domingo, 3 de mayo de 2026

OMNISCIENTE

 

OMNISCIENTE

En muchas ocasiones, se nos acusa a los que escribimos en los medios de comunicación, intervenimos en tertulias o en programas de radio o televisión, de ser expertos de todo y no profundizar en algo en concreto. Es muy posible que sea una definición acertada.

Sin embargo ello no implica que bajo el paraguas de una pretendida y ansiada objetividad tengamos que ser indiferentes. Algo similar nos decía el historiador Julián Casanova y lo muestra en sus obras. Y yo añado, ¡Claro que tenemos ideología! ¡Claro que somos partidistas! ¡Claro que para la mayoría de la gente que nos conoce sabe a que partido político pertenecemos!

Pero ello no implica que podamos defender nuestros postulados, incluso aunque a veces nos cueste mantener diferencias sustanciales con aquellas cuya origen es de la organización a la que pertenecemos. Lo malo sería que siempre nos distanciáramos de nuestras propias siglas…

Precisamente ahora cuyo tema más en boga en los últimos días es el concepto de “prioridad nacional” es buen momento para acordarnos de Enrique Bunbury cuando nos decía/ cantaba aquello de “ soy vagabundo. Siempre de paso. De aquí. De allá. De todo el mundo. Me calaste hondo…”

Viene a colación con la pretensión de todo socialista ( y por ende de cualquier persona de bien) de ser eminentemente internacionalista. Solidario con el resto. Amantes del mestizaje. Comprensivo y asimilador de las diferencias. Nos tendría que importar más la situación de un pobre en Alemania que la de un rico en Mali.

Pronto tendremos en Cáceres un nuevo ejemplo de convivencia intercultural, el Womad.  Salvo casos aislados, todo el mundo coincide en la riqueza que generan este tipo de actividades, en todos los sentidos, no únicamente en el terreno económico o en el del disfrute de espectáculos musicales y culturales.

Estos encuentros son los que deberíamos priorizar. El ensamblaje de piezas diversas y  dispersas pero que buscando los contactos nos van a hacer crecer como personas.

Sigamos la línea del entendimiento, del respeto, de la atención y respuesta a las necesidades sin tener que estar obsesionados por procedencias o por lo que aporta cada uno ( como precisamente hacen los más radicalmente nacionalistas: piden recibir según lo que dan…)

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario