lunes, 24 de mayo de 2021

90 ANIVERSARIO

La Segunda República nació en una coyuntura internacional caracterizada por la depresión económica. La modernización de las estructuras político-administrativas del país, como nos indica el catedrático de Historia contemporánea de la Universidad de Extremadura, Fernando Sánchez Marroyo, no pudo plantearse en peor momento. Estos deseos de cambio social, de regeneración, llevaron a enfrentamiento con los ancestrales intereses oligárquicos. El nuevo régimen debió hacer frente a graves problemas, todos acuciantes. La cuestión agraria determinada por la existencia de grandes masas de campesinos sin tierras; el excesivo protagonismo de la Iglesia en la vida social y política del país; la larga tradición intervencionista del Ejército en la vida pública y las reclamaciones descentralizadoras de raíz nacionalista surgidas en las zonas más dinámicas de España eran aspectos de tan urgente abordaje como incierto porvenir. Por eso cobran especial significado los enormes logros alcanzados en apenas 5 años de aprendizaje democrático. Y por eso es necesario impulsar actos, tanto institucionales como académicos que contribuyan al conocimiento más preciso de lo que supuso esa parte tan importante de nuestra reciente Historia. Por cierto, es conveniente resaltar que en Extremadura vamos a celebrar de manera muy conveniente este aniversario. De hecho se está organizando y dirigido por el catedrático de la UEX, el profesor Julián Chaves, en Cáceres un Congreso de carácter nacional, auspiciado por la Secretaría de Estado de Memoria Democrática y donde, esperemos encontrarnos a los mejores especialistas en la materia. Seguro que nos dan, aún más luz en este sentido. Conociendo la situación en la que se desenvolvía la realidad de España, hay que señalar que la Segunda República, sí estuvo impregnada de grandes dosis de realismo o posibilismo. Sí podemos afirmar que no hubo impremeditación. Ahora comprendemos el elevado número de razones que demandaban los cambios. La Segunda República advino, pues, rodeada de un conjunto de antecedentes que facilitaron su puesta en marcha. Rápidamente nos encontramos ante un feliz nuevo escenario. Sin apenas incidentes, y en medio del júbilo general, la sociedad española estrenó, el 14 de abril de 1931, una nueva fórmula de convivencia, esta vez auténticamente democrática. De ahí la necesidad de emprender numerosas reformas de todo tipo. El aprendizaje democrático, más en un curso tan acelerado como fueron los años republicanos, fue duro e intensivo. En su haber tenemos el adelanto en bienestar social que se alcanzó en muy poco tiempo: creación de escuelas, realización de obras públicas, extensión de la Sanidad Pública y proliferación de actividades culturales para toda la población ( sirvan como muestra las Misiones Pedagógicas, cuyo mejor ejemplo lo podemos observar en el Museo de Navas del Madroño)…en su debe, el hecho de que, por circunstancias muy ajenas a su voluntad, se viera truncado un proyecto que generó tantas adhesiones y que se vio plagado de una ingente cantidad de obstáculos por todas partes. Y aquí, como señalábamos en nuestro último artículo, cuando quieran debatimos sobre el concepto de Libertad.

domingo, 16 de mayo de 2021

LIBERTAD

Pasados unos días de las elecciones celebradas en Madrid y con los innumerables comentarios, de todo tipo, suscitados en torno a las estrategias y mensajes de campaña, voy a tratar de dar mi opinión. Y lo haré como historiador, intentando buscar causas y consecuencias. Pero no se alarmen, soy consciente de que hago un análisis enormemente subjetivo, por lo que, comprendo que pueda haber otras visiones diferentes de una misma realidad. En principio parece que entra en contradicción la defensa de la presunta libertad con la del otorgado orden constitucional. Y lo digo, porque da la sensación que antes que la preservación del cumplimiento de las leyes ( prueba de ello lo hemos vivido en el desastre de las concentraciones padecidas el pasado fin de semana en algunas ciudades a partir de las 12 de la noche. Denominado, para unos caos y para otros libertinaje). Y lo digo también porque supuestamente se prioriza en estos casos la economía a la salud. Y lo digo también porque podemos estar asistiendo a una serie de influencias externas en los resultados electorales donde se han penalizado las políticas responsables del Gobierno de España, orgulloso de realizarlas, pese a que le haya costado una gran merma en réditos electorales. Asimismo, hay gran coincidencia en la importancia que ha tenido la obsesión por determinados líderes ( que le ha supuesto su dimisión inmediata) y que ha supuesto una política determinada por la confrontación, mientras que paradójicamente se aludía a la concordia. Como consecuencias tenemos dos años por delante. Mucho tiempo todavía. Basta ver cómo en unas semanas, por ejemplo, se ha dilapidado todo el caudal acumulado por Ciudadanos. Y luego están los discursos. Más que victoria de los ganadores, hemos escuchado alegría por la derrota de sus adversarios. Por no hablar de las celebraciones. Una copia de lo que viviríamos unos días después. Tanto respeto a las normas y han vuelto a hacerlo: multitudes juntas, bailando pegados, arremolinados… En definitiva se ha impulsado la defensa de las libertades individuales frente a las colectivas. Este año se celebra la conmemoración del 90 aniversario de la proclamación de la Segunda República. Una experiencia de aprendizaje democrático que se truncó. Ahí sí que merecería la pena hablar de lo que nos costó la ausencia de libertad.

domingo, 9 de mayo de 2021

PRURITO

Afortunadamente mi trabajo me permite reunirme con muchos colectivos y personas de variada índole, tanto por las cuestiones a las que se dedican, como por su procedencia, edad, características sociales, culturales, o económicas… Esta semana he podido comprobar cómo se ponía en práctica ese deseo, a veces excesivo, de hacer las cosas bien, lo que se viene a denominar como prurito. Además, a diferencia de otras ocasiones, la reunión se ha producido en “casa” de los solicitantes, lo que añadía un plus de gratitud, pues siempre me ha resultado positivo conocer dónde se desenvuelve la organización de las actividades de aquellos que deciden formar parte de sociedades, colectivos, emprendedores… Otro elemento a favor fue que, como ya he comentado en alguna otra situación, rodearte de jóvenes, a veces, consigue imbuirte de su energía y contagiarte de su atrevimiento o impulso a la hora de proponer actuaciones. Como se pueden ustedes imaginar, la reunión a la que hago referencia se ha producido con un grupo de jóvenes. En concreto con representantes del Consejo de la Juventud de Extremadura. Al margen de los temas tratados, del intercambio de posiciones, de la amplitud de miras con los que los enfocan, puedo corroborar que me produjo enorme satisfacción el ser consciente del dominio que tiene, esta generación tan bien preparada, de la problemática de la Comunidad. Del mismo modo pude observar cómo ofrecen alternativas tan razonables que no es extraño que los políticos pongamos el acento en recogerlas en los planteamientos que trasladamos en nuestros discursos. De esta manera pasamos a analizar desde el posible uso de los fondos europeos, hasta el deseado pacto intergeneracional o la búsqueda de referentes anteriores. No dejamos de lado, en nuestra Extremadura rural, la necesidad de potenciar la empleabilidad de los jóvenes en el campo, con ejemplos tan ilustrativos como la potenciación de las cooperativas del sector. Sin embargo, fue la investigación, la Universidad, la educación en toda su amplitud, incluida la sexual, la necesidad de que el asociacionismo estudiantil tenga más presencia e influencia en el sistema educativo, lo que ocupó buena parte de nuestro tiempo. Finalizamos con apelaciones a la importancia en un futuro cercano de hacer ver a los jóvenes la importancia que va a tener la atención a los mayores o la presencia en nuestras vidas de la atención a la salud mental. Capítulo aparte, para despedirnos, fueron las alusiones a las mujeres jóvenes. Su presencia y más en las zonas rurales, se antojaba imprescindible. Sobre todo, porque son necesarias para intervenir en la mayoría de los temas a los que hemos hecho mención a lo largo de todo el artículo. Una experiencia, sin duda, que me gustaría volver a repetir pronto. Seguimos aprendiendo.

domingo, 2 de mayo de 2021

PRESERVAR LA MEMORIA

Conceptos como recuperación de la Memoria Histórica o su contrapeso, la Memoria Democrática, han sido en los últimos años muy manidos, incluso polemizados. Ahora, que las segundas generaciones han fallecido en su mayoría y que sólo perviven los nietos de las víctimas ( eso sí, con mucho interés y entusiasmo por tener presente el legado de sus familias), es el momento de avanzar un paso más. Por eso, leía hace poco un nuevo apelativo para este tipo de cuestiones. Estaríamos hablando de preservación de la Memoria. Todavía tenemos pendiente la deuda de la localización de miles de restos humanos, como tantas veces hemos denunciado, sepultados en ignominiosas condiciones. Todavía tenemos pendiente, y más aún con las herramientas que nos posibilitan las nuevas tecnologías, volver al presente imágenes e incluso sonidos de aquellos años y de algunos de sus protagonistas. Precisamente me ha llegado hace unos días una grabación de Amado Viera, el que fuera alcalde socialista de Valencia de Alcántara, asesinado y tirado en la mina Terría, cantando. Escuchar su voz es tremendamente impresionante. Y ahora, necesitamos conservar la huella de esa parte tan reciente de nuestra Historia. Y lo necesitamos porque, como señalaba Guillermo Fernández Vara en las pasadas Jornadas de Memoria Democrática que organizó el PSOE de Extremadura, no tenemos que permitir que nos conviertan en individuos. Somos ciudadanos. Y ese derecho de ciudadanía, ese no convertirnos en números, se consiguió gracias a la lucha de mucha gente que, como Amado, pagaron con su vida, el simple ejercicio de defender la Democracia y desear mejorar las terribles condiciones en las que se desenvolvían sus vecinos. Y lo tenemos que hacer en la actualidad, como lo harían todos aquellos que creyeron que el sistema parlamentario era el espacio en el que se tiene que debatir con ideas, con proyectos, con iniciativas, las diferentes formas de solucionar los problemas. Con la palabra, con la dialéctica, convenciendo con nuestros argumentos. Ya nos lo recordaba Juan Carlos Rodríguez Ibarra, hablando con ellos, con los que quieren destruir la convivencia, no como ellos. Es cierto que es imposible reparar el miedo, como también se señaló. Y ponemos para culminar el deseo de preservación de la Memoria expresado en estas líneas, el ejemplo de tantas mujeres que esperaban muchas noches en sus casas a que no llamaran a la puerta. Aquellas mujeres viudas, hijas, hermanas, de muchos asesinados. Aquellas mujeres que tuvieron que sacar adelante solas a sus amplias familias. Aquellas mujeres estigmatizadas por ser lo que eran. Todo un orgullo, un deber, una obligación, preservar su Memoria.

domingo, 25 de abril de 2021

LACERANTE

Estamos habituados ya a encontrarnos en campañas electorales permanentes, al margen del tiempo que falte para la convocatoria electoral. Dentro de estos procesos, parece que una de las estrategias mejor definidas por algunos partidos es la de sentirse ofendidos. Coloquialmente es lo que venimos a definir como tener la piel muy fina y así, cualquier pretexto resulta bueno para desviar la atención y no presentar propuestas. Suele resultarle eficaz principalmente a las derechas ( a veces cuesta diferenciar a un conservador o a un moderado como históricamente se les reconocía, de un extremista, radical o incluso antisistema). De este modo, se busca la provocación. Y se utiliza como excusa la supuesta defensa de la libertad. Se puede hacer lo que se quiera si las leyes lo permiten. Indudablemente sí. Lo que resulta lacerante es si previamente sabes las consecuencias, no siempre buenas para la mayor parte de la ciudadanía, por qué empeñarte en seguir adelante. La respuesta está en el rédito político o electoral. Lamentable pero cierto. Nos hallamos ante una pugna entre lo que se considera verdad y lo que es verdad. Es muy complicado convencer con la batalla del relato. De esta manera, se trata de vencer con la profusión de hechos consumados. Se presentan escenarios de conflicto en los que el resultado del enfrentamiento se procura mostrar cómo motivado siempre por los otros. La sorpresa podría ser que las víctimas, si se incide en los antecedentes, serían las causantes de muchos de los incendios. Quizás no por acción, sino por premeditación. No va a haber diminutivo que sirva como ejemplo para clasificar a aquellos que quieran denigrar. En lugar de socavar con argumentos la credibilidad se dirigen como objetivo sustancial hacia la dignidad. El sentimiento de culpabilidad que se pretende transpolar hacia el otro lado, el tiempo ha demostrado que no se mueve por mucho valor, más producto del marketing que de la razón, se quiera mostrar. Por todas estas razones, es cada vez más importante profundizar en el conocimiento, incluso iría más allá, en la exhibición de los valores democráticos. Hoy, al igual que en el periodo de entreguerras ( fundamentalmente en la década de los 30 del pasado siglo) nos encontramos en la disyuntiva de la lucha por la democracia. Y no es precisamente la izquierda parlamentaria la enemiga. Quizás sea la que más haya pagado por su defensa.

domingo, 18 de abril de 2021

FASTUOSIDAD

Venimos viendo, observando, escuchando, numerosas apelaciones a recuerdos pasados o a evocaciones de eventos multitudinarios. Nos presentan paralelismos en cómo fue determinada situación hace un par de años y cómo está la calle, la plaza, la playa, el campo… hoy el mismo día. Se trata de estimular nuestra añoranza y más ahora, en primavera. Una época del año en la que predominan los festejos multitudinarios. Fiestas populares, procesiones de Semana Santas, puentes o minivacaciones en playas, montañas y ciudades monumentales. Escapadas rurales, numerosas romerías y giras campestres. Festivales de música, teatro o libros. Una pena ver hasta hace tan poco los escenarios repletos de gente y ahora tan vacíos. En definitiva, un sinfín de espectáculos visuales donde antes se concentraban miles de personas y que se están encontrando con lo que, coloquialmente hablando, se denominarían “ batallitas de los abuelos”. Esperemos que no. Sin embargo, ¿por qué digo esto? Pues debido a que como nos vienen avisando las autoridades sanitarias, las normas de prevención motivadas por la pandemia parece que han venido para quedarse: mascarillas, distancias sociales, máxima higiene…. Incluso, nos recordaban los medios de comunicación las nuevas tendencias hacia algo tan nuestro como los besos. Se quiere imponer la costumbre social de dudar antes de hacerlo. Se están empezando a hacer estadísticas hasta del cambio de paradigma entre hábitos que teníamos interiorizados como habituales. Para concluir, nos encontramos ante una escenificación de las actuaciones en público, por un lado, cada vez más desprovistas de parafernalia, y por otro, con ausencias de protagonistas que hacen, en muchas ocasiones, muy complicado llevar a cabo determinadas iniciativas. Las nuevas formas de comunicación, la mirada hacia las recreaciones basadas en la tecnología o quizás el propio impulso en la búsqueda de nuevas modas de relacionarse la gente, incluido sus tiempos de ocio, podrían hacer historia de añejos acontecimientos. O a lo mejor, la mayoría perviven bajo nuevas cautelas en ese deseado nuevo tiempo que todos anhelamos Sin embargo, de momento y parafraseando a Quevedo “ Miré los muros de la patria mía, un tiempo fuertes, ya desmoronados…”

domingo, 11 de abril de 2021

TRANSICIÓN Y PACTOS

Leyendo el trabajo de fin de Máster del historiador Jesús Movellán Haro se desvelan, alumbran o corroboran algunos mitos sobre este periodo de la reciente Historia de España. En primer lugar podríamos hablar del debate acerca del espacio cronológico que abarca. Pese a algunas disonancias, la mayoría de autores coinciden en señalar que la Transición en España culminó en 1982 con la victoria por mayoría absoluta del PSOE en las elecciones generales de octubre de aquel año o si se quiere prorrogar un poco más, se aguantaría hasta 1986 con la entrada de nuestro país en la Unión Europea. Lo que sí parece atrevido hablar es de un “pacto de silencio” siendo este asunto tratado a día de hoy en miles de libros, documentales, programas…, si bien es cierto que muchos se han centrado en las biografías de personajes como las de Suárez y el Rey y se echan en falta más estudios en profundidad de otros protagonistas esenciales como Torcuato Fernández Miranda, Carrillo, Felipe González o incluso sobre el papel de los colectivos sociales y culturales, el feminismo, las aportaciones de los intelectuales, los medios de comunicación… Otro aspecto reseñable y que sería aplicable a la actualidad, es que a la política no se viene a hacer amigos, como hemos escuchado en más de una ocasión. Sin embargo, tendríamos que analizar el papel que desempeñan las relaciones personales en determinados nombramientos. Pongamos el ejemplo de Suárez como Presidente del Gobierno. Siempre se ha hablado de la proximidad que tenía en un principio al Rey y de lo bien visto que era por los próceres del Régimen, incluido el propio Arias Navarro, debido a su anterior cargo y a la trayectoria política que llevaba hasta ese momento. Frente a él teníamos la oposición de opciones más presuntamente aperturistas como las de Areilza o Fraga. Y miren ustedes cómo terminó. Finalmente una de las características esenciales de la Transición fue la modernización. Las miradas que hacían los españoles a procesos similares en Europa e incluso a América Latina. Huntington lo denominó “ la tercera ola democrática”. Pero hay autores que no creen que España deba ser incluida en este caso. En nuestro país ya teníamos un antecedente de democratización en el siglo XX con la llegada de la Segunda República. Lo que sí estaba claro, era la incertidumbre. No se sabía que iba a pasar exactamente después del denominado “ hecho biológico” ( la muerte del dictador). Temas como la amnistía de presos políticos, el debate sobre las autonomías, la forma del Estado… fueron decisiones de los primeros gobiernos y de los responsables de los partidos políticos y colectivos sociales. Historiadores como Santos Juliá o Álvarez Junco nos apelan a que faltaba ( y falta incido yo) cultura democrática. Pongamos, pues, remedio.