domingo, 18 de enero de 2026

LA ÚLTIMA LLAMADA. FELIPE GONZÁLEZ

 

LA ÚLTIMA LLAMADA. FELIPE GONZÁLEZ

Siguiendo la estela de la narración de los primeros años de la Transición, he tenido la fortuna de poder ver la docuserie de Movistar  “La última llamada” donde se hace un repaso a las actuaciones de los 4 expresidentes del Gobierno que aún están vivos.

Comenzaremos en esta columna por hacer un resumen donde vamos a resaltar lo acontecido durante el mandato de Felipe González.

Fue, de inicio, un momento protagonizado por el triángulo que formaron Nicolás Redondo, Alfonso Guerra y Felipe González, en el que, en palabras de Guerra, él estaba en la sala de máquinas y Felipe en el puente de mando.

Asistimos a años de tremenda responsabilidad, acrecentada con el impresionante triunfo de octubre de 1982 donde el PSOE alcanzó la histórica cifra de 202 diputados, debido, según muchos analistas, a la cercanía del candidato. Todo cambió a partir de ese momento, cuando pasó de ser Felipe a ser “el Presidente”.

Señalan los dirigentes socialistas que no se encontraron ni un solo papel en los despachos para comenzar a gestionar y sí muchísimas amenazas: se venía del golpe de estado de febrero de 1981 y ETA estaba muy activa.

Sin embargo se comenzó un profundo proceso de modernización con un objetivo claro: que España funcione y gobernar para la mayoría. Se logran cosas que en Europa habían costado 40 años y aquí en tan solo 4.

Clave para ello fue la entrada en Europa y el polémico referéndum de la OTAN que se convirtió en un plebiscito sobre el gobierno y la presidencia de Felipe. Es una manera de ver cómo el poder está lleno de contradicciones.

Otra cuestión muy conflictiva del periodo fue la reconversión industrial de astilleros y siderúrgicas. Ahí surgió el enfrentamiento personal con líderes sindicales como Nicolás Redondo y la consiguiente huelga general de 1988 que fue masiva.

Felipe era entonces una persona que necesitaba ser querido, mientras que a Guerra le tocaba, en muchas ocasiones el papel de comunicar ceses y nombramientos.  Todo ello hasta la quiebra de la confianza mutua y el cese del hasta entonces vicepresidente en el Congreso Regional del PSOE de Extremadura en el Complejo Cultural San Francisco en enero de 1991. En medio nos encontramos en unos meses de mucha tensión motivados, entre otros, por los casos de corrupción como los de Juan Guerra ( hermano de Alfonso).

Se produce entonces una apuesta de Felipe por el equipo económico. Por otra parte, destacan de estos años las dudas del Presidente ante el intento de acabar con la cúpula de ETA.

1992 fue un año clave: la Expo de Sevilla y las Olimpiadas de Barcelona pusieron a España en el mapa. A partir de entonces se acelera la crisis aumentando los casos de corrupción, como el de Roldán, junto a episodios muy negativos como fueron los de los Gal o los problemas con Baltasar Garzón.

Tras 14 años de gobierno, en las elecciones de 1996, el PSOE perdió de forma muy ajustada, pese a que Felipe González dijo que fue su mejor campaña.

Finalmente en el 34 Congreso Federal del PSOE se despide de sus responsabilidades en el Partido.

domingo, 11 de enero de 2026

1976

 

1976

Como comentaba Nicolás Sesma en Babelia (El País) resulta muy acertada la decisión del Gobierno de España de continuar durante 1976 con la celebración de los 50 años de España en libertad.

Hay que reconocer que ese año fue muy importante para seguir recorriendo el camino hacia la Democracia, pero al mismo tiempo muy revelador de los peligros que todavía acechaban a la sociedad española que luchaba para que no se asentara o continuara la Dictadura ( y hubo muchos motivos para pensar en ello). En resumen, Franco había muerto pero no teníamos todavía Democracia.

Ahí es donde, desde hace unos años, se está empezando a reconocer el papel de los movimientos sociales ( sindicatos y asociaciones) junto con ejemplos individuales, como fue el caso de Manuel Vital ( del que no se puede obviar que era militante de CCOO y del PSUC). Del mismo modo hay que echar la vista atrás y reivindicar el papel de tantas mujeres olvidadas y que también tuvieron un papel destacado.

En un clima de numerosas manifestaciones como hacía mucho tiempo que no se producían a las que se añadían desórdenes públicos, violencia política, represión policial… nos encontramos con una profusión de lo que se ha dado en llamar camaleonismo de las élites franquistas que se muestran preparadas para continuar tras la aprobación en diciembre de la Ley para la Reforma Política.

Líderes políticos como Suárez, Torcuato Fernández de Miranda o el rey Juan Carlos, tras defenestrar a Arias Navarro, a los que más adelante se sumarían los incipientes partidos políticos todavía no legalizados (PCE, PSOE…), pretendían sustituir el protagonismo de lo colectivo en el proceso y consiguieron quedarse en el imaginario de la ciudadanía  como los auténticos protagonistas de la Transición en lugar de los colectivos sociales o estudiantiles antes mencionados.

Por eso, me parece muy interesante que a lo largo de 2026 recuperemos para el conocimiento y la difusión de nuestra Historia democrática todo lo que sucedió y lo que supuso el año 1976.

De este modo, considero oportuno seguir celebrando los 50 años en libertad. Como ya hemos señalado la llegada de la Democracia no fue un hecho puntual, sino todo un proceso. En su transcurso se vivieron, evidentemente muchos momentos de avances, pero no podemos, ni debemos, evitar recordar y alertar de muchos otros momentos de peligros y retrocesos. Sobre todo, hoy en día, en la que algunos pretenden sentir nostalgia de determinados acontecimientos.

domingo, 4 de enero de 2026

EL MUNDO SUMERGIDO

 

EL  MUNDO SUMERGIDO

Estos días he terminado de leer  el libro de J.G.BallardEl mundo sumergido”. Hay que aclarar que se trata de una distopía. Es decir, la representación de una sociedad futura imaginaria, que sirve como advertencia sobre peligros actuales en política, tecnología o sociedad, y que, como nos recuerda la Inteligencia Artificial, se caracteriza por la alienación humana, el control totalitario, la deshumanización y un ambiente de opresión.

Y así es, en efecto, el paisaje que se describe en esta obra pero que me sirve de argumento para intentar enseñarles un posible camino en el tiempo a los negacionistas del cambio climático,  a los que combaten la agenda 20/30 ( sí esa que precisamente quiere un mundo futuro más sostenible y justo), a los que, casi a modo de burla,  nos dicen que en verano hace calor y en invierno frío, obviando las enormes diferencias entre lo que sucedía hace tan solo unos años y la actualidad. Todo ello sin entrar a valorar la sucesión de catástrofes atmosféricas y climáticas que se vienen sucediendo cada vez con más frecuencia.

A modo de ejemplo, en la obra de Ballar se describe un mundo en el que la subida del nivel del agua ha inundado amplias zonas del planeta hasta hacer prácticamente habitable sólo pequeños espacios al norte. El resto, sumergido en las aguas es producto de la violencia de grupos humanos que se dedican al pillaje y a la mera supervivencia en un territorio enormemente hostil y donde escasean todos los recursos materiales y alimenticios.

Otra consecuencia es el desmesurado aumento de las temperaturas que hace que únicamente se pueda estar activo en determinadas horas de la noche. El resto del tiempo se tienen que mantener vivos gracias a estar refugiados con una regulación de los grados por medio de sistemas de aire acondicionado ¿ les recuerda algo a algunos periodos estivales en Extremadura?

Un elemento que me ha llamado la atención es la importancia que en un futuro próximo tendrán los científicos. En el libro, se describe la eliminación de buena parte de las especies, tanto vegetales como animales.  El hombre se mantiene gracias a iniciativas tecnológicas pero está en clara decadencia.

Se llega al punto de sospechar que se vive en una regresión de etapas. Es decir, en lugar de avanzar, retrocedemos al comienzo de los tiempos, donde todo surgió del agua.

Tomemos nota. Por si acaso podemos revertir o aminorar efectos. La tendencia está marcada, solo falta definir el tiempo.