lunes, 21 de octubre de 2013
EXTREMADOC, OTRA FORMA DE HACER EXTREMADURA
Un año más un grupo de entusiastas liderados por Alberto Durán sacan adelante el Festival Internacional de Cine Documental y de Cooperación Extremadoc. Para aquellos que disfrutan de sus actividades es bueno recordarles que a lo largo de los meses previos se desarrolla una ingente actividad plena de voluntariado, donde tienen un papel activo desde los principales responsables, hasta el Jurado, los chicos y chicas jóvenes que componen el equipo, los otros miembros que ya han consolidado sus tareas y que se siguen sumando, hasta las instituciones que tienen que ser receptoras de nuestras, a veces incómodas demandas.
El Instituto Camoens, la Universidad de Extremadura, las Escuelas de Idiomas, ONGs como UNICEF, la Diputación o la Consejería de Educación y Cultura contribuyen a que no sólo podamos aprender reviviendo experiencias de otras latitudes, sino que el hecho de que más de 2000 escolares se impliquen en los talleres, o que distintas Asociaciones distribuidas por toda la región quieran contribuir a hacer un proyecto colectivo, o que la enseñanza en otras lenguas pueda convivir con el aprendizaje de valores nos pone cada vez más satisfactorio el listón sobrepasado.
A todo ello se le suma la calidad de los trabajos que nos llegan. Seguimos pensando que es un sacrificio para los creadores que tengamos que seleccionar el número de películas a exhibir, pero no por ello se desmerece la posibilidad que, hoy con nuevos retos como el visionado a través de enlaces de internet, podamos contribuir a expandir.
Además queremos seguir profundizando en nuevas líneas de trabajo que puedan unir el entorno del documental, la cooperación al desarrollo, la educación en valores, la formación para el empleo, la utilización de los espacios públicos...
En esta edición que se comenzó con una preciosa exposición que se puede visitar en el Carpe Diem de Cáceres, obra de los fotógrafos de El Periódico Extremadura, Francis Villegas, y de Sergio Lorenzo del diario Hoy, se han preparado multitud de proyecciones con algunas novedades en su distribución temática y por lo que a mi me respecta, con una agradable acogida: se trata de las relacionadas con la Historia más reciente. Para ello aconsejo que si pueden vean ( los que no hayan podido acudir el pasado miércoles a la Biblioteca Pública de Cáceres) “La maleta mejicana” o “Las maestras de la República que se estará proyectando en Cáceres, Mérida y Plasencia con la colaboración de Asociaciones como GEHCEX, AdeFEx , Óculo Audiovisual o FETE.
En definitiva, una oportunidad para seguir creciendo y construyendo en Extremadura.
Extremadoc ( El Periódico Extremadura - 19/10/2013 )
lunes, 14 de octubre de 2013
RECUPERANDO LA DESIGUALDAD
Durante las próximas semanas nos van a agobiar con el relato de lo que en términos coloquiales se ha llamado la “política hecha números”. Primero serán debatidos los proyectos de presupuestos nacionales, para pasar luego a los autonómicos y locales.
El concepto que revierte en el imaginario popular, con la cosa de que hay que ser optimistas y creérnoslo, por si acaso, es que son los presupuestos de la recuperación económica.
Voy a seguir reivindicando que se puede hacer otra política económica a fuerza de ser agorero y de saber de antemano que, al igual que sucede en la escenificación del teatro político, saldrán muchos personajes a comentar el manido tema de la herencia Y tienen razón: la situación actual puede, si se quiere, compararse con la herencia de gobiernos socialistas anteriores. Eran los años en los que muchos de los derechos de los que ahora nos quejamos, ya sea por su estancamiento, ya sea por sus recortes, fueron disfrutados por la inmensa mayoría de los españoles.
A nadie, en su sano juicio se le escapa, que fueron los gobiernos socialistas los que lograron la época de mayor prosperidad y avance de la Historia reciente de España. Fueron los años de la consolidación del Estado del Bienestar ( ahora incluso cuestionado). Fueron lo años de la educación y sanidad pública universal y gratuita ( ahora copagos, eliminación de transporte escolar, subidas de tasas universitarias, dificultad para acceder a una beca, supresión de comedores.. son la tónica desgraciada habitual). Tampoco puedo ocultar que fueron años de muchos errores. Pero en eso consiste el progreso, en rectificar no en retroceder, como sucede en la actualidad. En tratar de aminorar las consecuencias de las dificultades para los más desfavorecidos, no acentuar su acción en ellos. En buscar equilibrios, no en fomentar desigualdades.
Claro, la culpa siempre será del “otro”. Asistiremos en la tramitación de estos presupuestos a argumentarios que lejos de justificar no ya la inacción sino la ofensiva sobre la tragedia de miles de familias se esconderán detrás de la famosa pantalla de plasma del “yo no lo hubiera hecho de haber sabido que la cosa estaba tan malita...”
Incluso se permiten la caricatura de sacar pecho con una presunta subida de las pensiones un 0.25 sin explicar la micropolítica: es decir la subida de los precios hace que la situación sea mucho peor que si de verdad contaran que la realidad demuestra que nuestros mayores van a perder un elevado poder adquisitivo (que antes no pasaba). Eso por no señalar que, una vez más se insulta a los funcionarios congelándoles el sueldo mientras algunos destacados militantes de la derecha insisten en que sobra la mitad, no trabajan lo suficiente, cobran todos una barbaridad....
Cuando yo gobierne bajará el paro, decía uno. Lo primero el empleo, replicaba el otro.
Recuperando la desigualdad ( El Periódico Extremadura - 12/10/2013 )
lunes, 7 de octubre de 2013
EL PODER DE LA MEMORIA
De nuevo, voy a abordar un tema relacionado con aspectos que me apasionan: la Historia reciente, contemporánea o cómo nos enseñaron en la Universidad: la vinculada al tiempo presente. Independientemente de las simpatías que represente expresar determinadas opiniones, las cuales pueden ser rebatidas siempre con argumentos, si bien en numerosas ocasiones se prefiere distanciarse del debate, enrocarse y soltar la descalificación sistémica.
Para ello quisiera valerme de algunos ejemplos que identifican lo que significa, a mi juicio, el poder de la memoria. Hace varias semanas unas obras de remodelación del Congreso de los Diputados sellaron en el techo las huellas de los disparos de los golpistas del 23-F. Ya sé que para muchos puede ser tan sólo una anécdota. Soy consciente de que para otros tantos se había convertido en parte del ritual de un recorrido semiturístico cuando se visitaba la Cámara Baja.. Sin embargo para muchos otros era el testigo que nos recordaba cómo la barbarie ha estado cerca de nosotros no hace tanto tiempo. Cómo la ansiada Democracia estuvo tambaleante casi ayer. Cómo los desaforados gritos de aquéllos que cuestionan la labor de los políticos pueden reproducirse gracias a que todo aquello se abortó. Y por eso me hubiera gustado una condena más unánime a ese desafortunado accidente.
Otra muestra de nostalgia criticada con suavidad por determinados dirigentes es el alarde de algunos componentes de las nuevas generaciones de la derecha simulando su analogía fascista (con símbolos, ademanes....). En este caso a algunos nos dan a entender que se puede tener nostalgia por la herencia que el franquismo dejó. O bien que, aunque nos pese, existe un cuerpo social que lo defiende. O que para no atragantarnos quieren que sirva de simple excusa el alegato a la inmadurez de quienes así actúan. A lo mejor es que les cuesta reconocer de manera implícita su frontal desacuerdo.
En definitiva, creo que la mayoría de los españoles tenemos algo en común: nuestro aprecio (en ocasiones no muy bien valorado) sobre lo que significa la Democracia frente a lo que supuso la Dictadura. Es verdad que es posible que necesitemos quizás hacer un especial esfuerzo de pedagogía entre los jóvenes. Algo a lo que parece no estar convencido el gobierno de la derecha cuando elimina (frente a lo que es habitual en el resto de Europa) la asignatura de Educación Para la Ciudadanía.
Pero en fin, cierto es que hubo un momento en que muchos renunciaron a sus principios porque entendieron que lo prioritario para España, en un momento complicado como fueron los primeros años 80, eran resguardar ante todo la libertad y luchar por la igualdad.
Tenía que llover como nos recordaba nuestro paisano. A cántaros.
El poder de la memoria ( El Periódico Extremadura - 05/10/2013
lunes, 30 de septiembre de 2013
CÁCERES: UN MODELO SOCIALISTA DE CIUDAD
Días atrás la Agrupación socialista del PSOE de Cáceres tuvo la afortunada idea de reunir en una Jornada a dirigentes del Partido de todos los niveles: nacional, con el Secretario de Organización Federal Óscar López, regional, con Fernández Vara, provincial, con la presencia de Miguel Ángel Morales y local con su Secretario General Vicente Valle. A todos ellos les acompañó el alcalde de Toledo Emiliano García Page, una ciudad que tiene mucho en común con la nuestra.
Decía que me parece certera la convocatoria por varias razones: por el motivo, se habló de modelo de ciudad, es decir de objetivos, de referentes, de metas y de caminos a recorrer. También por la concurrencia, allí junto a los líderes pudieron debatir militantes de base, cargos orgánicos y también eso que se ha dado en llamar “ sociedad civil”. Es decir aquellas personas que sin o con militancia conocida tienen un firme compromiso con sus vecinos, ya sea a través de las Asociaciones, ya sea con la ayuda y el servicio cotidiano a los demás o simplemente porque les preocupa su entorno.
Es razonable volver a nuestras raíces. Al “tú a tú”. Al recorrido por los barrios. A compartir un pincho y una conversación, aunque sea para que te reclamen más acción. Eso es hacer política. Eso es hacer oposición. Eso es ser una alternativa.
En esa Jornada se trasladó el mensaje de credibilidad y el arranque de un conjunto de actividades precisas para dar a conocer algo que, por otra parte, ya se inició y que tiene que ser aprovechable: el trabajo previo de los últimos años, el diseño programático que una desde la Ribera del Marco hasta Aldea Moret junto con las nuevas necesidades. Desde el mundo universitario, al que tanto debe la ciudad, hasta la expansión de nuestro patrimonio cultural ( auténtica industria local).
Se trata como, indicaba Guillermo de no estar de espaldas a la gente. De invertir para crecer. De no volver a ver el recurrente cierre de negocios. De no encontrarte, como me sucedió en una localidad cacereña recientemente, con los restaurantes de un pueblo en los lados de una carretera sin abrir a mediodía ( en Cáceres en el Centro algunos me han traslado sus dificultades para tomar café un sábado por la tarde).
En definitiva impulsar la vocación municipalista de los socialistas para evitar, como describía Morales, el abandono de lo público definido magistralmente con el retraso de infraestructuras como el Hospital o la subida de las tasas de los servicios sociales de base cuya crudeza se vivió en el último Pleno manifestado en las dolientes expresiones de los afectados.
Comienza el otoño, es época de siembra, estoy seguro que las acciones de mis compañeros tendrán alcance muy pronto.
Modelo socialista de ciudad ( El Periódico Extremadura - 28/09/2013
lunes, 23 de septiembre de 2013
ALCALDE ANTONIO JIMÉNEZ
El pasado viernes y en medio de un acto multitudinario realizamos un homenaje de reconocimiento a la labor de nuestro amigo, compañero y sobre todo excepcional alcalde de Malpartida de Cáceres, su pueblo, que falleció hace algo más de un año.
Con Ana Guerra al frente del evento, Eudald Carbonell nos recordó su implicación en el proyecto de prestigio internacional “Los primeros pobladores”, Miguel Ángel Morales insistió en que a veces buscamos fuera lo que tenemos dentro, Juan Carlos Rodríguez Ibarra hizo alusión de manera metafórica a las farolas encendidas como testimonio de la acción de Antonio y finalmente Guillermo Fernández Vara ensalzó la labor de los alcaldes de la década de los 80.
Este gratificante evento me retrotrajo hacia algunas reflexiones en relación con una cuestión sobre la que tanto se ha debatido acerca de su utilidad: la memoria democrática: esta es la prueba: ¡Cuántas veces hemos escuchado hablar a Antonio Jiménez sobre proyectos de futuro, de bienestar, o en mi caso fundamentalmente de cultura! Sólo hace falta echar un vistazo o darse una vuelta por Malpartida de Cáceres para comprobar el listado inmenso de actuaciones.
La obsesión por los libros, por las actividades que reportaran el crecimiento intelectual de sus paisanos fue una guía constante pero no fue la exclusiva de su comportamiento político. Como buen socialista, se preocupó de que las promesas se convirtieran en hechos. Y así, como se reflejó en un completo vídeo que pudimos ver, fueron innumerables las infraestructuras sociales, deportivas, educativas, sanitarias... que ha dejado como herencia de su paso por la alcaldía y que demuestran la auténtica transformación que ha sufrido el pueblo durante los 24 años de su mandato.
Era Antonio, parece que todavía le sigo viendo, partidario de lo próximo, de lo cercano. Le encantaba la tertulia. Te embriagaba con su prolongada e intensa charla. Hacía real su pasión por la cosa pública y no menospreciaba un lance cuando de intercambiar pareceres se trataba.
Como responsable del Análisis de la Historia Socialista en la provincia de Cáceres, puedo corroborar que ha entrado con letras grandes en nuestra Historia. Tuvo y mereció homenajes en vida, sin embargo, ha quedado claro que sobre todo le vamos a reconocer después de su partida.
Su ejemplo va a servir de referencia a miles de socialistas que si buscan lo mejor para sus pueblos, únicamente tienen que mirar el recorrido, no sólo político, sino fundamentalmente vital, de Antonio Jiménez.
La noche del sábado, en una de las localidades de lo que dimos en denominar el “cinturón rojo” de la provincia de Cáceres, me sentí muy orgulloso de ser socialista.
Alcalde, Antonio Jiménez ( El Periódico Extremadura - 21/09/2013 )
lunes, 16 de septiembre de 2013
ARREPENTIDOS
Arrepentidos ( El Periódico Extremadura - 14/09/2013 )
ARREPENTIDOS
“Arrepentidos los quiere Dios a su lado”, esta era la expresión que hace algunos años me comentaba un veterano socialista, al hilo de una situación que se repetía una y otra vez en los albores de la Transición. Se trataba de un elevado número de casos de personas que procedentes del espectro ideológico de la Dictadura se “arrimaban” con un ímpetu inusitado a las filas de una expectante izquierda en constante crecimiento. Otros lo han definido de manera más coloquial como “ el cambio de chaqueta” e incluso tenemos expresiones más burdas para referirnos a estos “ demócratas de toda la vida”.
El caso es que precisamente está muy demostrado que son los conversos los que con más ímpetu defienden las nuevas ideas o tomas de posición que asumen. Quizás para renegar de sus orígenes. Quizás para ganarse el aprecio de sus nuevos líderes. O quizás para que cuando les reconozcan y/o increpen se sientan arropados.
Viene todo a esto a colación, pues como saben los que me conocen, me gusta sacar el valor pedagógico de la Historia y ver cómo se repiten las situaciones. A las últimas noticias, sorprendentes para algunos, del conservador gobierno de la Junta de Extremadura les han salido todo tipo de interpretaciones. Desde la derecha extremeña han querido llamar la atención con anuncios sorprendentes como cubrir con cargo a los servicios sanitarios públicos los tratamientos de fertilidad a todas las mujeres sin distinción ( es decir sin excluir, como les reclamaban desde el Partido que les sostiene, a solteras y lesbianas) o la medida complementaria de atender a aquellos alumnos sin recursos que se queden sin la polémica beca universitaria cuya adaptación a una realidad de un liberalismo sin sentimientos ha impuesto el ministro Wert.
Por un lado, se ha querido ver como un guiño a IU, cuando todos sabemos que la izquierda en Extremadura no tiene problemas para entenderse, pues compartimos muchas cosas, por lo que no necesita ser distraída desde el PP, sino que el desencuentro viene por la actitud de determinados dirigentes de la coalición. Tampoco creo que sea un enfrentamiento con Mariano Rajoy cuando argumenta que en determinadas actuaciones se realizan porque no existe ideología.
Mi opinión al respecto es divergente: entiendo que todo lo que sea apostar por lo público, ponerse al lado del débil, tratar de compensar diferencias... bienvenidas sean. Son, pese a quien pese, medidas progresistas y cargadas de un fuerte componente ideológico. Así pues, le animo a seguir por la senda de la izquierda. Arrepentidos los quiere Dios como decíamos al comienzo de este artículo. Y no será el primero.
martes, 10 de septiembre de 2013
Banderas: la banalidad de la ignominia
BANDERAS: la banalidad de la ignominia
Hace unos días hemos asistido a un nuevo intento de impulsar de manera subliminal una doctrina revisionista de lo que ha sido nuestra reciente Historia. Y no se trata de opinión que puede ser muy respetable desde la discrepancia, sino que en el caso que analizamos es tergiversación, en la mejor de las interpretaciones, cuando no ignorancia.
El mal uso de la Historia, y de sus símbolos hace que se confunda lo que es un régimen político, como fue la República española de 1931 a 1936 con lo que fue una consecuencia de un contexto histórico desafortunado: la guerra civil.
La República, por más que les pese a algunos, fue un régimen democrático. Como todas las democracias, fue imperfecta (pero de eso ya hablaremos en otro artículo), ahora bien lo que mejor la define, y en lo que más suelo insistir, es en su carácter parlamentario que permitió la alternancia en el Poder de partidos de derechas, de centro o de izquierdas.
Si nos vamos a la contemporaneidad no deberíamos caer en la descalificación de la República como régimen político, pues es la fórmula adoptada por países como nuestros vecinos portugueses, como los alemanes (el denominado motor de Europa) ambos con gobiernos conservadores o con numerosos países de nuestro entorno como Francia e Italia donde a lo largo de los últimos años hemos tenido gobiernos de izquierdas y de derechas. Eso por no hablar del denominado país más importante del mundo: los Estados Unidos, con gobiernos ultraconservadores como los de los Bush o Reagan o más progresistas como los de Bill Clinton y Obama. Por último buena parte de nuestros hermanos latinoamericanos son Repúblicas. Por lo tanto, centrémonos más en el carácter democrático y parlamentario, que creo no es susceptible de ninguna duda.
Entrando en la materia de la polémica no es de recibo equiparar la bandera de la República con la de la Dictadura sin incurrir en la banalidad de la ignominia. El mensaje que subyace bajo ambas es radicalmente opuesto. Los valores que representan: libertad frente a represión, democracia frente a Dictadura, diversidad de opinión frente a pensamiento único.... no son equiparables.
Es una falacia, al margen de las preferencias de cada uno, equiparar la II República con la Guerra Civil en un intento de confundir a la opinión pública para justificar la Dictadura. Si bien es cierto que ambas banderas son en la actualidad inconstitucionales, no lo es menos que lo que representan es sustancialmente distinto. Si estudiásemos la Historia del constitucionalismo español no caeríamos en el error de sacralizar los textos legales que se han ido modificando a lo largo del tiempo. De hecho ahora mismo está el debate del cambio en el funcionamiento y sentido del Senado o en el acceso al trono de la mujer.
Banderas ( El Periódico Extremadura - 07/09/2013 )
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