamente un déficit del sistema educativo, el común de los mortales va perdiendo interés por descubrir en unos casos, volver a traer a la memoria en otros, nombres de líderes destacados de nuestra Comunidad, hechos que marcaron una época, cambios de enorme transcendencia para el devenir actual de la región, del país o del mundo. Esos son los motivos para que reivindiquemos el conocimiento. La necesidad de saber sobre nosotros. El perpetuo reciclaje que tendríamos que tener todos de lo que ha supuesto nuestro recorrido en el tiempo más próximo. Así pues, insisto en leer primero el libro de nuestra Historia para luego, con convencimiento, poder decidir de qué se puede prescindir y qué podemos incluir en nuestro bagaje para mejorar la vida de los ciudadanos. Si el olvido se ha suscitado para sucesos que pasaron hace casi 100 años donde, evidentemente, casi ninguno de los protagonistas viven y son las terceras generaciones las encargadas de rescatarlos, apena aún más que esta pérdida de conciencia se esté apropiando de la Historia del Presente. Vivimos preocupados por el día a día siendo enormemente desagradecidos con las aportaciones que nos han hecho quienes inmediatamente han estado desempeñando las mismas funxciones que realizamos nosotros ahora. Sí, hay que leer las páginas de nuestra Historia para poder pasarlas después.

martes, 18 de enero de 2022

INIQUIDAD

Es una auténtica lástima que pese a todos los sacrificios que realiza la ciudadanía sigamos, con todas las cautelas que el caso requiere, pasando penalidades por esta pandemia que esperemos pronto se convierta realmente en endemia. Y digo todo esto porque aúna en sí los dos significados principales de la palabra que da origen al artículo: iniquidad. Nos encontramos, por un lado con una tremenda injusticia. Algo que no por inesperado esta ocasionando un lastre de desgracias en muchos más sentidos de los que nunca hubiéramos pensado. Pero se trata, al mismo tiempo, de una gran maldad en el modo de obrar. Es cierto que cada vez contamos con más medios para combatir sus efectos. Es cierto que a medida que pasa el tiempo son muchas más las cosas que conocemos ( y para eso sólo basta echar un repaso a la de conceptos que, no sólo hemos asimilado, sino que se han universalizado: confinamiento, pcr, test de antígenos, grupos burbuja, contactos estrechos, positivos y negativos…). Pero del mismo modo, día tras día, aparecen nuevos efectos, nuevas consecuencias, nuevas variantes… De ahí que quepa hablar de injusticias y de maldad en el modo de obrar especialmente con el virus que nos ocupa. Y es una realidad incuestionable que la ciencia nos está aportando un sustancial elemento de apoyo y paliando lo que, parafraseando a Goya, podríamos dar en denominar “ los desastres de la guerra”. Sin embargo, seguimos todavía lejos de ir al mismo compás del “ enemigo”. Hemos introducido nuevas rutinas que nos intentan hacer más llevadera la cotidianeidad de la situación. Hasta el extremo, que una vez consolidados, podría darse el caso que las generaciones más jóvenes desconozcan lo que es vivir sin una mascarilla puesta. Eso fue lo que pasó, por ejemplo, cuando se cambió de la peseta al euro, o cuando echamos la vista atrás y recordamos a grandes líderes políticos o sociales que ya no están en primera línea. De aquellas expresiones primerizas de que de la pandemia íbamos a salir mejor que entramos, ya sólo nos queda el deseo de que utilicemos las enseñanzas que se han derivado de sus causas y sobre todo de sus consecuencias, para sensibilizar a la población en algo en el que todos coincidimos: podremos discutir de cualquier tema, pero nadie va a poner en duda, que, ahora sí, la salud está muy por encima de cualquier otro tipo de consideraciones. Y una vez más, sólo lo queremos resaltar cuando ésta nos falta.

domingo, 9 de enero de 2022

APORÍA

A veces me “tropiezo” con palabras y, en el afán de ensanchar mis conocimientos, intento conectarlas con realidades cotidianas, o al menos con situaciones que no resulten excepcionales. Es lo que me ha sucedido esta vez con el concepto “ aporía”. Se trata, según indican las fuentes etimológicas, de un enunciado que expresa algo racionalmente inviable, de una dificultad lógica insuperable, sin salida. Y ¿ dónde podemos situar una aplicación práctica de este término?. Pongamos ejemplos de la vida pública en la que actualmente me desenvuelvo. En los debates parlamentarios es muy habitual encontrarte con compañeros de la oposición, posiblemente no siempre con mala intención, que te simulan su “mano tendida”. Son momentos en los que, por poner un caso paradigmático, como los Presupuestos, se dedican a realizar propuestas, de una inviabilidad tan extrema, que uno no sabe si únicamente lo hacen para que, algún alma bendita las recoja en un medio de comunicación o por si acaso un despistado les presta algo de atención si se detiene a analizarlas. Al igual que sucede con las promesas, que debería haber algún sistema de revisión o rendición de cuentas ( más allá de las urnas cada cuatro años) donde se ponderen los motivos de los incumplimientos, lo mismo tendría que suceder con la exigencia ciudadana hacia determinadas propuestas, en nuestro caso de la oposición. Y es que tienen razón los que opinan que muchas veces parece puro teatro. Hablamos para nuestras bancadas. Evitamos la dialéctica de la comprensión, del intercambio de ideas, de la rectificación y sobre todo de la escucha activa. Cada uno hace su papel. Recibe sus aplausos. Actúa con deleite para los “suyos” y muestra su satisfacción cuando, sea cual sea el resultado de la votación, escucha el consabido “ muy bien”. Ahora que comienza el año, es buen momento para hacer propósitos de enmiendas. Me gustaría que precisamente no fuese algo raro encontrarnos con debates donde se pueda demostrar el verdadero alcance de los argumentos de cada uno. Poder trasladar a la ciudadanía una información para que la pueda transformar en elementos de juicio que valoren la idoneidad, tanto de la supuesta aporía, como del presunto portavoz de ella.