martes, 1 de febrero de 2022

COLABORACIÓN Y COMPLEMENTARIEDAD EN LA CULTURA

Hace unos días debatíamos en la Asamblea de Extremadura sobre la necesidad o no de implementar determinadas Fundaciones en el trabajo, objetivos y contenidos relacionados con la actividad de las propias Consejerías. En concreto, nos referíamos a la Fundación Extremeña de la Cultura. que sirve como ejemplo, para hablar sobre la colaboración y complementariedad entre instituciones. Si hay algo tenemos que tener claro es que la cultura en general y especialmente el cine, el sector audiovisual y la literatura se ven muy beneficiados del trabajo conjunto. Además, es conveniente resaltar la iniciativa que están tomando desde la Fundación Extremeña de la Cultura a la hora de realizar o de poner en marcha distintas acciones culturales. Becas, Convenios, Jornadas…sin olvidarnos de los creadores literarios son buena muestra de ello. Cuestión aparte es el impulso a proyectos innovadores y otro elemento a añadir más es la creación de empleo en el sector cultural. Ya sea en la propia Fundación, ya sea a través de los proyectos puesto en funcionamiento ( tanto propios como en colaboración con otras instituciones). Por último, nadie discutirá la importancia que está teniendo Extremadura en el entorno del cine. Cómo nos hemos venido convirtiendo en un plató para rodajes de enorme relevancia. Y cómo hay que aprovechar estas oportunidades. Ahí está también la Fundación, lo cual es de agradecer. Se está poniendo el nombre de Extremadura en España y en ciertos momentos incluso tiene un alcance internacional. Contamos con localizaciones espectaculares, rodajes impresionantes, participación de actores, actrices y directores o directoras de una tremenda significación, del mismo modo que acuden los profesionales más cualificados del sector a la región. En definitiva, se está promocionando nuestra tierra. Otra cosa más que hay que agradecer a la Fundación Extremeña de la Cultura por su implicación en que esto se produzca. En conclusión, sigo pensando, que coordinación y complementariedad en casos como el que hemos analizado son necesarios.

domingo, 23 de enero de 2022

PASAR PÁGINA

A muchos de los que nos gusta la Historia reciente nos espetan, casi siempre los revisionistas, que hay que dejar de mirar hacia atrás. Que debemos proyectar nuestras intenciones, nuestros objetivos, nuestras lecturas… hacia el futuro, en definitiva que hay que pasar página. Sin embargo, como nos recordaba Marcos Ana “ antes de pasar página hay que leérsela”. Eso es lo que, entiendo, les sucede a mucha gente. ¡ Y qué casualidad que la mayoría de derechas! Desde las teorías de la equidistancia, hasta la de mejor no remover, quieren hacernos creer que no podemos aprender nada de nuestro pasado. El conocimiento tanto de acontecimientos como de personas que tuvieron una especial significación es relevante, no solamente para que sepamos de dónde venimos, sino para consolidar nuestra identidad y para que con ello, ahora sí, podamos trabajar mucho mejor por nuestro futuro. Corrigiendo errores cometidos, asimilando enseñanzas de los que nos precedieron, previendo situaciones con el modelo de otras experiencias. Da lástima ver cómo nuestros escolares apenas conocen, a modo de ejemplo, la Historia de Extremadura, la Historia de España, la Historia Universal, de los últimos 30 años. Pero no es únicamente un déficit del sistema educativo, el común de los mortales va perdiendo interés por descubrir en unos casos, volver a traer a la memoria en otros, nombres de líderes destacados de nuestra Comunidad, hechos que marcaron una época, cambios de enorme transcendencia para el devenir actual de la región, del país o del mundo. Esos son los motivos para que reivindiquemos el conocimiento. La necesidad de saber sobre nosotros. El perpetuo reciclaje que tendríamos que tener todos de lo que ha supuesto nuestro recorrido en el tiempo más próximo. Así pues, insisto en leer primero el libro de nuestra Historia para luego, con convencimiento, poder decidir de qué se puede prescindir y qué podemos incluir en nuestro bagaje para mejorar la vida de los ciudadanos. Si el olvido se ha suscitado para sucesos que pasaron hace casi 100 años donde, evidentemente, casi ninguno de los protagonistas viven y son las terceras generaciones las encargadas de rescatarlos, apena aún más que esta pérdida de conciencia se esté apropiando de la Historia del Presente. Vivimos preocupados por el día a día siendo enormemente desagradecidos con las aportaciones que nos han hecho quienes inmediatamente han estado desempeñando las mismas funxciones que realizamos nosotros ahora. Sí, hay que leer las páginas de nuestra Historia para poder pasarlas después.

martes, 18 de enero de 2022

INIQUIDAD

Es una auténtica lástima que pese a todos los sacrificios que realiza la ciudadanía sigamos, con todas las cautelas que el caso requiere, pasando penalidades por esta pandemia que esperemos pronto se convierta realmente en endemia. Y digo todo esto porque aúna en sí los dos significados principales de la palabra que da origen al artículo: iniquidad. Nos encontramos, por un lado con una tremenda injusticia. Algo que no por inesperado esta ocasionando un lastre de desgracias en muchos más sentidos de los que nunca hubiéramos pensado. Pero se trata, al mismo tiempo, de una gran maldad en el modo de obrar. Es cierto que cada vez contamos con más medios para combatir sus efectos. Es cierto que a medida que pasa el tiempo son muchas más las cosas que conocemos ( y para eso sólo basta echar un repaso a la de conceptos que, no sólo hemos asimilado, sino que se han universalizado: confinamiento, pcr, test de antígenos, grupos burbuja, contactos estrechos, positivos y negativos…). Pero del mismo modo, día tras día, aparecen nuevos efectos, nuevas consecuencias, nuevas variantes… De ahí que quepa hablar de injusticias y de maldad en el modo de obrar especialmente con el virus que nos ocupa. Y es una realidad incuestionable que la ciencia nos está aportando un sustancial elemento de apoyo y paliando lo que, parafraseando a Goya, podríamos dar en denominar “ los desastres de la guerra”. Sin embargo, seguimos todavía lejos de ir al mismo compás del “ enemigo”. Hemos introducido nuevas rutinas que nos intentan hacer más llevadera la cotidianeidad de la situación. Hasta el extremo, que una vez consolidados, podría darse el caso que las generaciones más jóvenes desconozcan lo que es vivir sin una mascarilla puesta. Eso fue lo que pasó, por ejemplo, cuando se cambió de la peseta al euro, o cuando echamos la vista atrás y recordamos a grandes líderes políticos o sociales que ya no están en primera línea. De aquellas expresiones primerizas de que de la pandemia íbamos a salir mejor que entramos, ya sólo nos queda el deseo de que utilicemos las enseñanzas que se han derivado de sus causas y sobre todo de sus consecuencias, para sensibilizar a la población en algo en el que todos coincidimos: podremos discutir de cualquier tema, pero nadie va a poner en duda, que, ahora sí, la salud está muy por encima de cualquier otro tipo de consideraciones. Y una vez más, sólo lo queremos resaltar cuando ésta nos falta.

domingo, 9 de enero de 2022

APORÍA

A veces me “tropiezo” con palabras y, en el afán de ensanchar mis conocimientos, intento conectarlas con realidades cotidianas, o al menos con situaciones que no resulten excepcionales. Es lo que me ha sucedido esta vez con el concepto “ aporía”. Se trata, según indican las fuentes etimológicas, de un enunciado que expresa algo racionalmente inviable, de una dificultad lógica insuperable, sin salida. Y ¿ dónde podemos situar una aplicación práctica de este término?. Pongamos ejemplos de la vida pública en la que actualmente me desenvuelvo. En los debates parlamentarios es muy habitual encontrarte con compañeros de la oposición, posiblemente no siempre con mala intención, que te simulan su “mano tendida”. Son momentos en los que, por poner un caso paradigmático, como los Presupuestos, se dedican a realizar propuestas, de una inviabilidad tan extrema, que uno no sabe si únicamente lo hacen para que, algún alma bendita las recoja en un medio de comunicación o por si acaso un despistado les presta algo de atención si se detiene a analizarlas. Al igual que sucede con las promesas, que debería haber algún sistema de revisión o rendición de cuentas ( más allá de las urnas cada cuatro años) donde se ponderen los motivos de los incumplimientos, lo mismo tendría que suceder con la exigencia ciudadana hacia determinadas propuestas, en nuestro caso de la oposición. Y es que tienen razón los que opinan que muchas veces parece puro teatro. Hablamos para nuestras bancadas. Evitamos la dialéctica de la comprensión, del intercambio de ideas, de la rectificación y sobre todo de la escucha activa. Cada uno hace su papel. Recibe sus aplausos. Actúa con deleite para los “suyos” y muestra su satisfacción cuando, sea cual sea el resultado de la votación, escucha el consabido “ muy bien”. Ahora que comienza el año, es buen momento para hacer propósitos de enmiendas. Me gustaría que precisamente no fuese algo raro encontrarnos con debates donde se pueda demostrar el verdadero alcance de los argumentos de cada uno. Poder trasladar a la ciudadanía una información para que la pueda transformar en elementos de juicio que valoren la idoneidad, tanto de la supuesta aporía, como del presunto portavoz de ella.

domingo, 31 de octubre de 2021

TRANSITAR

El pasado fin de semana el PSOE de Extremadura ha realizado su 13 Congreso Regional del PSOE. En este cónclave, además de elegir a su nueva Ejecutiva, reafirmar sus principios, diferenciar entre ideas e ideología…. ha encaminado sus pasos para transitar hacia la confirmación de la confianza de los extremeños en el trabajo que viene desarrollando durante muchos años. Porque como se dijo en más de una ocasión: “ la Historia de Extremadura es la Historia del PSOE”. Y por lo que al autor de estas líneas le afecta, enormemente satisfecho, dado que la Memoria Democrática, una labor que iniciamos en el PSOE extremeño hace ya varias legislaturas, se sigue situando como uno de los baluartes que nos rearma de fuerza y de pasión. A ello contribuye, sin duda, el excelente trabajo del equipo que me ha rodeado. Pasión por los demás. Pasión no sólo por recuperar otras vidas, otras vivencias, otras experiencias… si no también por proyectar ese caudal en el presente y el futuro que nos acontece. Para los próximos años seguiremos muy interesados por los temas y asuntos que tradicionalmente nos ocupan y preocupan, como son: la relación con las familias víctimas del franquismo, la colaboración con las instituciones en las políticas públicas de recuperación de restos de los represaliados, el fomento de la investigación y celebración de actos y Jornadas de contenido histórico y reivindicativo, el conocimiento del exilio…. Del mismo modo, ahora que todavía viven, debemos homenajear a nuestros militantes más veteranos. Tenemos también que valorar el enorme mérito que suponen las Casas del Pueblo que se han mantenido muchas durante un largo periodo. Algunas ya centenarias. Pero además queremos prestarle especial atención a la profundización en el estudio del papel desempeñado por los extremeños en la Transición y singularmente por las mujeres, que desempeñaron una labor muy desconocida como concejalas, alcaldesas o primeras diputadas en aquel periodo de nuestra historia reciente. Finalmente estamos empeñados en unir a la Memoria Democrática nuestro pasado más sangriento. Nuestros antecedentes más tristes. El horror que supuso el terrorismo que causó muchas pérdidas humanas entre nuestros paisanos. Entendemos que una de las vías para superar este tipo de conflictos que deterioran, que rompen gravemente nuestra convivencia, es la educación. Tenemos que saber qué pasó. Tenemos que cuestionar el por qué y tenemos que seguir condenando unos hechos que, en este caso, no tienen matices: fueron una sinrazón.

lunes, 25 de octubre de 2021

PROCLIVIDAD

Hay determinadas personas y colectivos que tienen, de manera habitual, tendencia a lo negativo. Si se produce cualquier avance, no ponen el acento en el acierto, si no en la insatisfacción que les queda. Sucede a ambos lados del espectro. Pondremos algunos ejemplos. Cuanto más te vas a la izquierda, sobre todo en políticas fundamentalmente sociales, las cuales, sea la medida que sea, siempre las considerarán insuficientes. Dicho de manera coloquial, si tú les das 2 te piden 4. En la derecha, la oposición se pone por principio y el foco es colocado con adjetivos como inoportunidad o en el hecho de que, para ellos, siempre existen otras prioridades que cubrir. Algo similar ocurre con los resultados electorales ( de cualquier tipo de elección). En estos casos la línea a seguir consiste en poner “peros” aludiendo a todo tipo de motivos excusatorios para los ganadores. Cosa similar sucede con los nombramientos. Este perfil de personas o de organizaciones no se alegran ( incluso ni siquiera se muestran indiferentes) ante los logros de un paisano. Al contrario, centran sus ataques y críticas en lo que supuestamente va a dejar de hacer al ocupar su nuevo cargo. Eso si no dudan de su preparación o el merecimiento para ocuparlo. Por tanto, se gastan muchas energías en la teoría de aquel entrenador de fútbol ( Louis Van Gaal) que solía repetir “¡ siempre negativo, nunca positivo! Prefiero que se me tache de excesivamente optimista (“ siempre positivo”). Ya habrá tiempo de penar. Ya habrá tiempo de evitarlo o mitigarlo. ¿Qué necesidad tenemos de mostrar siempre la peor cara? Se puede ser reivindicativos, además de críticos, sin necesidad de las malas formas. También, como hemos comentado en otras ocasiones, hay matices. Toda una gama de grises entre el blanco y el negro. No podemos consentir que el derrotismo sea la guía de nuestros pasos. Si diseñamos una agenda de actuaciones. Si calificamos los hechos de los que nos rodean. Si analizamos los acontecimientos que, día a día se producen… Entonces no podemos caer en la imagen penosa, doliente, quejosa sin alternativas, de estar continuamente alegando que todo es un desastre y que nadie puede remediarlo.

viernes, 22 de octubre de 2021

HUMANISMO

El pasado viernes, 8 de octubre, tuve el honor de intervenir en el Centro Universitario Santa Ana de Almendralejo en la presentación de unas Jornadas sobre Humanismo Extremeño. En primer lugar, me llamó la atención, al margen de la alta calidad de los ponentes, la extraordinaria organización que habían preparado, la anfitriona, la Doctora Carmen Fernández-Daza, así como el alma mater de este evento, el doctor Emilio Monjo. Una dosis más cualitativa la daba la presencia de la Real Academia de las Letras y las Artes. Allí les recordaba la importancia de tener en cuenta los antecedentes históricos del humanismo. Seguro estaba de que en las próximas horas se oirían los ecos de Maquiavelo, Ockam, Thomas More o Luis Vives. Y muy lejos no andarían nuestros paisanos extremeños Arias Montano, Cipriano de Valera o Casiodoro de Reina. Por cierto, desde la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Extremadura, se están ultimando los trabajos para la publicación de un texto de Casiodoro ( una selección de la denominada Biblia del Oso). Un autor que, por otra parte, fue objeto de una interesante propuesta en la Asamblea hace unos meses. En todos ellos estarían presentes el concepto que guió sus pasos: combatir contra el fanatismo e intentar que todos los actos fuesen guiados por la razón. Sin embargo, quizás tendrá mucha más relevancia el debate en torno al valor de la tolerancia en época de persecuciones, odios e intransigencias. Parece que nos vamos al siglo XVI, pero no podemos obviar que muchas de las circunstancias que entonces se vivieron, tienen similitudes con episodios actuales. Hoy en día convivimos con la intolerancia, con el odio y con la intransigencia. No respetamos al “otro”. Al diferente al que piensa, viste, se comporta de forma distinta a la que la cultura predominante, que no convencional, quiere imponer en cada momento. Así pues, debemos profundizar en el compromiso como se dejó patente en Almendralejo con las libertades. Con la unión y colaboración entre culturas. Con el mestizaje. Por eso son muy necesarios estos espacios de encuentro intelectual. Porque, parafraseando al director de la Editora Regional, Luis Sáez, las instituciones escuchan y en la medida de lo posible funcionan. Aunque como dirían los humanistas, la Reforma siempre está en el horizonte.