martes, 12 de febrero de 2019

CONFRONTAR


En épocas preelectorales es de agradecer que los partidos pierdan sus complejos y digan en público lo que ofrecen. En este sentido, podemos hablar de honestidad por parte de VOX. Ya les habíamos oído sus ideas sobre fronteras para contener la inmigración, las dudas sobre la violencia de género, el sentido de patria que tienen cuando quieren silenciar las demandas de la Memoria Histórica o la vuelta a la nostalgia de tiempos, para algunos mejores, cuando se reivindica el centralismo, el fin de las autonomías y una España grande y los españoles primero ( emulando a Trump).
Pero esta semana, en Cáceres sí que ha quedado completamente claro su posicionamiento contra el denominado Estado de Bienestar, que tanto tiempo, sangre y sudor costó. Uno de sus dirigentes locales ha insistido en la cantinela de la bajada de impuestos ( como si la sanidad, la educación o la dependencia públicas se pagaran solas).
Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención fue la frase literal siguiente “ El Estado no debe ser asistencialista, sino dejar hacer a la población”. No se trata con esta propuesta de volver a épocas pasadas (no sólo al franquismo, que también), sino a la España del siglo XIX).
La Historia, una vez más nos enseña que las civilizaciones deben evolucionar: tenemos mejores condiciones de vida, sin lugar a ninguna duda, que hace 50 años. Pero algunos se empeñan en involucionar, en mirar para atrás teniendo como referentes al amo y al esclavo.
Díganle a sus votantes “ buscaos la vida y cuando tengáis necesidades acudid a la caridad”. Pues de eso se trata. Así, en definitiva, podemos confrontar modelos, mientras que la izquierda aboga por sistemas de protección no sólo públicos, sino universales y de calidad, la extrema derecha acude al liberalismo más feroz. Al sálvese quien pueda. A las diferencias desde la cuna. A no tener futuro, pues las pensiones sólo podrán disfrutarlas los que se hayan permitido ahorrar y tener depósitos privados.
Yo se donde tengo que estar. Junto a los humildes y  a los necesitados. Conjugando el concepto solidaridad en el que los que más tienen contribuyen a aminorar las diferencias sociales con quienes más padecimientos soportan. Allí me encontrarán.







martes, 5 de febrero de 2019

ESTÍMULOS


Esta semana he venido muy estimulado de un debate sobre política, que hemos celebrado en el IES Castillo de Luna de Alburquerque, con alumnado de Bachillerato. Me ha sorprendido agradablemente la capacidad crítica y reflexiva de estos jóvenes, así como su exhaustivo conocimiento de la realidad que les rodea.
Durante cerca de dos horas estuvimos intercambiando opiniones y tratando de resolver dudas, o al menos planteando nuestros puntos de vista, sobre un variado elenco de temas.
Todo ello conduce a pensar en el compromiso que se fomenta, se aprende a canalizar y finalmente se impulsa desde la escuela y, en este caso, desde el ámbito de un Instituto, con la necesaria implicación de su entregado profesorado.
Si bien, es necesario hacer una introducción histórica para que comprendan de donde venimos, resultó muy llamativo su interés fundamental por los retos de futuro.
De esta manera, pasó el tiempo hablando del auge de los populismos, exponiendo las razones y las consecuencias, asumiendo las críticas sobre la proliferación de determinados fenómenos como el desencanto, la escasa movilización de determinados electorados o cómo calan los mensajes sin profundizar.
Fue interesante el repaso que se hizo sobre la corrupción o la visión que algunos tenían acerca de la búsqueda de responsabilidades ante los fracasos y cómo los grandes partidos nos las pasamos de unos a otros.
El feminismo, la violencia de género, la situación de las infraestructuras en Extremadura, el estado de abandono de la Comunidad respecto a otras partes de España, el trato dado al movimiento LGTBI por ciertos sectores de nuestra sociedad, la necesidad o no de los impuestos, Cataluña, los grandes proyectos empresariales pendientes de implantación o los servicios públicos fueron algunos de los temas que analizamos.
Es evidente el estado de apasionamiento que generan estos debates, pese a que interesados generadores de opinión quieran descalificar la preparación de estas jóvenes generaciones, así como el seguimiento de todas las noticias de actualidad.
Mi más profunda felicitación a sus protagonistas y en especial a la profesora que organizó, preparó y gestó esta reconfortante idea.


martes, 29 de enero de 2019

VISIONES DE LA TRANSICIÓN


La semana pasada en el Pleno de la Asamblea se intentó debatir sobre la Transición española, pero el impulsor de la iniciativa, el PP, no quiso profundizar en los contenidos de la iniciativa y nos dejamos ir por el omnipresente tema de Cataluña. El 155 ahogó el resto del debate. Los titulares en los medios también ayudaron a ello.
Por eso recomendaría la lectura de un trabajo del profesor Sergio Molina García, de la Universidad de Castilla la Mancha, que nos da tres posibles visiones de este momento de nuestra Historia reciente. Nos permite además acercarnos a la identificación del que consideremos más adecuado. Elijan.
En primer lugar hay una visión idílica. En ella se habla de un pacto entre las élites y se presume de que fue un modelo exportable a aquellos países que salen de una Dictadura. Se ensalza el papel del rey Juan Carlos, de Suárez, Carrillo, de Fraga o de Felipe González. Está muy asumida por los protagonistas y las generaciones que la vivieron.
En segundo lugar tenemos una visión revisionista. En ella se da mucha importancia al trabajo previo que hicieron las organizaciones sociales, los sindicatos y los  partidos políticos con sus acciones y movilizaciones en la calle. Fue determinante su presión. Se reconocen aciertos y errores en todo el proceso.
Por último tenemos una visión negativa. Para algunos la Transición fue un mero maquillaje. Fue una prolongación del Régimen al mantenerse en el poder la mayoría de las élites políticas y económicas.
En cualquier caso, la Transición es el punto de origen del presente. Poca gente duda que somos herederos de ella.
Por eso sorprende la actitud de la derecha extremeña. Se olvidan que el PP fue el Partido que surgió de la evolución de AP. Sugeriría a los que lo ignoran que pregunten a los diputados que votaron en contra  de la Constitución de 1978 o se abstuvieron.
Por eso a veces  molesta que encima se conviertan en adalides de la defensa de la misma. La fe de los conversos….


martes, 25 de diciembre de 2018

INDOLENCIA


Llegan días de muchas celebraciones y en paralelo nos encontramos la incapacidad, aún persistente, de mucha gente incapaz de sentirse conmovido por el dolor ajeno. Es lo que denominamos indolencia.
Algunos dirán que bastantes problemas cotidianos tenemos ya. Pero, no es menos cierto, que tras la aparente capa de disgusto, sorpresa o incluso denuncia, aparecen reacciones muy habituales de pasotismo, indiferencia, cuando no pereza o desidia, ante situaciones críticas para muchas familias.
Hablemos de cuestiones sociales, y distanciémonos de la bienvenida y siempre necesaria caridad para ir más allá  y ver en ello cuestiones de Estado. Se trata de derechos que no pueden ser sustituidos por las buenas intenciones de los individuos. Se trata, en definitiva, de una dejadez, cuando no abandono, de los poderes públicos. Se trata, por muy impopular que pueda resultar, de volcar recursos públicos hacia aquellos que más lo necesitan.
Así, no podemos permitir que haya gente, ni siquiera por su propia voluntad cuando están enajenados, que duerma en las calles. Nadie debe pedir para comer. Nadie debería ser pobre ( aquí también juegan las ideologías: los progresistas lejos de los bulos y de las leyendas, hemos pretendido que las diferencias entre los más pudientes y los más menesterosos sean menores. En otras palabras, que todos puedan tener acceso a mayores cotas de bienestar).
Nadie tendría que tener problemas con la vivienda, con el trabajo, con la educación de sus hijos, con la atención sanitaria ni con las prestaciones a la dependencia.
Nadie debería morir a manos de su pareja. Nadie debería ser expulsado de lo que consideró “ la tierra prometida”. Nadie debería tener, ¡todavía hoy¡ a sus familiares asesinados sin enterrar.
Y de esto es de lo que habla la Constitución que tanto dicen algunos defender. Habla de la unidad territorial, sí, pero sobre todo habla de derechos sociales. Esos que los indolentes, los que ahora gritan, los que ante problemas complejos ofrecen soluciones simples, quieren cuestionar y están calando en los diferentes estratos sociales. Son ellos los que dividen.


martes, 11 de diciembre de 2018

PONER EN VALOR


Esta semana hemos estado en Ribera del Fresno. Se trataba de celebrar que una Agrupación socialista, la de la localidad, cumplía 118 años. Pero,  sobre todo, se trataba de reconocer, de poner en valor, el trabajo de cientos de cargos públicos en los pueblos que durante décadas han dejado mucho más que su tiempo en el servicio a los demás.
De esta forma, Manuel Flores, recogía testimonios del socialismo en su pueblo en un libro, de muy recomendable lectura.
Pudimos observar una exposición de fotografías, donde los más mayores se recreaban recordando y viendo a sus paisanos. Pudieron deleitarse con imágenes de los primeros mítines con una plaza del pueblo repleta de enfervorizados asistentes. Pudieron lamentarse al ver el listado de hombres y mujeres, vecinos, parientes suyos represaliados por el franquismo. Pudieron, en definitiva, disfrutar con la exposición pública de los nombres de la corporación municipal republicana.
Y de eso se trataba, de poner en valor los nombres. De poner cara a las ideas. De sacar pecho tras tantos años de silencio. De responder con orgullo militante satisfechos de la tarea realizada.
En eso consiste ser de izquierdas. Ahora que en muchas ocasiones se flirtea con la moderación, con la indecisión de las búsquedas centrales de los espacios en el espectro político, es el momento de fidelizar a aquellos que nunca te abandonan si te mantienes en tu sitio.
Siempre se ha dicho que ante las copias la gente prefiere los originales. La movilización permanente, la amplitud de miras sin renuncias contundentes a tus principios y la conexión con la realidad que nos rodea, más allá de los discursos, garantiza, si no el éxito electoral, la tranquilidad de que estás en el buen camino.
En la senda que parte donde están tus raíces y que se ha ido ensanchando a medida que avanzaban los tiempos. Allí quiero estar.
Por eso, el ejemplo de vida que nos dieron los primeros socialistas de Ribera del Fresno nos debería servir para aprender cada día un poco más. No podremos alcanzar un buen futuro si nos alejamos de lo que nos ha hecho ser lo que somos. Nuestra identidad.