martes, 14 de marzo de 2017

ESCEPTICISMO


Vivimos unos momentos tan convulsos, fundamentalmente desde el punto de vista de la dialéctica, que se llega a la contradicción de no aplaudir, impulsar, aprobar…, ni siquiera las acciones de los que, se presume, son próximos a tu entorno. Nos domina el escepticismo, cuando no la maldad, salvo contadas excepciones. Queremos ver fantasmas por todas partes. Como diría un buen amigo mío, la política nos hace volvernos paranoicos.
Parece correcto que los que tienen responsabilidades se esfuercen para que todo marche lo mejor posible. Parece correcto que los que están en la oposición traten de demostrar lo contrario. Eso sí, en la medida de lo posible aportando pruebas, aunque sólo sean argumentales. Parecería habitual la norma por la que, seguidores de unos y de otros, difundan sus propias acciones. O que al menos no las boicoteen, solivianten al personal o enconen las situaciones. Y eso, lamentablemente pasa últimamente con cierta frecuencia.
Resulta curioso que surjan noticias en las que se produce un reconocimiento de la ciudadanía, insisto, de la ciudadanía, no de la militancia, hacia la acción del Gobierno. Por ejemplo, en el caso reciente de la excelente situación de la Sanidad pública en Extremadura, y este dato, tan espectacular, está resultando desapercibido. ¡Tendría que haber provocado una onda expansiva de satisfacción!
Sin embargo, uno llega a cuestionarse el por qué nos parece raro todo lo normal. Tenemos la obligación de mejorar. De corregir desequilibrios. De perseguir la igualdad. Y cuando lo logramos, parece que no nos lo creemos o, lo que es peor, que no nos lo queremos creer.
Menos mal que los beneficiarios finales sí que saben. Ellos, son conscientes de los cambios. De cómo estaban hace tan sólo dos años y de cuál es su situación actual. A veces, no es imperioso el marketing. La propaganda y la publicidad se sustituye por la acción.
Quisiera que ya que algunos no se congratulan por el éxito de la actuación en defensa de lo público de la Junta de Extremadura, en definitiva, del gobierno socialista, que al menos no lo obstaculicen. Todos se lo agradeceremos.



martes, 7 de marzo de 2017

DIGITALIZACIÓN DE ARCHIVOS


Recientemente la Junta de Extremadura ha firmado un Convenio con el Ministerio de Defensa para digitalizar los Archivos militares que contienen una rica documentación sobre Extremadura durante la Guerra Civil y la Dictadura.
Ha sido una reivindicación de las Asociaciones de Memoria Histórica, así como de historiadores e investigadores que, desde hace ya varios años, venían demandando esta medida. Y ha tenido que ser el PSOE el que, finalmente, sea sensible a esta cuestión. Responde, por un lado, a la necesidad de cubrir con eficacia una parte de nuestra Historia reciente, y, por otro,  a solucionar la problemática personal que  la consulta de esta documentación in situ conllevaba.
Podría hablar de casos personales, en los que, por propia experiencia te tocaba desplazarte cientos de kilómetros al Archivo, esperar un dilatado tiempo para recibir los legajos y emplear elevadas cantidades de dinero en realizar fotocopias para poder trabajar con ellas en tu domicilio ( teniendo en cuenta además que determinados documentos dado su estado de deterioro no era posible fotocopiar).
Ahora, los socialistas, van de la mano de la Junta, PREMHEX, investigadores e historiadores. Sentencias y juicios sumarísimos podrán ser conocidas, incluso, por los familiares de manera mucho más sencilla. De esta forma, y a diferencia del PP, el PSOE atiende con diligencia los puntos que se reflejan en el último Manifiesto de los historiadores.
Las normas de consulta y reproducción documental de un Archivo situado muy lejos de Extremadura, se podrán sustituir por la cercanía que da tenerlos en Extremadura y, sobre todo, por la posibilidad que da el acceso vía nuevas tecnologías.
Todavía recuerdo la alegría que me dio poder consultar de manera digital los discursos como diputado nacional de Espronceda ( cuando trabajaba en la redacción de un libro).  Lo comparaba con los viajes realizados al Congreso de los Diputados en Madrid para acceder al Diario de Sesiones y poder trabajar con los originales de los diputados cacereños durante la Segunda República. O las miles de fotocopias que tenía que encargar para continuar el trabajo en casa.
Pero como diría Loquillo, “ los tiempos están cambiando”.


martes, 28 de febrero de 2017

ANACRONISMO


La medición del tiempo a la hora de acompasar las realidades ha sufrido una auténtica transformación en la última década. Una revolución, sin duda. A veces, me gusta recordar a los más jóvenes, que buena parte de los avances de los que disfrutan, eran impensables, hace tan sólo 10 o 15 años. Autovías, internet,  los teléfonos móviles, la televisión vista en distintos soportes digitales y con una amplísima variedad de canales… incluso asuntos tan presentes en nuestra vida cotidiana que parecería surrealista carecer de ellos: un Instituto o Colegio, un Centro de Salud, una pista polideportiva, una Casa de la Cultura….
Por eso, insisto, en que no es que vaya todo muy deprisa solamente, sino que hasta en el lenguaje político, hay que adaptarse, manteniendo los principios, sin perder lo sustancial, para darte cuenta, por ejemplo, de lo que significan las ideologías.
Ser de izquierdas, en el siglo XXI no es únicamente una cuestión de talante. Una pose. Un síntoma de progresía. Estamos hablando de un estar en la vida. No un decir, sino un hacer.
Estos días en Cáceres, la ciudad donde vivo, se han producido dos  sucesos que corroboran lo que es un fracaso social de la Comunidad. Por un lado, un anciano con el llamado síndrome de Diógenes, llega a una situación, aparentemente sin salida, pero que, obviamente viene precedido de un largo prolegómeno, de cuya gravedad, nadie parecía haberse percatado.
Por otra parte,  y con el ánimo de singular el drama de la violencia de género, asistimos sorprendidos, una vez más, al asesinato de un hijo a un padre del que presuntamente se desprendían malos tratos hacia su mujer. Sea lo que sea, está claro que estamos ante un elemento más de desilusión de una empresa colectiva, la vida en sociedad, en común, cuyas normas quedan altamente transgredidas.

La izquierda, en el caso que me afecta, tiene que tener respuestas inmediatas a estas lamentables situaciones. No sirve la mera condena, ni las declaraciones de solidaridad. Ahora, que entramos en época de Congresos, se hace necesario que pongamos negro sobre blanco cuáles son nuestras iniciativas. Cuál es nuestro compromiso real donde tengamos cargos de responsabilidad. Y pasar, de manera efectiva al campo de lo ejecutivo, bajando del cielo de la filosofía.

martes, 21 de febrero de 2017

JÓVENES Y POLÍTICA


En muchas ocasiones escuchamos como un mantra la expresión de la supuesta desafección de los jóvenes a la política. Pues bien, esta semana, he podido comprobar algo que se aleja de ese tópico. Diputados de Podemos, del PP y del PSOE nos hemos reunido con un buen número de estudiantes de Bachillerato del IES Castillo de Luna en Alburquerque para hablar y debatir sobre política.
Fueron dos horas intensas en las que, partiendo de una primera aproximación por parte de los políticos hacia la realidad de sus partidos: su Historia, su ideología, su organización, sus diferencias, empezó la batería de intercambios de opiniones y de cuestionamientos sobre los más variados asuntos de la realidad política regional, nacional e internacional.
Hay que felicitar la iniciativa de Carmen, su profesora de Filosofía que con tanto acierto llevó adelante esta Jornada. Previamente, el alumnado había trabajado sobre el tema. Sin embargo, resalto la espontaneidad de muchos de ellos, que ajenos a las preguntas preparadas se soltaron e incidieron en todo tipo de temas, algunos de ellos de gran profundidad y delicadeza. Prueba de su sensibilidad hacia la cosa pública.
Entre otras muchas cosas expusimos nuestros puntos de vista sobre las becas, los acuerdos entre los partidos, tanto con otras fuerzas políticas así como las diferencias internas, la EVAU ( antigua Selectividad) y la supresión de las reválidas... Curiosa fue la pregunta sobre qué opinión nos merecía Donald Trump o cómo discutiendo tanto entre nosotros pretendíamos gobernar España.
Se mostraron cercanos cuando nos plantearon el tema del cobro de impuestos, en especial o en concreto el de las herencias y sus distintas aplicaciones según la Comunidad Autónoma donde residas.
Me llamó mucho la atención la apelación que nos hizo un alumno a que hiciéramos autocrítica. Balance de aciertos y errores. Poniendo para que no nos fuéramos por las ramas un estrecho marco temporal: desde las últimas elecciones nacionales.
Para finalizar hablamos de los hiperliderazgos y de la necesidad de contar con equipos que puedan controlar la toma de decisiones.

Terminamos con ganas de más. Muchas palabras se quedaron en el tintero. Esperamos repetir en breve. Hay esperanza. Merece la pena.

martes, 14 de febrero de 2017

MUJERES Y ESCUELA


Hace unos días al terminar de leer un libro sobre la escuela en la Segunda República, me indujo a reflexionar, de manera extemporánea, sobre el papel de la mujer en el impulso de las corrientes innovadoras. Sobre la fuerza que conlleva el romper con el anacronismo de ciertas costumbres. Sobre las dificultades añadidas a cualquier atisbo, en este caso, de renovación pedagógica.
La empatía que lograron fue fundamentalmente gracias a su implicación y compromiso. Si ser docente ya requiere un fuerte compromiso vocacional, estamos ahora hablando, de que para combatir los estereotipos se  ha tenido que resolver la elección, a veces nada sencilla, entre avanzar, estancarse o retroceder.
Por esa razón, entiendo que la Historia debe congraciarse con sus nombres. Hablar de las mujeres en abstracto, de lo que consiguieron, de sus objetivos y retos.... está muy bien, pero es necesario sacar también a colación sus nombres. Pues fue la singularidad la que posibilitó la suma y el salirse de lo establecido. El progresismo frente al conservadurismo.
En estos momentos en los que algunos dudan de la influencia de la política en la educación, éste es un buen reflejo de su importancia. Conceptos como ciudadanía, coeducación, carrera profesional, curriculum.... llevan consigo un fuerte componente de la acción política.
Si las infraestructuras fueron ( y lo son ) relevantes, así como los medios materiales para poder ejercer tu profesión de manera adecuada, me parece mucho más significativa la presencia de los maestros en las aulas: su número, su formación, su consideración y dignidad.... Antes y ahora.
Son las herramientas para llevar a cabo la escuela en el ámbito rural y en la ciudad. Extenderla a los adultos, abrirse continuamente a los nuevos métodos. En definitiva, actualizarse.
En la década de los 30 del  siglo XX se dio un gran paso, en los comienzos de la Transición numerosos grupos de maestros y maestras continuaron esa labor ( tras el desierto de la Dictadura). Es el momento de impulsar nuevos planes para este colectivo para volver a colocarlo en el lugar de la escala social que le correspondió y que ahora, obviamente, no tiene.